Ford Fiesta Active+ 1.0 EcoBoost 125 CV S/S

El Fiesta más versátil y juvenil

Han bastado unos pocos retoques para hacer del Fiesta un pequeño todocamino. Cambios leves, pero visibles al primer golpe de vista, que amplían horizontes hacia un uso más versátil y descaradamente juvenil, en el que deporte y ocio están más presentes sin perder la dinámica del modelo original, menos aún con el motor de gasolina 1.0 EcoBoost de 125 CV, que le dotan de agilidad, suavidad y bajo consumo.

No han sido muchos los cambios, pero se dejan notar en el diseño exterior, donde recibe un revestimiento de plástico adicional que recorre toda la zona baja de la carrocería, de parachoques a parachoques, pasando por taloneras (con cromados adicionales, como los parachoques) y pasos de rueda, que le dan un aspecto más robusto y protegen frente a esas pequeñas rayaduras y picotazos de piedras que, a menudo, suceden cuando circulamos fuera de la carretera. Y es que la versión Active, como veremos, está preparada para recorrer caminos y pistas en buenas condiciones. También estrena llantas de aleación y raíles de techo, que permiten transportar bicicletas o tablas de surf, por ejemplo; mientras que en el frontal instala una calandra ovalada, conformada de rombos, diferente a la de sus hermanos. Estos son, básicamente, los detalles estéticos que le diferencia de ellos. Pero hay más que no se perciben a simple vista como, por ejemplo, sus cotas, pues es 28 mm más largo, 21 mm más ancho y 18 mm más alto (altura que se ha ganado en distancia libre al suelo), lo que ha incrementado su peso en 77 kilos e influye en un consumo medio homologado una décima superior (4.9 l/100 km del Fiesta por 5,0 l/100 km del Active). Ese crecimiento también le ha hecho ganar volumen de maletero, que con 5 plazas se cifra en escasos 8 litros, pero con los respaldos traseros abatidos sube hasta nada menos que 109 litros. Más modificaciones encontramos en las suspensiones, con amortiguadores optimizados y nuevo tope de rebote hidráulico, que suaviza las reacciones del Fiesta Active sobre terreno bacheado; una geometría específica de las rótulas, unos ajustes a medida de muelles y amortiguadores y una óptima calibración de la dirección asistida y del control de estabilidad que mejoran el confort y la capacidad de respuesta sobre todo tipo de superficies.


Calidad y claridad

El equipamiento interior de la versión Active apenas registra modificaciones respecto al Fiesta de 5 puertas, a excepción de uno de los botones situados tras la palanca de cambios; concretamente el de los modos de conducción, que pulsándolo nos permite escoger entre Normal, Eco y Resbaladizo. El primero es el seleccionado por defecto al arrancar y se ajusta a la configuración estándar del control de estabilidad y de tracción. El Eco, sólo disponible con cambio manual, modifica los ajustes del motor y del acelerador en busca de la eficiencia; es decir para consumir menos. En este punto tiene mucho que ver también el rendimiento del motor 1.0 EcoBoost, con un par máximo de 17,3 mkg desde 1.500 vueltas hasta las 4.500 y una relación de cambio larga que permite circular a 70 km/h en sexta a régimen de par máximo, lo que se traduce en un respuesta inmediata al acelerador y gran elasticidad. Se consigue, principalmente, gracias a la conjugación de tres “técnicas”, la inyección directa de gasolina con inyectores de 6 agujeros, que pulverizan mejor la mezcla y rellenan óptimamente los cilindros; la doble distribución variable independiente, que proporciona una mejor respuesta al acelerador y mayor elasticidad, y el turbo de baja inercia, que evita el lag -intervalo de tiempo que transcurre entre que pisas el acelerador y responde el turbo- insuflando sobrepresión desde prácticamente el ralentí.

El modo Resbaladizo o Terreno Deslizante optimiza los ajustes del control de estabilidad y de tracción para conseguir mejor tracción sobre superficies deslizantes, como nieve o hielo, y un control superior en curvas o al cambiar de carril en tales condiciones, evitando el subviraje o el sobreviraje excesivos aplicando pequeños ajuste en el acelerador y los frenos.

El interior del Fiesta Active (de lo que hablábamos antes de que los modos de conducción nos desviaran del tema) muestra calidad de materiales, buenos ajustes y claridad en el cuadro de instrumentos y en la ubicación de los mandos en torno al conductor. En este sentido, y contando con el aspecto lúdico que le darán muchos usuarios, el habitáculo está preparado para que barro, arena y humedad resistan sin problemas. Asimismo, se ha sometido a los asientos a 60.000 ciclos de prueba que aseguren su resistencia al desgaste, se ha comprobado que no destiñen después de una amplia exposición al calor y luz solar e, incluso, se ha verificado que el cuero del volante aguanta sin problemas la crema protectora solar. Además de resistente y fiable, el interior presenta gran atractivo, a lo que contribuyen los detalles de aluminio satinado, el completo cuadro de instrumentos y la gran pantalla táctil de 8″ a color del sistema de conectividad activado por voz y de entretenimiento SYNC 3, a lo que nuestro acabado Active+ añade, para los amantes de la alta fidelidad, un equipo Bang & Olufsen B&O Play de 675 W y 10 altavoces.


Asientos deportivos que proporcionan muy buena sujeción lateral, con reglaje en altura, profundidad y lumbar el del conductor, y volante regulable en altura y extensión conforman un puesto de conducción amplio, cómodo y fácil de amoldar a cualquier talla de conductor. Frente a éste, tacómetro, velocímetro y relojes de temperatura y nivel de combustible, y en el centro una amplia pantalla digital donde pueden consultarse datos del ordenador de a bordo, del navegador, del equipo de audio, de los asistentes… además de informarnos del modo de conducción elegido cuando decidimos cambiar.

Mucha seguridad y amplitud

Uno de los aspectos que más me ha gustado del Fiesta Active+ es, precisamente, el de seguridad, al igual que lo hiciese la versión de 5 puertas en la prueba “A fondo” que hicimos en enero de 2018, Autorenting, nº 80. No sólo por sus 5 estrellas EuroNCAP, que le califican como un gran compacto en la materia, ni exclusivamente por su excelente comportamiento, que aporta sensación de fiabilidad al volante, sino también por los asistentes de conducción, porque de serie, o en opción, equipa lo mismo o más que vehículos del segmento prémium. Son tecnologías avanzadas que ayudan a mitigar o evitar los efectos de los accidentes utilizando sensores que cubren una superficie de hasta 130 metros, tales como control de crucero adaptativo, limitador de velocidad ajustable, sistema de información de puntos ciegos, alerta de tráfico cruzado, alerta de fatiga, alerta y ayuda de mantenimiento de carril, alerta de colisión delantera, etc. Tampoco descuida su dotación de confort y ofrece climatizador, elevalunas eléctricos, regulación eléctrica de retrovisores, arranque y acceso sin llave y mucho más. De ese “mucho más” merece especial mención el sistema SYNC 3, que a través de la pantalla de 8″ permite ver de un solo golpe de vista el navegador, la emisora seleccionada y el teléfono, por ejemplo, y que dispone de botones táctiles de acceso directo a las principales funciones, de forma que cualquier consulta se realiza rápidamente, sin que apenas debas retirar la vista de la calzada.


Dejamos la zona delantera y un rápido vistazo a la trasera descubre tres plazas, con la central más dura y menos cómoda que las laterales, que son ergonómicas, confortables y amplias en espacio para piernas, caderas y hombros, con altura suficiente para una persona de 1,85 metros y holgadas cuando viajan dos, puesto que una tercera en el centro acabará incomodando, en largos viajes, a unos y a otros. Bien servido le vemos también de maletero, con 311 litros de capacidad (8 más que el Fiesta) con las 5 plazas ocupadas y 1.093 litros (¡ojo!, nada menos que 109 litros más el Fiesta) cuando se abaten los respaldos de los asientos traseros; en tal caso, no deja un piso plano, sino que hay que salvar la altura del grosor de los respaldos. Por debajo, se ubica el subwoofer de 20 mm del equipo B&O Play, que no sólo proporciona una excelente calidad de sonido, sino que también es capaz de atenuar el que procede de motor y rodadura para escuchar música en todo su esplendor. La boca de entrada es amplia, si bien el umbral está por debajo del mismo y dificulta la entrada y salida de objetos pesados.

Élite dinámica

Ya comenté en la prueba del Fiesta su excelente dinámica. No, no voy a decir que la versión Active esté a la misma altura. En cambio, sí puedo asegurar que es uno de los modelos que marca la referencia del segmento SUV en torno a los 4 metros y que su comportamiento está muy cercano a la de su hermano. Por ciudad, la buena asistencia de la dirección, el elástico motor y el preciso funcionamiento del cambio le dotan de excelente agilidad y, sobre el Fiesta, destaca por su posición de conducción algo más elevada, lo que permite ver mejor y anticipar, además de un acceso más cómodo al interior. Las suspensiones, de mayor recorrido, filtran bien los baches, pero en su contra hay que señalar que cabecea un poco más cuando frenamos bruscamente. Por medidas y por equipamiento, tanto de sensores para ayuda al aparcamiento como de asistentes de conducción, es un pequeño SUV muy manejable y ligero, con el que no te cansarás de recorrer calles y callejuelas. Por si fuera poco, su progresivo motor te permite rodar en marchas largas a bajo régimen y el sistema Stop&Start funciona muy bien, de manera que el consumo homologado en ámbito urbano es 5,9 l/100 km. Nuestra medición de consumo se fue un poco más allá, a los 6,3 l/100 km, lo cual tampoco me parece exagerado.

Por vías rápidas, motor y cambio pertrechan prestaciones brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,4 segundos y una velocidad máxima de 191 km/h, habilitándole para viajes largos, que los hace con absoluta soltura y seguridad, manteniendo sin problemas cruceros elevados y proporcionando una buena respuesta al acelerador cuando de adelantar se trata. Es, sobre todo en este tipo de vías, donde la tecnología de cierre de parrilla activo, que reduce la resistencia cuando el radiador no necesita aire, entra en funcionamiento y rebaja otras pocas décimas al gasto, y todo suma. Con los asistentes en alerta y el control de crucero adaptativo activado, el Active es otro de los modelos que se suma a la conducción semi-autónoma, sumando a la seguridad que te proporciona, la eliminación de estrés al volante.


En carreteras de montaña es donde sus diferencias con el Fiesta son más evidentes, porque balacea un poco más en las curvas (mayor altura y mayor recorrido de suspensiones), porque el tarado del control de estabilidad es menos permisivo y entra antes y porque en fuertes frenada cabecea más. Diferencias mínimas entre dos coches de fabuloso comportamiento porque, en cualquier caso, sigue con fidelidad la trazada al volante, enlaza curvas con presteza y mantiene la tracción hasta en las curvas más cerradas. Y en materia de frenada, las distancias son correctas; la dosificación al pedal, precisa y no acusaron fatiga durante uso intenso.

Fuera del asfalto, al contar con un poco más de distancia al suelo, puede rodar sin problemas por pistas y caminos en buen estado, a lo que también ayuda el modo Terreno Deslizante, sobre todo en curvas nevadas, heladas o con arena, pues acelerador y freno actúan para mantener la trayectoria más exacta posible. De todas formas, con unos neumáticos M+S su capacidad de tracción habría ganado muchos enteros. En cuanto al consumo, la media en nuestro recorrido habitual de prueba fue de 5,6 l/100 km, apenas medio litro más de los homologado por la marca.

Con un precio de 18.463 euros, el Ford Fiesta Active+ 1.0 EcoBoost 125 CV S/S se desmarca por su excelente dotación de seguridad, brillante comportamiento, juvenil carrocería, atractivo interior y bajo consumo; en suma, un SUV muy equilibrado.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 3, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 998
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa de gasolina con doble distribución variable, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 125 CV/6.000
  • Par máximo/rpm: 17,3 mkg/1.500-4.500

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 6 velocidades
  • Dirección: Cremallera con asistencia electrónica
  • Diámetro de giro: 10,3 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Barra de torsión, resortes helicoidales y amortiguadores
  • Neumáticos: 205/45 R17

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.241 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.068/1.756/1.498 mm
  • Capacidad depósito: 42 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 311/1.093 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,4 seg.
  • Velocidad máxima: 191 km/h
  • Consumo urbano: 5,9 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,4 l/100 km
  • Consumo medio: 5,0 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)