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Toyota Yaris 5P 100H Feel!

Rara avis

Esta expresión latina se aplica a personas o cosas poco comunes o que tienen alguna característica que las diferencia de las demás. El Toyota Yaris 100H, que combina un motor de gasolina 1.5 VVT-iE con otro eléctrico -ambos controlados por la tecnología HSD (Hybrid Synergy Drive), que decide automáticamente si el motor de gasolina, el eléctrico o ambos lo impulsan, sin necesidad de recarga manual, ya que la energía se recicla para alimentar al eléctrico-, es rara avis en el segmento de los utilitarios.

La coyuntura actual, con ciudades como Madrid prohibiendo la circulación en episodios de alta contaminación a los vehículos que no dispongan de la etiqueta Eco o Cero y con la aprobación de la Ley de Cambio Climático y Transición Energética en ciernes, ponen límites cada vez más severos a la movilidad personal. Toyota España intuyó hace ya tiempo el panorama que se nos venía encima y desarrolló la tecnología Hybrid Synergy Drive (HSD) que, con el paso de los años, ha ido mejorando e introduciendo en toda su gama. Y el Yaris no es una excepción. Así, el utilitario de la marca japonesa aporta grandes ventajas al usuario, entre ellas, la tranquilidad de poder desplazarse sin límites en el entorno urbano, haya o no episodios de alta contaminación que, dicho sea de paso, cada vez son más frecuentes. La etiqueta Eco que puede lucir en el parabrisas le da derecho. Por eso, y por otras muchas cosas que veremos a continuación, le auguramos un 2019 próspero.


Porque el Yaris de tercera generación es un coche cargado de estilo, de equipamiento y de tecnología, características que fusiona con un chasis preparado para afrontar el día a día con seguridad y satisfacción al volante. Estéticamente, su moderno y elegante diseño le hace fácilmente identificable. El nuevo frontal, con forma de catamarán, estrena grupos ópticos y parrilla, mientras que el logo de la marca resalta con mayor vehemencia. En conjunto, emite un aspecto más elegante y moderno. La silueta se estiliza con la doble tonalidad de carrocería, con las molduras inferiores y con un parabrisas más tendido que parece rebajar la altura del coche, cuando en realidad se mantiene como en la versión de 2015 (1.510 mm), al igual que la anchura (1.695 mm) y la distancia entre ejes (2.510 mm), mientras que se acorta la longitud 5 mm (3.945 mm) y se reducen las vías (20 mm la delantera y 15 mm la trasera), de manera que pierde algo de músculo, pero gana dinamismo. Debutan en la zaga grupos ópticos, portón y paragolpes. Los primeros ahora ocupan parte del segundo, mientras que éste y el paragolpes se fusionan mediante la prolongación de sus líneas, creando una sensación de simetría con el frontal, que se hace más exacta al ubicar los catadióptricos en idéntica posición que los antinieblas delanteros, prácticamente en los flancos del coche. El alerón superior y la antena de aleta de tiburón son el remate perfecto para una trasera atlética y juvenil.


Safety Sense, de serie

Pocos cambios se perciben en el interior, salvo los de una actualización a la moda en tejidos, colores y molduras, nuevas rejillas de ventilación al estilo hélices, cuadro de instrumentos renovado, ahora en azul y con pantalla TFT multifunción de 4,2″, y nuevos mandos en la consola central. Mantiene su buena calidad de acabado y combina de forma agradable plásticos duros con blandos en el salpicadero, si bien en la zona inferior se decanta sólo por los primeros.

Espacioso en la parte delantera, la mayoría de mandos están al alcance del conductor. Se concentran en cuatro zonas: a la izquierda del conductor (reglaje de retrovisores y altura de faros, en la zona superior, y alerta de cambio involuntario de carril, de distancia de seguridad y luces automáticas, en la inferior), en torno al volante (equipo de audio y pantalla TFT del cuadro de instrumentos en el volante y luces, intermitentes, limpiaparabrisas y control de crucero en levas tras el mismo), en la consola frontal (arranque por botón, en la pantalla central: equipo de música, información de viaje y monitor de energía, teléfono manos libres, ajustes y navegador, y, un poco más abajo, los del climatizador) y entre la palanca de cambios y el freno de mano, en un lugar no tan visible (EV Mode, ECO Mode y control de estabilidad), a los que se suman los de los elevalunas eléctricos, en las puertas. Y aunque no son de gran capacidad, también anda bien surtido de huecos portaobjetos: en las puertas, en la consola central, sobre la guantera y la propia guantera.

Los asientos, confortables y de mullido duro, sujetan bien el cuerpo y sitúan al conductor en una posición elevada que favorece la visibilidad hacia todos los ángulos. Su regulación en altura, profundidad e inclinación del respaldo, unido a los reglajes del volante en altura y extensión, se adaptan sin dificultad a conductores de cualquier talla. Detrás, el suelo plano asegura una correcta posición de los pies y la longitud, altura y anchura de las plazas toleran tres pasajeros, aunque son más cómodas para dos, ya que la central carece de ergonomía y es más dura y estrecha que las laterales. Sus respaldos son abatibles por partes asimétricas, ampliando la capacidad del maletero de los 286 litros a más de 750, demostrando una buena versatilidad y utilidad, gracias también a sus formas regulares, al piso a dos alturas, que en la superior se nivela con el umbral y facilita la entrada del equipaje, y a la amplia boca de carga.


El equipamiento de serie es completísimo y en materia de seguridad incluye, entre otros, 7 airbag, control de estabilidad con control de tracción, ABS, asistentes a la frenada y al arranque en pendiente y, como novedad, el conjunto de dispositivos de seguridad y ayuda a la conducción Toyota Safety Sense, con sistema de seguridad precolisión con frenado automático de emergencia, control inteligente de luces de carretera, avisador de cambio involuntario de carril y reconocimiento de señales de tráfico. Un conjunto de medidas que, junto al resto, llevaron al Yaris a obtener la máxima calificación en los test EuroNCAP, 5 estrellas. Tampoco se queda corto en materia de confort y son de serie climatizador bizona, arranque por botón, pantalla multifunción táctil a color de 7″, elevalunas eléctricos, sensor de lluvia, cámara de visión trasera, equipo de audio con 6 altavoces y toma USB… a los que nuestra unidad de pruebas sumaba, como opción (650 euros), navegador Toyota Touch 2 & Go, que integra, además de dicho dispositivo, llamada de emergencia y asistencia Eurocare, conectividad Bluetooth avanzada y acceso a APP’s. Y todo ello, incluido el navegador, por 17.800 euros, un precio más que razonable y atractivo para el único utilitario híbrido del mercado.

Más potencia y menos gasto

Otras mejoras introducidas en chasis y mecánica elevan también su rendimiento general. Así, para reducir vibraciones y rumorosidad y mejorar el confort de marcha y la precisión de la dirección estrena soportes de motor, ejes de transmisión y bastidor auxiliar y se acopla un silenciador adicional en el escape. Al mismo tiempo, se han optimizado los ajustes de los amortiguadores y la dirección asistida eléctrica. En cuanto al motor, se sustituye el anterior 1.33 por el 1.5 VVT-iE, que rinde el 10% más de potencia y ahorra el 12% de consumo, consiguiendo una eficiencia térmica del 38,5%, entre las mejores del mercado. Para ello, se ha aumentado la relación de compresión, se ha incorporado un sistema de recirculación de gases de escape refrigerado y, para alcanzar mayor eficiencia, se ha ampliado el funcionamiento del reglaje variable de válvulas, de manera que puede pasar de ciclo Otto a Atkinson.


En total, los cambios en el Yaris de tercera generación han conllevado la renovación de 900 piezas y una inversión de 90 millones de euros.

Antes de continuar, veamos cómo funciona el sistema Hybrid Synergy Drive (HSD). El arranque en el Yaris es eléctrico y a baja velocidad es dicho motor el que lo impulsa, siempre y cuando la batería disponga de suficiente capacidad. A velocidad de crucero, ambos motores lo mueven, si bien el de gasolina se encarga al mismo tiempo de recargar el acumulador. Al acelerar a fondo, la potencia procede de los dos motores y de la batería, mientras que en deceleración, la batería se recarga por la energía cinética de los frenos, y en parado, el motor de combustión se detiene. Con la batería a tope y acelerando con suavidad, el Yaris puede recorrer hasta 2 km sin gasto de gasolina.

Al volante, el Yaris resulta un utilitario ideal para la ciudad, aunque no por ello renuncia a los recorridos interurbanos ni a los largos viajes, en los que combina agradable confort de marcha y bajo consumo. Su liviana dirección y su diámetro de giro le hacen muy apropiado para callejear, mientras que las suspensiones filtran bien los baches y la sonoridad, ya sea con motor de gasolina o eléctrico, ni se oye. A bajas vueltas, mientras hay carga, va en eléctrico y sólo cuando está a punto de agotarse, entra en funcionamiento el de gasolina, que en pocos minutos recarga parte del acumulador para que alterne un motor con otro, lo que se traduce en muy bajo consumo y emisiones ridículas. Tanto, que durante la prueba no pasó en ningún momento de los 4,6 l/100 km. Sus contenidas cotas y la cámara de visión posterior ayudan en las maniobras de aparcamiento y una vez estacionado en zonas reguladas de Madrid, por ejemplo, sólo paga el 50%, lo cual redunda en su economía de uso. La buena visibilidad que aporta una posición elevada permite la anticipación, que el Yaris aprovecha ante paradas inminentes para recargar la batería y detener el motor de gasolina, en caso de que fuese encendido, actuando con mayor eficacia que un sistema Start&Stop. Asimismo, la alerta de cambio involuntario de carril emerge como un valor en alza que transmite seguridad y reduce estrés.


Por autopista y autovías alcanza y mantiene sin problemas velocidades legales y puede rodar por debajo de 100 km/h impulsado sólo por el motor eléctrico, para lo que hay que tratar con extrema suavidad el acelerador. En descenso, para no estar continuamente tocando el freno, basta colocar la palanca de cambios en posición «B», de forma que el motor eléctrico invierte su funcionamiento y recarga más rápidamente la batería, a la vez que reduce la velocidad. En curvas rápidas, muelles y amortiguadores le sujetan con aplomo al asfalto y apenas balancea la carrocería. Eso sí, cuando aceleramos fuerte y a velocidades elevadas, el motor se deja oír y las revoluciones no parecen acompasar al aumento de velocidad, bien es cierto que parte de ese mayor régimen se destina a cargar la batería. El cambio, de tipo CVT, es sedoso de funcionamiento y no percibirás, por mucho que te esfuerces, las transiciones, es pura linealidad.

En carreteras de montaña, con subidas y bajas continuas, resulta divertido de manejar cuando buscas la eficiencia, porque «juegas» con las posiciones «D» y «B» del cambio para que el motor retenga y recargue el acumulador. En curvas cerradas a fuerte ritmo, la ligereza de las suspensiones provocan, como es natural, balanceos, pero aún así, traza por donde se le indica con aplomo, sin que las ruedas se despeguen del suelo. Y si entramos algo colados, el control de tracción y el de estabilidad llevan a cabo su trabajo sin demora y sin brusquedades. En sucesión de curvas rápidas destaca por su agilidad, con excelente apoyo y tensión en la dirección. Los frenos cumplen sin problemas y dosifican con precisión al toque de pedal.


Por su buena relación calidad-equipamiento-precio, por su tecnología HSD, por su bajo consumo (durante la prueba, medimos 4,8 l/100 de media) y por esos otros extras que hacen más fácil, cómoda, segura y económica nuestra movilidad (50% de descuento en zona de estacionamiento regulado, circulación por carriles VAO con un solo ocupante…), el Yaris se presenta como una alternativa muy lógica y recomendable y, a poco que sigas la filosofía Toyota, «Conduce como piensas», no sólo colaborarás con el medio ambiente, sino que también te sentirás mejor, con menos estrés. Rara avis, sí, pero en el buen camino.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR GASOLINA

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.497
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección electrónica de gasolina
  • Potencia máxima/rpm: 75 CV/4.800
  • Par máximo/rpm: 11,3 mkg/3.800-4.400

MOTOR ELÉCTRICO

  • Disposición: Delantero transversal
  • Tipo: Síncrono CA de imán permanente
  • Potencia máxima: 61 CV
  • Par máximo: 17,2 mkg
  • Tensión nominal: 144 V
  • Voltaje máximo: 520 V

MOTOR GASOLINA + ELÉCTRICO

  • Potencia máxima: 101 CV

BATERÍA

  • Tipo: Níquel-hidruro metálico
  • Disposición: Central trasera
  • Capacidad: 6,5 amperios/hora

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Automática e-CVT
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 11 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Eje torsional, muelles helicoidales y amortiguadores
  • Neumáticos: 195/50 R16

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.165 kilos
  • Long./Anch./Altura: 3.495/1.695/1.510 mm
  • Capacidad depósito: 36 litros
  • Capacidad del maletero: 286 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,8 seg.
  • Velocidad máxima: 165 km/h
  • Consumo urbano: 3,6 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,9 l/100 km
  • Consumo medio: 3,9 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)