Los Camper de Peugeot

Traveller y Rifter by Tinkervan

Los Camper, en Argentina casa rodante, son vehículos derivados de furgonetas para uso campista (de ahí la denominación). Se caracterizan por tener elementos de acampada que permiten pernoctar y comer en ellos, aun siendo relativamente pequeños en comparación con las autocaravanas.

La práctica más habitual para “camperizar” una furgoneta consiste en la transformación a vehículo vivienda, para lo que se requiere un proyecto de ingeniería, documentación del fabricante del vehículo autorizando la transformación y acudir a la ITV para realizar la homologación. El movimiento camper está de moda, ya que ha aumentado su difusión en nuestro mercado hasta en el 120% durante los últimos cinco años.

Peugeot ha encontrado su nicho en este mercado y, aprovechando su dilatada trayectoria como fabricante de vehículos comerciales y el buen hacer del especialista oscense Tinkervan, que se encarga de transformar modelos para convertirlos en una especie de casa rodante, ha puesto en el mercado dos modelos: el Rifter y el Traveller by Tinkervan.

Esta gama está dirigida a un público, cada vez más amplio, que le gusta practicar actividades al aire libre, como senderismo, esquí de travesía, escalada, bicicleta de montaña o que, simplemente, quiere pasar un fin de semana o un puente a su aire.


Excelente modularidad

Peugeot Rifter by Tinkervan, el primer modelo camperizado por la marca del león y desarrollado sobre el Rifter Long, destaca por su modularidad, capacidad de adaptación y la posibilidad de tener hasta tres espacios diferenciados: zona con mesa plegable y asientos giratorios, cama superior con acceso tanto por delante como por detrás y cama inferior formada sobre los asientos traseros de origen sin necesidad de condenar ningún espacio. Uno de sus puntos fuertes es que mantiene todo el equipamiento y las opciones del Rifter sin camperizar como, por ejemplo, el sistema de climatización del techo, que no se suprime aunque equipe la cama superior. También es el único modelo que equipa calefacción estacionaria y batería auxiliar.

Otra gran ventaja es la discreción. Visto desde fuera y con el techo plegado, pocos indicios pueden hacer sospechar que un Peugeot Rifter o Traveller es, en realidad, un camper superequipado.


Peugeot Traveller by Tinkervan

Por lo que respecta al Traveller, su capacidad puede oscilar desde las 2 a las 9 plazas, con un acabado en basa en los denominados Active, Business, Business Vip y Allure, y el nivel de camperización se elige entre Happy, Sunset, Sunset + techo elevable y Dreams, que supone la camperización completa del vehículo.

Esta gama tan amplia le permite al Traveller resultar atractivo a nivel de precio, pero también amoldarse a las necesidades reales de cada cliente, desde el que realiza únicamente alguna escapada aislada, hasta el que le exige el uso más polivalente durante todo el año.

Los precios arrancan en 28.900 euros para el Traveller Happy de carrocería corta y llegan hasta los 45.700 euros del Dreams más largo.


El Traveller Tinkervan Happy, el más básico, incluye asientos giratorios, mesa interior y exterior y una batería auxiliar de 100 Ah, que alimenta al sistema de iluminación interior y sirve de energía a las tomas de corriente de 12V y 6 USB. En el Sunset se añade la calefacción estacionaria instalada en el suelo del coche, un kit de altura y un inversor de corriente de 220v, además del techo elevable y su correspondiente cama, mientras que el Dreams es el que incorpora el resto del mobiliario: armario posterior, nevera de 40 litros, módulo de cocina extraíble, depósito de agua en formato garrafa, portabicletas en el portón trasero y hasta ducha exterior. El techo y los demás accesorios añaden unos 60 kilos de peso al Traveller, de modo que sus prestaciones se mantienen casi intactas.

Basado en la moderna plataforma EMP2 y disponible con los motores HDi de 120, 150 y 180 CV, el Peugeot Traveller by Tinkerwan presume de oferta mecánica y buenas prestaciones. De hecho se puede equipar incluso con el cambio automático EAT8, un convertidor de par de funcionamiento rápido y suave. Pero, sin duda, el mejor de sus argumentos es el precio, que se incrementa añadiendo al importe de cualquier Traveller configurado 2.800 euros para el Happy, otros 1.750 euros extra para el Sunset, 7.450 más si se trata del Sunset + techo o adicionales en el Dreams; lo que configura una amplia horquilla que va desde los 28.500 a los 45.700 euros.


En resumen, tiene capacidad para nueve plazas (5 de asientos y 4 para dormir) y está disponible en tres tamaños (4,60 metros, 4,95 y 5,30 m de longitud). No llega a los dos metros de altura (con el techo elevable instalado), lo que le permite entrar sin problemas en un garaje o en un parking subterráneo. A destacar también que el techo elevado es de los más altos del mercado, con medidas interiores desde 2,40 metros en su parte delantera, lo que permite estar de pie cómodamente para cambiarse de ropa o disfrutar del paisaje a través de alguna de las tres ventanas superiores (dos laterales y una frontal).

Raúl del Hoyo