AutorentingAuthor website

Siniestro o pérdida total del vehículo de renting

Ante tal circunstancia, el contrato de renting queda automáticamente cancelado

El vehículo de renting, como todos los demás, puede tener un siniestro total, robo o incendio, pero, en estos casos, la compañía de renting pasa a tomar una posición muy importante frente a la compañía aseguradora. Como es normal, el propietario del coche y el beneficiario del seguro será siempre la propia compañía de renting y, al declarar un siniestro total, robo o incendio, el usuario debe tener presente que no podrá tomar decisiones sobre el vehículo sin antes haber consultado con la compañía de renting.

En los vehículos en renting a largo plazo y con una duración establecida, si la compañía aseguradora declara un siniestro total en un vehículo, el contrato de renting automáticamente es cancelado y el usuario no tiene derecho ni al cobro de la indemnización del siniestro ni a tener un vehículo de sustitución si previamente no lo tiene contratado y, por supuesto, deberá realizar otro contrato de renting.

La primera pregunta que puede surgir en el caso de un siniestro total es ¿ puede repararse el vehículo? Por regla general, la compañía de seguros es la responsable de decidir si el vehículo debe ser reparado o, por el contrario, declara el siniestro total del vehículo. Pero, en todos los casos, si el importe de la reparación superará el tanto por ciento marcado por la compañía de renting (por lo general el 80%) frente al valor en libros del vehículo, éste será declarado siniestro total. Por supuesto, la antigüedad del vehículo es otro factor a tener en cuenta para proceder a la declaración de un siniestro total. Cuanto menos antiguo sea el vehículo, más posibilidades tendremos que sea reparado.


El cliente no paga

En el caso de proceder a la declaración del siniestro total, por regla general, la aseguradora indemniza a la compañía de renting por el valor en libros que tenga el vehículo en el momento del siniestro, lo que significa que el cliente no deberá pagar nada por este suceso. En cualquier caso, sea culpable o no del siniestro, la potestad de la declaración del siniestro total la tiene siempre la compañía de seguros, y así es como ha de ser. De todas formas, respecto a los daños sufridos, si afectan al motor o estructura del chasis es preferible no reparar y que sea declarado siniestro total, porque seguramente su comportamiento posterior no será el mismo, pudiendo afectar a la seguridad y estabilidad del vehículo. Ante esta situación se abren tres vías para la sustitución del vehículo siniestrado. La primera y más normal es realizar un nuevo contrato de renting, lo que nos llevará a solicitar un nuevo vehículo al mismo operador de renting, esperar el plazo de entrega según el vehículo elegido y aceptar la nueva cuota de renting que, por lo general, serán distintas de las que hasta ese momento venían siendo abonadas.

La segunda pasa por realizar un contrato con un nuevo operador de renting, lo que implicará un camino más tedioso, en el que deberemos pasar nuevamente todos los trámites para conseguir que nuestra operación sea aprobada. Además de tener que esperar igualmente el plazo de entrega.

La tercera vía pasa por no hacer nada, opción que puede dejarse siempre encima de la mesa.

Por supuesto, todas las cuotas de renting emitidas hasta el momento de la declaración del siniestro total por la compañía de seguros deberán ser pagadas por el usuario/cliente. Asimismo, el vehículo deberá asumir, en su caso, la diferencia de kilómetros que exista en el momento de la declaración del siniestro. Como puede comprobarse, el seguro representa una parte muy importante de la cuota de renting y, por eso, debemos conocer todas las coberturas de la póliza que hemos contratado.


Lo más común es contratar el seguro a todo riesgo, que cubre las principales causas de siniestro, pero es aconsejable conocer la letra pequeña del seguro, porque todas las compañías de renting no ofrecen las mismas coberturas. Cuestiones tan simples como si están asegurados el conductor y todos sus ocupantes, si el conductor es menor de 25 años o el tiempo de expedición del carné son cuestiones que hay que conocer si no queremos tener una sorpresa en caso de que se produzca un siniestro.

Además, deberemos conocer si nuestro seguro cubre la asistencia sanitaria en caso de accidente y hasta que máximos cubre, pues de no ser así y, si el accidente se ha producido fuera del horario laboral, podría llegar a ser asumido por el usuario/cliente.

Otro punto para tener en cuenta es si el vehículo en renting puede ser conducido por otra persona que no sea el conductor habitual del vehículo. Si el contrato de renting autoriza expresamente a que un tercero pueda conducir el vehículo, el seguro cubrirá los daños en caso de accidente o siniestro; de lo contrario, la aseguradora solo cubrirá los daños a terceros y la responsabilidad civil, pero los daños producidos en el vehículo propio y al conductor no se encontrarán cubiertos.

Las coberturas adicionales, como la retirada del carné de conducir o la responsabilidad civil de la carga, en el caso que el vehículo en renting sea utilizado para transportar mercancía, no estará cubierta en las pólizas de seguro general que ofrece la compañía de renting. En caso de que el cliente deseará cubrir estos supuestos, deberá manifestarlo en el momento de contratar el seguro.

Por otro lado, si existiera negligencia por parte del usuario, por ejemplo, conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas, y se produjera un siniestro, éste puede ser no admitido por la compañía de seguros y, por tanto, la culpabilidad y la indemnización del vehículo será por cuenta del usuario/cliente.

No debemos de olvidar en ningún caso que un seguro de un vehículo en renting funciona bajo los parámetros de cualquier otro vehículo, por lo que estaremos sujetos a incremento de prima con relación a la siniestralidad o que los daños interiores nunca estarán cubiertos por la compañía aseguradora.


Ojo a la letra pequeña

Las compañías de renting en su gran mayoría ofrecen «auto-seguro», aunque desde un punto de vista del cliente es tratado como un seguro a «todo riesgo». El auto-seguro implica que los daños propios son gestionados directamente por la compañía de renting, y como una compañía de seguros, disponen de acuerdos con talleres para realizar las reparaciones que se produzcan en el siniestro. La parte de responsabilidad civil y los daños a terceros es la parte que las compañías de renting contratan con las compañías aseguradoras; por este motivo, pedimos nuevamente que todas las coberturas y la letra pequeña al contratar el seguro sean analizadas antes de proceder a la contratación del seguro.

Cada vez más, las compañías de renting ofrecen la posibilidad de contratar el seguro del vehículo en renting por cuenta del arrendatario (cliente), pero si elegimos esta opción, debemos de tener en cuenta que, a la finalización del contrato de renting, y enfrentarnos a la devolución del vehículo, éste debe estar en perfecto estado con el normal desgaste de uso con relación al tiempo y kilometraje, quedando este «normal desgaste de uso» a la arbitrariedad de la compañía de renting.

En Iberofleeting, como expertos en gestión de flotas, gracias a nuestra extensa experiencia, podemos ayudar a las empresas a descifrar y entender los contratos de seguros, costes y letra pequeña, así como buscar la mejor rentabilidad y eficiencia de su flota. Para ello, realizamos estudios y seguimientos personalizados por vehículos, basados en históricos, para contratar los parámetros más adecuados a la utilización real del vehículo, evitando de esta forma ajustes en las cuotas mensuales, así como el control y el seguimiento del índice de siniestralidad, de manera que se evite sobrepasar los porcentajes pactados con el operador de renting. Esto es, lo que desde Iberofleeting denominamos el concepto Fleeting.

Florencio Martínez

Director de Estrategia y Control

www.iberofleeting.es