AutorentingAuthor website

Suzuki Baleno: Mayor amplitud, confort y eficiencia

Suzuki ha puesto a la venta el nuevo Baleno que, con un precio que arranca en los 10.905 euros (promociones y ayudas incluidas), está disponible con motores 1.2L Dualjet de 90 CV y 1.0T Boosterjet de 111 CV, además de una versión semi-híbrida, SHVS, derivada del primero. Asentado sobre una nueva plataforma, el nuevo 5 puertas compacto de la marca japonesa presenta mayor amplitud, confort, tecnología y eficiencia.


Mucho más versátil que el Swift, el nuevo Baleno estrena plataforma, un 15% más ligera y un 10% más rígida, de 3.995 mm de longitud, 1.745 de anchura y 1.470 mm de altura (10 mm menos el SHVS) que, junto a su amplia distancia entre ejes y una mejorada distribución de los asientos, ofrece una buena habitabilidad en todas las plazas y el maletero más grande del segmento de los compactos de menos de 4 metros, 355 litros, ampliable a 1.085 litros abatiendo los respaldos de los asientos posteriores. Además, para mayor modularidad, estos se pliegan por partes asimétricas y cuenta con piso de carga variable.

Su diseño responde con gran fidelidad al prototipo iK-2 que Suzuki presentase el año pasado y que, bajo el tema «Fluido Líquido», evoca mediante curvas y expresivas superficies una masa de líquido en movimiento. Su silueta baja y dilatada, el frontal ensanchado desde la cabina y los nervios laterales remarcan su musculoso aspecto, mientras que en la zaga descendente sugiere dinamismo.

Mecánicamente, opta por dos motores de gasolina de baja cilindrada, el 1.0T Boosterjet de 111 CV y el 1.2L Dualjet de 90 CV, este último también en versión semi-híbrida. Ambas cilindradas se asocian a un cambio manual de 5 velocidades, si bien el más potente puede escogerse además con una automática de 6 relaciones. El tricilíndrico 1.0 Boosterjet es un turbo de inyección directa de nuevo desarrollo que destaca por su suavidad de funcionamiento y elevado par, 17,3 mkg entre 2.000 y 3.500 vueltas, amén de por su bajo consumo, apenas 4,4 l/100 km de media, y limitadas emisiones, 105 g/km de CO2. Acelera de 0 a 100 km/h en 11,4 segundos y alcanza 200 km/h.


El tetracilíndrico atmosférico 1.2 eroga 12,2 mkg a 4.400 rpm y ha mejorado su eficiencia térmica, ofreciendo un correcto equilibrio entre prestaciones y consumo, con un gasto medio de 4,2 l/100 km. Alcanza 180 km/h y acelera de 0 a 100 km/h en 12,3 segundos. La variante semi-híbrida SHVS, de idénticas prestaciones, par y potencia, rebaja el consumo a 4,0 l/100 km y las emisiones, a 98 g/km. Con un peso sólo 13,5 kilos superior, emplea el sistema de parada y arranque automático ISG (Integrated Starter Generator) para ayudar al motor durante la aceleración y genera electricidad a través del freno regenerativo. Utiliza una batería compacta de ion litio de alto rendimiento, situada bajo los asientos delanteros, cuya energía ayuda al motor durante el arranque y aceleración del vehículo, por esto último se cataloga como híbrido.


Versiones y precios

Tres son las dotaciones disponibles para el Baleno, GL, GLX y GLE. La primera sólo puede combinarse con la 1.2 Dualjet; la segunda, con el 1.0T Boosterjet y la última es común a ambas. Disponible en 9 colores, desde el nivel básico, el Baleno integra de serie 6 airbag, indicador de presión de neumáticos, aire acondicionado, manos libres con mandos en el volante, radio CD con MP3 y Bluetooth, luces automáticos y led diurnas, retrovisores eléctricos y calefactables, puertos USB y auxiliar, ordenador de a bordo, indicador de cambio de marcha… a lo que el GLE suma llantas de aleación con neumáticos 185/55 R16 y el GLX, además, faros antiniebla, elevalunas eléctricos traseros, instrumentación con pantalla LCD de 4,2″, navegador y cámara de visión trasera con pantalla táctil de 7″, botón de arranque sin llave, climatizador, volante ajustable en profundidad, limitador y control de velocidad adaptativo, control predictivo de frenada y asientos delanteros calefactables, entre otros.


Fabricado en la planta de Maruti Suzuki en India como modelo global, se venderá en 100 países. Sus precios en España parten de los 14.655 euros del 1.2 GL, 17.255 € del 1.2 GLX SHVS, 15.755 € del 1.0T GLE, 17.555 € del 1.0T GLX y 19.055 € del GLX con cambio automático. Como promoción de lanzamiento, la filial española descuenta 2.000 €; 1.000 € más si se opta por financiar con la marca y 750 € añadidos por el plan PIVE.

Amplitud y seguridad

El interior del Baleno disfruta de unas amplias plazas delanteras, con unos asientos que sujetan bien el cuerpo y que se adaptan fácilmente a cualquier conductor, al menos, la versión GLX probada con ajustes en elevación y profundidad de volante y asientos. Las traseras disponen de buena altura y longitud para piernas y caderas, aunque a nivel de hombros queda algo estrecho. Los asientos laterales dibujan formas ergonómicas, mientras que la central es más estrecha, dura e incómoda, lo habitual en el segmento. Del maletero poco más que señalar, la mayor capacidad del segmento lo dice todo.

La calidad percibida, con plásticos blandos sobre el salpicadero y duros en la zona inferior y paneles de puertas, además de unos correctos ajustes, entran bien por los sentidos. Los mandos están agrupados con lógica al alcance de la mano y el panel de instrumentos, con velocímetro, tacómetro, termómetro y nivel de combustible se lee al primer vistazo gracias al atractivo contraste de la grafía blanca sobre el fondo azul y negro. En el centro ubica la pantalla LCD de 4,2 pulgadas, que muestra información, a demanda del conductor, del ordenador de a bordo, fuerzas G, potencia y par, entre otras.

En la consola frontal, a una altura adecuada para no retirar los ojos del asfalto, incorpora una pantalla táctil a color de 7″ prácticamente idéntica a la del Vitara, en el que presenta las informaciones del navegador e integra conectividad Smartphone Linkage Display Audio, SLDA, que permite hacer llamadas, ver la situación del tráfico, escuchar música, leer mensajes y mucho más. Asimismo, en la misma puede observarse lo que hay detrás del vehículo, gracias a la cámara trasera.


Respecto a la seguridad, con cuatro estrellas EuroNCAP, el Baleno incorpora el Radar Brake Support, que detecta al vehículo situado delante y que, dependiendo de la situación, avisa al conductor, aplica el freno de forma suave para prevenirlo, activa la función de ayuda a la frenada o frena automáticamente.

Dinámicamente, en la toma de contacto pude probar la versión 1.2 Dualjet SHVS, de la que me gustó su suavidad de funcionamiento, escasa rumorosidad, buen empuje y elasticidad y agrado de conducción. En el recorrido, por carreteras principalmente secundarias y plagadas de curvas, el consumo medio del ordenador de viaje se situó en apenas 4,9 l/100 km. La suspensión delantera McPherson y la barra de torsión trasera mostraron un calibrado equilibrio entre confort y aplomo, la dirección eléctrica transmite bien lo que sucede bajo las ruedas y los frenos, con discos ventilados delanteros y macizos traseros (en la versión GLX; en GL y GLE se decanta por tambores traseros), dosifican bien al pedal, aunque me dio la impresión que alargan ligeramente la frenada.

Su precio, alineado con el de la competencia, su garantía de 5 años, su amplia dotación de serie y su buen comportamiento meten de lleno a Suzuki en el segmento B, en el que esperan vender de aquí a final de año entre 800 y 1.000 unidades, un 57% a particulares, e incrementar un poco más su presencia en el canal de empresas, sin que, por el momento, tengan intención de entrar en el ret-a-car.

Juan Luis Franco