Seat Arona 1.6 TDI 115 CV Start/Stop FR

Cuerpo de élite

Seat irrumpe en el segmento de los crossover compactos con un modelo “hecho en España” -concretamente, en Martorell-, lo cual es ya toda una garantía de calidad, fiabilidad y buen hacer. Con motor 1.6 TDI de 115 CV, caja de cambios manual y respaldado por la calidad de rodadura y confort de marcha de la plataforma MQB A0, el Seat Arona es el jugador de élite con el que el equipo español “regatea” con argumentos a sus rivales.

Disponer de una buena plataforma es fundamental para cualquier vehículo que quiera salir de la mediocridad y competir en la zona alta de la tabla superventas. En la casa española lo saben, y, tras ganar la liga 2018 con el Seat León, conocen a la perfección cuáles son las virtudes que han llevado al Ibiza al segundo escalón del podio de los modelos más vendidos en 2018. Éste comparten con el Arona la plataforma MQB A0, base imprescindible sobre la que se sustenta su brillante comportamiento dinámico y envidiable placer de conducción, que añadido a su contenido peso, apenas 1.300 kilos, hacen de la agilidad una de sus notas destacadas.

Pero una estrella del regate no es suficiente para ganar un campeonato, así que, para la prueba que nos ocupa, Seat cuenta con otros dos jugadores de reconocida fama mundial, el motor 1.6 TDI de 115 CV y el cambio manual de 6 marchas. Ambos forman el equipo de carrileros que, con potencia y precisión, asisten con destreza los pases. El primero, con una elástica arrancada desde bajo régimen (a 1.500 rpm ofrece los 25,5 mkg de par máximo) y que mantiene sin problemas hasta más allá de las 4.000 vueltas. El segundo, con unos desarrollos bien escogidos, que llenan de coherencia el delicado equilibrio entre eficacia y eficiencia; es decir, entre prestaciones, consumo y emisiones, tal y como demuestran esos 185 km/h de velocidad máxima, la aceleración de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos, el consumo medio de 4,1 l/100 km y los 106 g/km de CO2, que le eximen del pago de impuesto de matriculación y pone en entredicho, una vez más, la falta de rigor de la política medioambiental del Gobierno para con los modernos modelos diésel.


Tres jugones en la delantera, donde las ruedas reciben la tracción, para un centro del campo con cuatro abigarrados tipos (longitud: 4.138, anchura: 1.780, altura: 1.552, y distancia al suelo: 190 mm) que ponen musculatura, amplitud interior y versatilidad de uso al equipo Arona. Esas cotas suponen que el todocamino compacto de Seat conserva la misma anchura que el Ibiza, pero es 79 mm más largo y 99 mm más alto o, lo que es lo mismo, gana en amplitud para todos los ocupantes, situando además al conductor en una posición más elevada de conducción y haciendo más cómodo el acceso al interior. Asimismo, amplía la capacidad de maletero hasta los 400 litros, 45 litros más que el Ibiza, y aumenta la distancia al suelo 15 mm para alcanzar los 190 mm, lo que le habilita para rodar por caminos y pistas en buenas condiciones.

Todocamino deportivo

Con las ruedas de 18″, se observa claramente esa mayor altura al suelo, que se refuerza con un capó menos inclinado y un parabrisas más vertical que en el Ibiza. Esto, junto a la posición más elevada de la calandra y de los faros antiniebla y la gran toma de aire inferior, confieren al frontal su aspecto de todocamino deportivo. La estampa se fortalece con las grandes y atractivas llantas, que cubren los voluminosos pasos de rueda, con la reducción al mínimo de los voladizos, con los nervios labrados de puerta a puerta, con las protecciones de plástico oscuro que lo recorren en su totalidad y con las barras de techo y el montante trasero cromados (éste, con una “X” grabada para resaltar su carácter crossover). También tiene su punto la zaga, con una amplia luneta enmarcada por un prominente alerón y las ópticas quitando hierro al portón, que inscribe en su centro el símbolo de la marca y el modelo. Por debajo, el parachoques se remata en un llamativo difusor plateado que aloja dos colines de escape.

Un ataque efectivo, como el que ha demostrados el Arona en su primer año en el ranking de modelos más comercializados (98.900 unidades), situándose en la séptima plaza entre los SUV más vendidos y el decimoséptimo en la clasificación general, se asienta, asimismo, sobre una experimentada defensa, posición en la que alinea amplitud, tecnología, equipamiento y chasis.


Dentro, juega fundamentalmente con la baza de la altura y libera 37 mm más de espacio que el Ibiza en esta cota para los pasajeros delanteros y 62 mm para los traseros, además de situar al conductor en una posición 52 mm más elevada, lo que le permite una mejor observación del campo de juego, reforzando una seguridad avalada por 5 estrellas EuroNCAP conseguidas en base al 95% en protección de adultos, 80% de niños, 77% de usuarios vulnerable de la vía y 60% de asistentes a la conducción.

La posición de conducción, con reglajes múltiples de asiento y volante, facilita una correcta y cómoda postura a usuarios de cualquier talla, a lo que colaboran el mullido y sujeción de los asientos, la holgura de las plazas, la accesibilidad de todos los mandos y la esmerada distribución de huecos portaobjetos. Detrás, el Arona dibuja dos ergonómicos asientos laterales, con espacio suficiente para piernas, caderas y hombros, si bien la anchura a este último nivel se reduce al ocuparse la plaza central, que es más dura, estrecha y está recorrida por el túnel central, si bien sigue siendo una buena opción para que detrás viajen dos adultos y un niño. Los respaldos de los asientos traseros se abaten por partes asimétricas y, aunque no dejan un piso plano, resulta muy práctico y utilizable para el transporte de equipaje voluminoso, gracias también a los ganchos de amarre, a la amplia entrada que libera el portón y a que el umbral de carga está a ras cuando el piso se sitúa en la posición más elevada, de las dos disponibles, dejando por debajo hueco (también con las 5 plazas ocupadas) para alojar objetos que no queremos que se vean. La capacidad máxima del maletero es de 1.280 litros, uno de los mejores de su segmento.

Si por hechuras se posiciona entre los modelos de cabeza, en absoluto desmerece su carga tecnológica y completo equipamiento de la versión FR. En ambos casos, el Arona incorpora de serie 6 airbag, control de estabilidad con ABS, control dinámico de tracción con diferencial electrónico XDS y asistente de arranque en pendiente, Seat Drive Profile (con modos de conducción Normal, Sport, Eco e Individual), asistente de distancia de seguridad, alerta de tráfico posterior, freno de emergencia en ciudad con detección de peatones, aparcamiento asistido Park Assist, cámara trasera, detectores de ángulo muerto y de fatiga, control de crucero, luces y limpiaparabrisas automáticos, climatizador, cierre centralizado, elevalunas y retrovisores exteriores eléctricos, ordenador de viaje, sistema de infoentretenimiento con pantalla de 8″, compatible con Android Auto, Apple CarPlay y Mirror Link, conexión Bluetooth con audio streaming, puertos USB, conexión auxiliar y lector de tarjetas SD… Opcionalmente, puede disponer de control de crucero adaptativo, faros Full Led, suspensión adaptativa, cargador inalámbrico, navegador, etc. Es una lástima que en el listado de opciones no se encuentre el sistema de mantenimiento de carril, presenta en algunos competidores.


Sobre todo, ágil

Una de las mejores bazas del Arona es su comportamiento dinámico, en la que destaca por agilidad y suavidad de funcionamiento. Es, continuando con el símil futbolístico, el cancerbero que a todo equipo le gustaría tener. Y el Oblack de Seat se apoya en un gran chasis, del que además de lo comentado sobre plataforma, motor y cambio, recibe importantes refuerzos de dirección, suspensión y frenos. En conjunto, y permítaseme un inciso, al entrar en el Arona te encuentras con un habitáculo de calidad, en el que los mandos están donde esperas y, repito, la postura elevada al volante te transmite sensación de seguridad. Mandos en el volante, en las consolas central y frontal; pantalla táctil multifunción de 8″, cuadro de instrumentos legible y todo ello con ajustes milimétricos que evitan crujidos y ruidos, de forma que sólo oirás levemente motor y rodadura.

Presiono sobre el arranque y selecciono en el Seat Drive Profile el modo de conducción Eco con los botones situados junto al cambio. La cámara trasera ofrece imágenes de gran nitidez y me ayuda a salir. En frío, se oye el rumor del motor diésel que, en cambio, no se traduce en vibraciones al volante o en los pedales. Desde el principio, domina la suavidad, que sobre el volante se traduce en ligereza de movimientos. Una ligereza que se acompaña por el empuje y suavidad del motor y la precisión del cambio, tres características que marcan la agilidad del Arona cuando circulo por estrechas calles. Los lógicos desarrollos de la transmisión permiten rodar a bajas vueltas, por debajo de las 1.800 rpm, en velocidades largas y con una buena respuesta al acelerador, lo que significa menor consumo y emisiones. A esto último ayuda también el sistema de arranque y parada automático, que apaga el motor ante una detención y lo arranca al instante en cuanto iniciamos la marcha, sin retrasos que provoquen los bocinazos de los egoístas para los que vale más un segundo suyo que el respeto al medio ambiente. Igualmente, me parece muy interesante el cada vez más extendido sistema de concienciación ecológica, que Seat denomina EcoTrainer, que mediante gráficos, puntos y consejos ayuda a que conduzcamos de una forma menos estresante, más confortable (sin bruscos tirones en las arrancadas o frenazos de último segundo) y mucho más eficiente.

Las contenidas medidas del Arona y el Park Assist (que aparca semi-automáticamente en línea o en batería) suman comodidad al uso urbano, mientras que el asistente de vehículos en ángulo muerto se muestra especialmente útil en vías de varios carriles, al alertarnos a través de una luz en el retrovisor si tenemos algún vehículo en nuestros ángulos muertos. Comodidad y seguridad que se incrementan con el control de crucero adaptativo (opcional) que, una vez fijada la velocidad, mantiene la distancia con el coche que llevamos delante.


Este sistema, especialmente útil en atascos, también lo es cuando salimos a carretera, porque relaja las piernas en viajes largos, aumenta la seguridad y permite disfrutar relajadamente (siempre sin perder de vista la carretera) de la calidad del equipo de audio Beats Audio System, con 6 altavoces y subwoofer, que incorporaba en opción nuestra versión de pruebas. Obvio decir que en vías rápidas, donde el placer de conducción del Arona es magnífico, da un poco igual el modo de conducción que elijas si llevas conectado el control de crucero adaptativo, porque en cuanto llega a 120 km/h se decanta por la eficiencia, rodando al menor número de revoluciones posible. Si te gusta adelantar en un abrir y cerrar de ojos, entonces escoge el modo Sport, que te dará mayor dinamismo con una respuestas inmediata al acelerador. Además, es en este modo y en Normal en los que podrás endurecer la suspensión, sintiendo con mayor claridad lo que sucede bajo las ruedas. Y hablando de suspensiones, las del Arona consiguen un brillante equilibrio entre confort y aplomo, de forma que en curvas rápidas, con apenas un leve movimiento de volante trazas por donde quieres, bien asentado sobre el asfalto y sin apenas inclinaciones de la carrocería. Este compromiso se siente aún mejor en carreteras de montaña, donde la neutralidad del eje trasero sigue las marcas del delantero y donde las suspensiones trabajan para que los baches no provoquen molestos rebotes. Pero si aumentas mucho la velocidad, deberás tener muy buenas manos, porque el control de estabilidad tarda en reaccionar y el eje trasero tiende a derrapar, lo que puede provocar rebotes de la carrocería y subviraje. Recalco lo de aumentar “mucho” la velocidad, porque en condiciones normales apoya bien y sale con tracción para seguir “jugando” con las curvas. De hecho, en sucesión de curvas rápidas demuestra, una vez más, su enorme agilidad, enlazando unas con otras con naturalidad y sin perder en momento alguno el control. También tuvimos ocasión de probar el Arona por campo, donde sortea sin dificultad, gracias a esos 190 mm de distancia al suelo, pistas y caminos con escasos obstáculos. Eso sí, al no disponer de modos de conducción “off-road”, como algunos de sus rivales, no es adecuado para barro, arena o terrenos pedregosos.


Respecto a los frenos, dosifican muy bien al pedal, proporcionan correctas distancias de parada y no acusaron fatiga durante la prueba en uso intenso.

No quiero concluir sin alabar el contenido consumo del Arona, que en nuestro circuito habitual obtuvo un gran resultado, 4,7 l/100 km, apenas 6 décimas por encima del homologado por el fabricante.

La primera incursión de Seat en el segmento de los SUV compactos merece un “sobresaliente”, porque la marca española ha conjuntado, como se espera de un buen entrenador, diseño atractivo, equipamiento tecnológico de última generación, habitabilidad, versatilidad de uso, bajo consumo y excelente dinamismo, llevando al equipo a lo más alto de la tabla de superventas… Y eso que sólo es el primer año de comercialización.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.598
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por raíl común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 115 CV/3.250-4.000
  • Par máximo/rpm: 25,5 mkg/1.500-3.200

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 6 velocidades
  • Dirección: Cremallera con asistencia eléctrica
  • Diámetro de giro: 10,6 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
  • Trasera: Eje semirígido, resortes helicoidales y amortiguadores hidráulicos
  • Neumáticos: 215/45 R18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.303 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.138/1.780/1.552 mm
  • Capacidad depósito: 42 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 400/1.280 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,5 seg.
  • Velocidad máxima: 185 km/h
  • Consumo urbano: 4,7 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,7 l/100 km
  • Consumo medio: 4,1 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)