AutorentingAuthor website

Lancia Ypsilon 5P Multijet 95 CV Stop&Start Gold

El Lancia Ypsilon Mutijet II de 95 CV concilia dos términos que, en principio, parecen opuestos, como son sobriedad y elegancia.

El primero, entendido como mesura o austeridad, lo aplica a su brillante motor diésel, que contiene el gasto medio en 3,8 l/100 km. El segundo, a la vista queda, con un atractivo porte y unos acabados ejemplares.

Lancia Ypsilon 5P Multijet 95 CV Stop&Start Gold

Distinguido, elegante y con mucho estilo, es la cara que muestra el Lancia Ypsilon, modelo que dice mucho de la compañía que se hace con sus servicios como vehículo de flota. Si la cara es el espejo del alma, el coche de flota es el primer reflejo que usuarios y competencia ven. Y esa atractiva imagen deja un buen sabor de boca, porque el Ypsilon, como decía al inicio, es un coche de marcados contrastes, que arrancan en el frontal, con una parrilla que rememora a los coches de los años 60 y 70, pero que en los faros, con luces diurnas y posibilidad de xenón, ponen el contrapunto. La misma idea flota en el lateral, con una marcada línea coupé de la que surgen dos puertas traseras muy bien camufladas, con los tiradores integrados en la custodia. O en la zaga, donde las sugerentes curvas combinan clasicismo y deportividad con las modernas ópticas de LED.

El utilitario italiano, que mide 3.842 mm de longitud, 1.676 de anchura y 1.517 mm de altura, presenta un interior de calidad, tanto a la vista como al tacto. Los plásticos duros domina la parte superior e inferior del salpicadero, mientras que en el frontal son blandos y refuerzan la sensación de prestigio que transmite la consola central en tono negro brillante o «piano black» y los cromados de volante y salidas de aire. Los mandos tienen un tamaño correcto, se ubican por grupos lógicos y están muy a mano. Igualmente, la palanca de cambios la encuentro en una situación inmejorable, en una posición elevada que favorece su uso. Otro punto a destacar es la buena legibilidad del cuadro de relojes, con grafía blanca sobre fondo negro en esferas grandes, y el ordenador de viaje, entre el velocímetro y el cuentakilómetros, que proporciona información de consumo medio e instantáneo, autonomía… y recomienda el cambio de marchas. Todo ello en el centro de la zona superior del salpicadero, para que cualquier consulta nos permita seguir vigilando atentamente la carretera.

Lancia Ypsilon 5P Multijet 95 CV Stop&Start Gold

Confort interior

Los ergonómicos asientos sujetan bien el cuerpo, son amplios y cómodos y disponen de reglaje en altura, en profundidad y lumbar (opcional). El volante, en cambio, sólo se regula en altura, y es suficiente, porque enseguida adquieres una buena postura de conducción. Lo único que he echado de menos son unos huecos portaobjetos mayores, porque los portalatas que hay entre los asientos están bien para llaves, pero no caben un monedero o una cartera. Por cierto, justo al lado esos huecos se encuentra una salida auxiliar y una toma USB, partes del opcional sistema Blue&Me-Tom Tom Live, que integra también en el montante delantero del lado del conductor la entrada para la pantalla del navegador. Desde este sistema se gestiona el teléfono, el navegador…

Las dos plazas traseras presumen de anchura y comodidad, pero no les habría venido mal un poco más de altura y espacio para las rodillas, a pesar de que los delgados respaldos de los asientos delanteros ceden unos milímetros para las piernas. Los de los traseros se abaten por partes asimétricas, para incrementar los 245 litros de maletero, que no dejan un piso plano. La buena amplitud de la boca del maletero facilita la carga  y descarga. La rueda de repuesto, que se ha sustituido por un kit reparapinchazos, es opcional.

Lancia Ypsilon 5P Multijet 95 CV Stop&Start Gold

En cuanto al equipamiento de serie, el acabado Gold del modelo de pruebas incorpora ABS, airbag frontales y de cortina, fijaciones Isofix, aire acondicionado, radio CD MP3, retrovisores exteriores eléctricos y calefactados, llantas de aleación de 15″, cierre centralizado, elevalunas eléctricos delanteros, Smart Fuel (impide errores al repostar)… Son opcionales los mandos de audio y teléfono en el volante, el asidero superior del lado del pasajero (recomendable: 21 €), los elevalunas eléctricos traseros, los antinieblas, el ESP con asistente a la frenada de emergencia, ayuda al arranque en pendiente y control de tracción; los faros de xenón, el sensor de aparcamiento trasero, los sensores de lluvia y luces, el pack Blue&Me o el Magic Parking, que busca hueco y estaciona si éste es de 4,6 metros como mínimo, entre otros. Es decir, lo básico e imprescindible está y la carta de opciones es amplia y variada para que cada cual configure el coche a su gusto. En este sentido, Lancia asegura que existen más de 600 alternativas de personalización, estructuradas en cuatro niveles de acabado (Silver, Gold, Platinum y Black&Red), 16 colores (4 bi-color), 8 revestimientos interiores, tres tipos de llantas de aleación y 3 motores (el Multijet de esta prueba y los gasolina 0.9 TwinAir de 85 CV y el 1.2 de 69 CV).

Lancia Ypsilon 5P Multijet 95 CV Stop&Start Gold

Suavidad al volante

Uno de los sistemas que más se agradece del Ypsilon en ciudad y para maniobrar es la dirección eléctrica. Basta pulsar el botón City en la consola para que la asistencia se haga mucho más suave y ligera, tanto, que puede moverse con un dedo sin apenas esfuerzo. Pero, a nivel mecánico, el protagonista principal se esconde bajo el capó. Es el motor 1.2 Multijet II, que mejora a la versión anterior con inyecciones más rápidas (hasta 8 por ciclo) y en sencillez (tiene un 40% menos de componentes). Eroga 95 CV y 20,4 mkg de par máximo desde 1.500 rpm, de forma que ofrece un excelente empuje desde bajo régimen y que mantiene hasta las 3.700 rpm. Es un poco ruidoso en frío, aunque a medida que gana temperatura reduce la crepitación. Con cambio manual de 5 marchas, el Ypsilon alcanza una velocidad máxima de 183 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 11,4 segundos. Buenas prestaciones que se combinan con un bajo consumo medio, 3,8 l/100 km, de los más competitivos del segmento. Para ello, recurre al sistema Start&Stop, que rebaja el gasto hasta un 15% en ciclo urbano, parando el motor cuando el coche está detenido (siempre que la batería disponga de suficiente carga, el cambio esté en punto puerto y los pedales libres), y lo arranca rápidamente en cuanto pisamos el embrague. El indicador de cambio de marcha también ayuda a contener el gasto, aconsejando al conductor el momento óptimo para realizarlo. Durante la prueba, no conseguí el resultado anunciado por Lancia, pero me aproximé bastante, con un consumo medio de 4,5 l/100 km.

En marcha, la dirección eléctrica y el buen rendimiento del motor a bajas vueltas favorece la agilidad y la conducción eficiente en velocidades largas por ciudad. Por carretera y autopista, el suave y silencioso giro de la mecánica a medio régimen camufla la velocidad real a la que circulo, 120 km/h, y sólo algún pequeño ruido aerodinámico a la altura de los retrovisores rompe la monotonía. Las suspensiones filtran bien las escasas y leves irregularidades de la calzada y menguan aún más la sonoridad, a la vez que limitan las vibraciones que llegan al volante. Sin embargo, el tacto de la dirección, aún siendo de endurecimiento variable en función de la velocidad, es muy artificial y no termina de transmitir lo que sucede bajo las ruedas, menos aún por carreteras de montaña. En éstas, de nuevo potencia y par brillan con intensidad, con una respuesta rápida al acelerador. Es una lástima que el control de estabilidad sea opcional, porque aumenta los márgenes de seguridad y la sensación de la misma.

Lancia Ypsilon 5P Multijet 95 CV Stop&Start Gold

En cambio, es de agradecer la buena disposición de la palanca de cambios y el correcto escalonamiento de éste, que invita a subir y bajar marchas con rapidez; la suspensión, que contiene el balanceo y fija con tesón las ruedas al asfalto, y los frenos, que detienen al Ypsilon eficazmente y sin fatigas. Un comportamiento dinámico que obtiene un buena calificación en el difícil compromiso entre confort y aplomo, como corresponde a un Lancia.

Y dejamos una de las mejores sorpresas para el final: la gama Ypsilon diésel parte de 11.321 euros y es de las más asequibles del mercado. Vamos, que hasta en el precio luce su elegante sobriedad.

Juan Luis Franco


FICHA TÉCNICA

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.248
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por conducto común con Multijet II, turbo de geometría variable e intercooler.
  • Potencia máxima/rpm: 95 CV/4.000
  • Par máximo/rpm: 20,4 mkg/1.500

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 5 velocidades
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica Dualdrive
  • Diámetro de giro: 9,4 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos Traseros: Tambores

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, amortiguadores, muelles helicoidales y barra estabilizadora
  • Trasera: Eje de torsión, amortiguadores y muelles helicoidales
  • Neumáticos: 185/55 R15

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.050 kg
  • Long./Anch./Altura: 3.842/1.676/1.517 mm
  • Capacidad del depósito: 40 litros
  • Capacidad del maletero: 245 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,4 km/h
  • Velocidad máxima: 183 km/h
  • Consumo urbano: 4,7 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,8 l/100 km
  • Consumo medio: 3,2 l/100 km
  • EuroNCAP: –