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Mercedes-Benz S 350 d 4Matic

El hábito sí hace al monje

No siempre el refranero español tiene razón. Y este es un caso claro, porque la carrocería del Mercedes S 350 d 4Matic viste a un moje de elevadísimo estatus, señorial y muy elegante, que confirma sus hechuras en un interior de gran calidad, en una tecnología puntera, en un chasis excepcional y en una mecánica excelente. Si tapujos, es alta jerarquía automovilística.

Puedes ir vestido con la sotana más raída y vieja y con las sandalias agujereadas. Da lo mismo (otra cosa es que el propio coche no te permita el acceso). Según desciendas del S 350 d 4Matic, los conserjes de cualquier hotel sabrán que eres una persona importante y te reverenciarán. Y quieras que no, que te colmen de atenciones después de un largo viaje siempre es bien recibido, ¿o no?

Parsimonioso, el S 350 d 4Matic espera a que le recoja en las instalaciones de Mercedes. Impacta a primera vista porque a pesar de su longitud, algo más de 5 metros, parece un coche más compacto. Me arranca una primera sonrisa de satisfacción la clásica, y cada vez menos utilizada (¿será por los robos?), estrella sobre del capó, símbolo de tradición y buen hacer de la marca alemana. Los cambios en esta actualización 2017 respecto al Clase S de 2013 son estéticos, tecnológicos y mecánicos, y algunos de ellos tienen mucho que ver con soluciones adoptadas en la Clase E. Poco abruptos los de diseño, aunque evidentes en el frontal, donde recibe una nueva calandra con tres lamas cromadas (característica de los 6 y 8 cilindros), faros Multibeam LED con tres llamativas “antorchas luminosas” y paragolpes deportivo, con entradas de aire amplias y más esculpidas. Si la Clase S fue la primera del mundo en utilizar exclusivamente faros LED para la iluminación, esta última renovación trae los Multibeam LED con luces de carretera Ultra Range que, procedentes de la Clase E, cuenta con 84 LED por faro, lo que supone una óptima eficiencia lumínica. Además, incorporan luces de carreta automáticas Plus, que permiten circular con ellas encendidas sin deslumbrar al resto de usuarios, al desconectarse parcialmente los LED, y no restar iluminación a otras áreas de la calzada (luz de carretera parcial). Curiosidad, el Clase S integra más de 500 LED entre faros, pilotos e interior.


La silueta muestra una aerodinámica imagen, con un corto voladizo delantero, pasos de rueda bien marcados, llantas de aleación de 5 radios dobles, amplia distancia entre ejes y una línea de techo curva que se acentúa en la tendida luneta posterior, en descenso suave junto a la tapa del maletero hacia el tenue alerón final. La unión entre lateral y zaga, de formas redondeadas, envuelve al coche hacia el centro del maletero, donde luce la estrella, el modelo y la tracción, logos que se ven flanqueados por unas características ópticas LED con luz de posición trasera de efecto cristal. De elegante aspecto, los embellecedores de la salida de escape integrados y bien visibles en la modificada zona inferior del parachoques le dan un punto deportivo, que se enfatiza con una moldura cromada.

Fascinante interior

Decir que acceder al Clase S es entrar a un fascinante mundo de lujo y confort es poco, porque además te proyecta hacia un entorno dominado por la tecnología, la calidad y los materiales de primera línea, en el que un reloj analógico pone el contrapunto clásico a las enormes pantallas digitales y la sencillez de manejo, el carácter práctico. A primera vista, podría hablar de un puesto de conducción minimalista, sobre todo, porque bajo la pantalla de alta resolución de 12,3″ del sistema de infoentretenimiento sólo encuentras los mandos de climatizador. Pero, nada más lejos de la realidad, entre otras cosas, porque durante la semana de pruebas no pude disfrutar como me hubiese gustado de todos los sistemas de confort que traía nuestro protagonista. Y todos ellos, requieren un pulsador para activarlos, ya sea botón ya sea mediante pantalla, y requieren cierto periodo de adaptación, no tanto para manejarlos como para saber dónde encontrarlos; es decir, dispone de muchos submenús que o lo ajustas todo antes de salir de viaje o quitarás la vista en demasiadas ocasiones de la carretera. Eso sí, agrupados con lógica aplastante, de manera que en la puerta del conductor te encuentras los mandos de los ajustes eléctricos de los asientos, la calefacción, ventilación y memoria de los mismos, los elevalunas, los ajustes de los retrovisores exteriores, los del cierre centralizado y el mando de apertura del maletero. En el salpicadero, a la izquierda del volante, los botones de algunos asistentes de conducción y de ajuste del HUD (Head Up Display), así como el de la persiana retráctil posterior, el de las luces y el del freno de mano. Ni que decir tiene que el volante se ajuste eléctricamente en altura y profundidad y que tras él se sitúan las levas y la palanca de cambios, en un lugar cómodo, mientras que un poco más a la derecha se encuentra el botón de arranque.


Frente al conductor, el HUD, con grafía grande, nítida y con información de asistentes, navegador, velocidad, límites de velocidad… y un poco más abajo el cuadro de instrumentos digital, unido bajo el mismo cristal con la pantalla frontal, como si ambas fuesen sólo una. El cuadro puede configurarse en tres modos: Deportivo, Clásico y Progresivo. Por ejemplo, en Deportivo, la zona izquierda se reserva para el velocímetro, mientras que en la derecha puede mostrar el navegador, el ordenador de a bordo, la eficiencia al volante, el cuentarrevoluciones o las fuerzas G. Asimismo, la instrumentación muestra otras múltiples informaciones, como nivel de carburante, asistentes a la conducción, temperatura, etcétera. El propio volante alberga los botones del programador de velocidad activo o Distronic, que funciona de maravilla y estrena función Active Proximity Control, que tiene en cuenta los datos del navegador para adaptar la velocidad en curvas e intersecciones. También integra un mando táctil para estructurar el cuadro a tu gusto. Mando táctil que se complementa con otro en el brazo derecho (para pantalla central del sistema multimedia), donde también encontramos los botones del teléfono manos libre, órdenes por voz, volumen, menú… Bajo la pantalla frontal y los mandos del climatizador se ubica un hueco portaobjetos con tapa y, a continuación, ya en la consola central, un complejo sistemas de mandos (uno giratorio y otro táctil sobre él) para el manejo de la pantalla de infoentretenimiento, desde la que se accede a muchísimas funciones. Flanquean ambos mandos un conjunto de botones de acceso directo a masajes en asiento, navegador, radio y equipo multimedia, modos de conducción, altura de la carrocería, cámaras y asistente de aparcamiento, etcétera. Todo ello se remata con un cómodo apoyabrazos con cofre, que alberga dos tomas USB y un lector de tarjetas SD.


Todo bajo control

Dejo para este tramo final del repaso a la pantalla central, donde se muestran prácticamente todos los sistemas del coche, desde asientos, climatización, Dynamic Select ( modos Sport, Comfort, Eco e Individual), hasta el novedoso Confort Energizing, que cuenta con una serie de programas (Frescor, Vitalidad, Ambiente placentero y Bienestar) que actúan sobre iluminación ambiental, masajes, climatizador, fragancia y equipo de audio (elige hasta la música más adecuada al programa elegido), además de activar una serie de entrenamientos (activación y relajación muscular y equilibrio) para hacer más confortable la vida a bordo. Asimismo, desde esta pantalla entramos en el sistema de aparcamiento remoto (Remote Parking Assist), con el que se puede aparcar y desaparcar en línea y en batería sin estar tras el volante a través de una aplicación del smartphone. El sistema de aparcamiento está asistido por una serie de cámaras desde las que puedes ver lo que hay delante, en los laterales y detrás, así como una vista de 360º. Igualmente, es el centro neurálgico de los sistemas de asistencia a la conducción, con menús que ofrecen datos de ESP, reconocimiento de señales, frenado activo, Attention Assist, cambio de carril, detección activa de ángulos muertos. Dicho en pocas palabras, el habitáculo del Clase S es totalmente configurable a gusto de conductor. Y ya que he mencionado el sistema de mantenimiento de carril, señalar que es más fiable, mantiene más centrado el coche en el carril y no precisa de señales de demarcarcación hasta 130 km, lo cual no significa que estemos ante un coche autónomo, ya que si soltamos el volante, tras varios avisos para que tomemos el control, el coche activará la función Active Emergency Stop Assist y lo detendrá, a la vez que activará las luces de emergencia, desbloqueará las puertas y llamará a los servicios de emergencia. Junto a este sistema, Mercedes también ha incorporado al Clase S, tal y como hiciese antes con el Clase E, el asistente de cambio de carril activo (Active Lane Change Assist) que, en carreteras de más de un carril por sentido, al pulsar el intermitente analiza si es posible adelantar o volver al carril derecho e inicia la maniobra.

En cuanto al equipamiento, tiene todo lo que un conductor pueda soñar y más. Si no es de serie, es en opción. Reseñar aquí toda su dotación es casi imposible, pues nos faltarían páginas, además de que cada cual puede personalizar el coche a su gusto, pero ten por verídico que si lo que buscas existe, seguro que está en el S 350 d 4Matic.


Amplitud, confort y suavidad

Con estos tres calificativos, más una sobresaliente calidad de materiales y ejecución, puede resumirse el interior y el comportamiento de nuestro protagonista. No, no olvido potencia ni prestaciones, pero ambas se dan por descontadas. Así pues, las plazas delanteras son cómodas y holgadas, los mandos están cerca de la mano y la información que suministran las dos pantallas y el HUD son más que suficientes, además de estar muy a la vista. Pero el S 350 d 4Matic no es un coche sólo para conducir, aunque yo nunca dejaría de hacerlo, también es para viajar detrás. Y aquí, de nuevo, nos ofrece un espacio sobresaliente y un aluvión de funciones y sistemas que convierten al pasajero en el centro de todo. Los asientos son magníficos por ergonomía y confort, más los laterales que el central, que es más estrecho y duro y puede transformarse en apoyabrazos, con portabebidas, hueco portaobjetos y tomas USB, claro está. Pero es que los laterales, además de ser ajustables en profundidad e inclinación, son ventilados, calefactados y tienen función masaje y memorias. En el respaldo de los delanteros pueden incorporarse tablets y en el centro cuenta con dos salidas ajustables independientes del climatizador, amén de encendedor y toma de 12V. Y ahí no queda la cosa, porque incorpora en las puertas, junto a los elevalunas, el mando de la cortinilla retráctil. Vamos, para viajar a gusto y que le echen kilómetros… al conductor, porque nunca te cansará de disfrutar, más aún con la apabullante calidad del equipo de audio, de este espacio para relajarse.

El maletero presenta suficiente espacio de carga, 510 litros, y la boca de entrada del equipaje es amplia, si bien no el umbral no se encuentra a ras y puede hacer algo pesada la carga y descarga.

Confort de marcha, prestaciones y seguridad están magníficamente resueltos. En materia de confort, con una suspensión Airmatic de dureza variable, que por encima de 120 km/h reduce, respecto a la posición normal, la distancia al suelo 20 mm y a baja velocidad puede elevarla 40 mm. Es una suspensión que camufla a la perfección los baches, sin perder por ello un ápice de aplomo, y que nos trasladará con la misma delicadeza que el tren de alta velocidad y, de no haber limitaciones, con casi la misma velocidad e idéntica velocidad. En lo primero tiene mucho que ver, además de todos los sistemas comentados y una dotación extraordinaria en seguridad, la tracción 4Matic, que reparte el 45% de la fuerza al tren delantero y el 55%, al trasero, y que sujeta al S 350 d con nobleza al asfalto, sin que en momento alguno se sienta pérdida de agarre, lo que desemboca en un excelente comportamiento, acompañado también por una dirección precisa, rápida y bien asistida.


En lo segundo, su nuevo y poderoso motor de 6 cilindros en línea, que deriva del de 4 cilindros del Clase E, pero al que se han añadido dos cilindros más. Fabricado en aluminio y con Nanoslide en la camisa de los cilindros para incrementar la eficiencia, se trata de una mecánica 3.0 de doble turbo. El más pequeño, de álabes variables, entra en funcionamiento a bajo y medio régimen, mientras que el mayor, de paletas fijas, lo hace a partir del medio régimen, surtiendo al motor de progresividad y suavidad, además de unas prestaciones fantásticas: acelera de 0 a 100 km/h en 5,8 segundos y alcanza 250 km/h de velocidad máxima. Sus 286 CV de potencia y sus 61,2 mkg de par máximo se traducen en un empuje elástico y constante desde prácticamente el ralentí y no deja de sentirse hasta el límite de las 5.000 vueltas. Es un amplísimo margen óptimo de funcionamiento del que saca su máximo provecho la caja de cambios automático-secuencial 9G-Tronic, de 9 marchas accionables desde levas tras el volante y que destaca por su suavidad y rapidez en las transiciones, bien en automático, bien en manual. Pero si deseas un funcionamiento mucho más deportivo, pon el modo Sport y “agárrate los machos”, porque los caballos empujan como percherones, tienen la agilidad de los potros y galopan como purasangre. Por si fuera poco, toda la tecnología desarrollada por la marca alemana en materia de emisiones se deja notar en un nivel de CO2 de 165 g/km y de NOx de 40-60 mg/km. Este último, por debajo del actual límite en recorrido real e, incluso, de los 80 mg/km exigidos en laboratorio. También en su comedido consumo medio, homologado en 5,7 l/100 km y cifrado en 6,9 l/100 km durante la prueba. Excelente, en cualquier caso.

En cuestión de comportamiento, los anteriores argumentos atisban claramente el resultado, matrícula de honor. Por ciudad, a pesar de su longitud, se mueve con agilidad felina, gracias a la destreza de una dirección suave y directa que transmite bien lo que sucede bajo las ruedas; unas suspensiones que te aíslan de los baches, un cambio que trabaja con gran eficiencia y un poderoso motor que rinde espectacular a cualquier régimen.


En autopistas y autovías no tiene rival. Es su terreno natural y la estrella sobre el buque insignia de la marca no se pone porque sí. Puedes realizar tantos kilómetros como quieras, porque al final del viaje estarás mejor que al principio, entre masajes, música, calefacción… ni en el mejor sillón de tu casa te encontrarás tan a gusto. Y si viajas atrás, pufff!!!, sólo te faltará ronronear. Y es que el conjunto motor-cambio agilizará los adelantamientos, los asistentes a la conducción y la tracción 4Matic harán más seguro y menos estresante el viaje, las suspensiones te harán sentir de verdad el vuelo de Aladín y todos sus sistemas y funciones están desarrollados para que te sientas el rey de “la casa”.

Por carreteras de montaña, aunque no es un deportivo, las suspensiones se ajustan perfectamente a la calidad del trazado, la tracción total “amachambran” las ruedas al asfalto y dirección, cambio y motor ponen todo de su parte para que ruede con la misma precisión y ligereza que el AVE.

Decía al principio que el hábito sí hace al monje. Y el S 350 d 4Matic, con un precio por encima de los 100.000 euros, lo corrobora. No todos “disponemos” de ese capital para invertir en un coche tan elegante, tecnológico y exclusivo, y el que lo tiene y le gusta lo superior, sabe que con el Clase S va muy bien vestido, independientemente de su de fondo de armario. El Clase S habla por sí mismo y por su propietario, extravagancias aparte.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero longitudinal
  • Nº cilindros: 6, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 2.925
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por raíl común, dos turbos e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 286 CV/3.400-4.600
  • Par máximo/rpm: 61,2 mkg/1.200-3.200

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Propulsión: Permanente a las cuatro ruedas
  • Caja de cambios: Automática-secuencial, 9G-Tronic
  • Dirección: Servodirección de cremallera electromecánica
  • Diámetro de giro: 11,9 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos ventilados

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente multibrazo, muelles neumáticos, amortiguadores de gas y barra estabilizadora
  • Trasera: Independiente multibrazo, muelles neumáticos, amortiguadores de gas y barra estabilizadora
  • Neumáticos (del.-tras.): 245/45 R19-275/40 R19

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 2.025 kilos
  • Long./Anch./Altura: 5.125/1.899/1.493 mm
  • Capacidad depósito: 70 litros
  • Capacidad del maletero: 510 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 5,8 seg.
  • Velocidad máxima: 250 km/h
  • Consumo urbano: 6,9 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 5,0 l/100 km
  • Consumo medio: 5,7 l/100 km

EURONCAP: –