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Citroën SpaceTourer Talla M by Tinkervan BlueHDi 150 S&S

Siéntete libre

El segmento de los vehículos camperizados está de moda y sus ventas crecen a un ritmo del 30%. Lógico, si tenemos en cuenta que son modelos de utilización a tiempo completo; es decir, nos sirven para el trabajo diario, para la aventura de los fines de semana y vacaciones y nos regalan esa libertad de visitar cualquier lugar sin programar estancias. Basta aparcar y disfrutar. El Citroën SpaceTourer by Tinkervan cumple esos compromisos y sube la apuesta con un elevado agrado de conducción y una relación precio-equipamiento notable.

Citroën se ha puesto en manos del especialista Tinkervan para camperizar el SpaceTourer. Sabia decisión, porque el especialista oscense es uno de los que mejor y más sabe del tema, tal y como demuestra con su acabado Máster, exclusivo para el SpaceTourer Talla M. Dicho acabado incluye, en nuestra versión de pruebas con motor BlueHDi de 150 CV y cambio manual de 6 marchas, asientos delanteros giratorios, mesa para uso interior y exterior, batería auxiliar de 100 Ah, tomas USB por doquier (incluidas algunas de 4,2 A), luces led integradas de 2 intensidades, calefacción auxiliar gasoil Webasto con programador y kit de altura, tomas de 12v y de 230v (gracias al inverter Waeco PP 602 de 550 W), pantalla de voltaje de baterías y protector para golpes traseros. Para una rápida y sencilla elevación del techo -fabricado en material inyectado VEX, que mejora el asilamiento acústico y térmico-, dispone de apertura neumática y cierres rápidos con pernos de seguridad. Con él desplegado, la altura interior crece hasta 2,5 metros (te puedes vestir de pie sin agobios), transformando la parte superior en un amplio dormitorio con cama de 2 x 1,30 metros sobre somier de marco de aluminio y discos flexibles ergonómicos Clima PluX. La estancia, realmente cómoda, no olvida dos ventanas con mosquiteras y una más de invierno, flexo led y red protectora infantil. A esta cama doble hay que añadir otra de 1,95 x 1,58 metros, con colchón de viscolástica de alta densidad, sobre los asientos traseros, ducha eléctrica de 12 litros, nevera de 31 litros, toma exterior de 220v y portabicicletas en el portón.


Muchos os preguntaréis, ¿cómo cabe todo eso en el interior de la SpaceTourer Talla M, que mide 4.959 mm de longitud y 1.920 mm de anchura, sin perder ninguna de las 5 plazas disponibles? La solución, como dije, tiene nombre, Tinkervan. No hay misterio en la parte superior, donde el techo elevable suma un amplio dormitorio para dos personas (incluso tres si son niños), que cuenta además en las esquinas delanteras con bandejas portaobjetos y una red protectora infantil que se pone y se quita en segundos.

Los «vecinos» de abajo

Los «vecinos» del primer piso son los que, al primer vistazo, verán y disfrutarán del ingenioso trabajo de transformación. Principalmente, se trata de una estructura de madera y metal ajustada al maletero del SpaceTourer, que integra dos tapas practicables y opuestas, una más pequeña, que da hacia el portón, y otra más grande, hacia los asientos. Bajo este bastidor se ubican, en un lado, la ducha eléctrica, y en el otro, la nevera, a la que se accede a través de la tapa mayor. Entre nevera y ducha queda un espacio bastante holgado para el equipaje. La zona superior de la estructura es totalmente plana y sobre ella se encuentra parte del colchón de viscolástica. La otra se posiciona verticalmente, en dos piezas, tras los respaldos traseros, ocupando un mínimo espacio. Cuando lo vamos a usar, desplazamos los asientos longitudinalmente y los abatimos, extraemos las dos fracciones del colchón y lo apoyamos sobre la estructura, que dispone de un cierre velcro para que no se muevan. En menos de un minuto, preparado queda el dormitorio. Entre las ventajas del sistema citaré dos. La primera es que siempre tendremos un amplio maletero para los días de trabajo, pues la estructura roba poquísimo espacio. La segunda, que cuando son sólo dos los aventureros, no necesitaremos desplegar la habitación superior, de forma que nadie sabrá si estamos utilizando el vehículo como vivienda, gracias también a las ventanillas laterales (con parasoles emergentes) y traseras oscurecidas. También tiene algún pequeño inconveniente, como el acceso a la nevera, para lo que hay que retirar la parte del colchón que recubre el asiento y desplazar éste hacia delante, y la imposibilidad de abrir el portón con las bicis. Ambos, males menores comparado con la versatilidad que nos brinda, en general, el SpaceTourer camperizado.


Con una «furgo» tan equipada, lo primero que te preguntas es ¿adónde quiero ir? Las posibilidades son infinitas: desde ese lugar al que nunca fuiste porque las habitaciones eran carísimas hasta adentrarte por pistas para disfrutar en medio de la naturaleza. Para esta prueba trazamos una ruta que tuviese un poco de todo: ciudad, campo, playa, visitas culturales, gastronomía… Teníamos 7 días por delante, el depósito lleno de gasóleo, la nevera repleta de alimentos y bebidas, las bicicletas en el portón y el alojamiento solucionado. Iniciamos ruta en Madrid para adentrarnos en la Serranía de Cuenca, previa parada en el nacimiento del río Cuervo. Visitamos el embalse de La Toba, el municipio de Uña y llegamos hasta Solán de Cabras. Un día entero por Albarracín, otro por Teruel y obligadas visitas a las localidades castellonenses de Navajas y Segorbe. La segunda, cargada de historia y monumentos, suena a todo el mundo por la Catedral Basílica, la Iglesia de San Martín, la muralla y el acueducto… si bien, cuando no se tiene prisa (porque llevas la casa a cuestas), encuentras otras pequeñas maravillas, como la fuente de los 50 caños, con un chorro por provincia española. Ese sosiego que te ofrece la Citroën SpaceTourer resalta, sin embargo, en pueblos casi desconocidos, como el de Navajas, que atravesarías sin pestañear y dejarías de ver lugares tan bonitos como el Salto de la Novia o el olmo de 7 metros de diámetro y 19 de altura, que con sus 382 años compite por ser el «Mejor Árbol de Europa 2019». Pequeñas curiosidades que, incluso en vacaciones, el estrés por llegar a destino nos roba, pero que en un viaje sin prisa reconfortan. Y en la frontera entre Teruel y la Comunidad Valencia, no puedes dejar de ver Ademuz, Mas de la Cabrera y, sobre todo, Libros, un pueblo que respira encanto por sus cuatro costados.

Poco a poco avanzamos entre pinturas rupestres, iglesias, parajes insólitos, pantanos y ríos, castillos, naturaleza desierta y urbes de calles estrechas y empedradas que nos sumergen en la historia de primitivos moradores, de espadas y escudos, de leyendas templarias, para desembocar en el bellísimo Parque Natural de La Sierra Calderona, donde, como en el resto de viaje, el pedaleo nos abre una ruta atenta y silenciosa a paisajes perdidos. El esplendor de la Albufera de Valencia (de su fauna y flora), la visita en bici a los principales monumentos de la ciudad, Cullera (¡qué ricas y baratas sus naranjas!), Gandía… y de vuelta a Madrid. Siete días de absoluta tranquilidad, de aquí paro porque me apetece y aquí duermo porque quiero. Siete días de amarras cortadas, de cero preocupaciones y con el tiempo de nuestro lado para conocer esa parte de nuestro país alejada hasta del turismo rural. Una experiencia gratificante y en la que, gracias al SpaceTourer, apenas gastamos 400 euros. El mayor desembolso, aún siendo mínimo, correspondió al gasóleo.


Cómoda y funcional

Ha sido mi primera experiencia a bordo de un vehículo camperizado y estoy deseando repetir. Esa enorme independencia de moverte por cualquier sitio, si no es en la SpaceTourer es en bicicleta y si no, andando, es una aventura mágica. Una aventura mágica que supone una inversión a largo plazo, porque al precio de la SpaceTourer Talle M BlueHDi 150 CV Shine, 38.646 euros, hay que sumar, para tener una como la que probamos, los 12.449 euros de la terminación Master by Tinkervan con techo elevable, los 1.572 euros de la cama sobre el asiento de origen y los más de 3.700 euros de opciones como la ducha, el portabicicletas, el toldo, los Pack City y Seguridad Plus o el navegador, lo que suma por encima de los 56.000 euros. Eso sí, a diario trabajarás con idéntico confort y seguridad que en una berlina de representación, mientras que los fines de semana o las vacaciones descubrirás una forma de movilidad diferente, pero muy cómoda, económica y, sobre todo, libre para viajar por donde gustes.


En este sentido, la Citroën SpaceTourer dispone de todos los ingredientes para hacer más agradable y fácil la vida a conductor y pasajeros. Desde una amplia entrada a través de dos grandes puertas correderas laterales para los pasajeros, hasta una posición elevada de conducción, que permite ver más lejos y anticipar, pasando por un abundante arsenal tecnológico de ayudas a la conducción, de confort… que incrementan el placer de conducir y la seguridad a bordo. Los mandos están perfectamente agrupados en torno al conductor, la palanca de cambios está junto a la mano, dispone de suficientes huecos portaobjetos y, además, incorpora Head Up Display, de forma que las informaciones más relevantes (velocidad, señales, indicaciones del navegador) aparecen en una pequeña pantalla sobre el cuadro de instrumentos, para no tener que retirar la vista de la carretera. Alerta de cambio involuntario de carril, testigo de vehículo en ángulo muerto, control de crucero adaptativo, cámara con visión 180º, sensores de aparcamiento, pantalla táctil de 7″, navegador, climatizador, elevalunas eléctricos, control de tracción inteligente Grip Control (modos normal, nieve, barro, arena y ESP off), asistente de cambio de luces, faros de xenón… Citroën no olvida nada y, ya sea de serie u opcional, este rico equipamiento transforma una furgoneta en un práctico despacho para el día a día y en un cómodo alojamiento de vacaciones.

En marcha, a la comodidad de unos asientos delanteros ergonómicos, giratorios y con reposabrazos integrados se añade la destacable amplitud, que permite desenvolverse con comodidad y facilita el acceso a cualquiera de las dos amplias guanteras que hay en el lado del acompañante, a la ubicada sobre el salpicadero o a los muchos otros huecos que puedes encontrar. Detrás, tres asientos individuales regulables en longitud e inclinación del respaldo proporcionan holgado aposento a pasajeros de cualquier talla, quienes tienen a su disposición mesitas tras los asientos delanteros, tomas de 12V y USB, enchufes de 230V, luces led de lectura de dos intensidades… Se abaten por partes asimétricas y he aquí el único «pero» que se les puede poner, pues es complicado habilitar de nuevo como asientos los dos que van unidos, ya que el tirador de la plaza central está por detrás, bajo de la banqueta, en lugar de estar junto al del lateral o en el respaldo, lo que complica la maniobra. En cualquier caso, con la práctica se coge experiencia y a los pocos días se domina. Por lo que respecta al maletero, sin el acabado Tinkervan dispone de 603 litros de capacidad con tres filas de asientos y 8 plazas, 1.000 litros con dos filas y 5 plazas y 2.700 litros si sólo se ocupan los asientos delanteros. Con el interior camperizado, hay espacio suficiente entre ducha y nevera, además de en la diáfana parte superior, por lo que cabe el equipaje de una familia numerosa. Si necesitas más, por tema de trabajo, puedes abatir los asientos y dispondrás de un enorme maletero, con un espacio importante a nivel del umbral de carga y otro, mucho mayor, sobre la estructura, es decir, a más de 1,60 metros de altura.


Potente y muy agradable

El SpaceTourer Talla M mide 4.959 mm de longitud, 1.920 de anchura y 1.890 mm de altura, a los que en versión camperizada suma unos milímetros más de alto, por lo que antes de entrar en un garaje conviene comprobar si cabe. Su peso, 1.780 kilos sin contar el acabado Tinkervan, los mueve ágilmente el motor 2.0 BlueHDi, que eroga 150 CV a 4.000 rpm y un par máximo de 37,75 mkg desde 2.000 vueltas. A él se acopla un cambio manual de 6 marchas, preciso y de corto recorrido en el manejo desde la palanca y eficiente en sus desarrollos, de manera que permite circular a bajas vueltas en velocidades largas, pero con respuesta rápida al acelerador en cuanto demandamos prestaciones. Su intervalo óptimo de funcionamiento se encuentra entre 1.600 y 3.500 rpm, margen en el que sus reacciones son suaves y la sonoridad casi nula. Sobre esta última, señalar que el encapsulamiento del motor y el aislamiento interior está a la altura de berlinas de alta gama, ya que ni motor ni rodadura ni ruidos aerodinámicos molestan en marcha. Otro de los puntos que merecen especial alabanza es el del consumo, con una media durante el viaje de 7,0 l/100 km (oficial: 5,5 l/100 km), incluido el poco gasóleo que consumió el equipo de calefacción Webasto en las frías noches. A ello contribuyó, sin duda alguna, el sistema Start&Stop, de magnífico funcionamiento y que para el motor antes de la detención total y lo arranca a la menor presión sobre el embrague. Potente, suave, silencioso y eficiente, el grupo mecánico también brilla en prestaciones. Con una aceleración de 0 a 100 km/h en 10,3 segundos y una velocidad máxima de 183 km/h.


En marcha, el Citroën SpaceTourer nade tiene que ver con las furgonetas de hace unos años. Es mucho más sofisticada, equipada, segura y confortable, lo que determina un placer de conducción sobresaliente. Por ciudad, los sistemas de ayuda a la conducción, como el testigo de vehículo en ángulo muerto; la cámara de visión 180º, los sensores de aparcamiento o la ayuda a la salida en pendiente se encargan de que conducir por calles estrechas o aparcar no sea un martirio, más bien al contrario, pues la asistencia a la dirección es suave y uniforme y sistemas, sensores y cámara funcionan impecables, proporcionando esta última una nítida visión.

El confort de marcha es la nota predominante por autopistas y autovías, con las suspensiones bien calibradas en dureza y extensión, que camuflan los baches y sujetan estable y sin balanceos a la SpaceTourer. Al mismo fin contribuye la buena dosificación de acelerador y freno, que responde con celeridad y sutileza a las demandas del conductor, aunque con el control de crucero adaptativo y el sistema de mantenimiento de carril poco utilizarás los pedales, sobre todo, si lo que busca es un viaje seguro y placentero. Y por carreteras de montaña y pistas, de nuevo hay que reseñar el buen calibrado de las suspensiones, que amortiguan los grandes baches y mantienen en todo momento las ruedas contra el suelo. Y si quieres un poco más de aventura, el Grip Control se encarga de llevarte un poco más lejos sobre nieve, arena o barro, pero siempre teniendo en cuenta que se trata de ayudas electrónicas, no un sistema de tracción total que la transforme en un todoterreno.


La Citroën SpaceTourer Talla M by Tinkervan BlueHDi 150 S&S es mucho más que una furgoneta. Es una oficina para el autónomo, una gran berlina para el conductor y un centro multiaventuras con alojamiento incorporado para las escapadas. Cualidades que combina con gran comportamiento y seguridad, consumo moderado, calidad de materiales y acabado, rico equipamiento y camperización soberbia. Sinceramente, me ha encantado.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.997
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa diésel por raíl común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 150 CV/4.000
  • Par máximo/rpm: 37,75 mkg/2.000

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 6 velocidades
  • Dirección: Cremallera con asistencia electrohidráulica
  • Diámetro de giro: 12,9 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Rueda tirada con brazos independientes, resortes helicoidales y amortiguadores
  • Neumáticos: 215/60 R17

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.780 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.959/1.920/1.890 mm
  • Capacidad depósito: 69 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): – litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,3 seg.
  • Velocidad máxima: 183 km/h
  • Consumo urbano: 6,2 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 5,1 l/100 km
  • Consumo medio: 5,5 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2015)