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¿Es necesario el vehículo de sustitución?

En el contrato de renting

Cuando realizamos un contrato a largo plazo con un operador de renting, nunca debemos estar en la creencia de que tendremos asegurada la movilidad completa durante la vigencia del contrato que, por lo general, se realiza por un periodo de cuatro años. Durante ese tiempo, podemos sufrir averías o siniestros que pueden paralizar nuestra movilidad y, en este momento, es cuando se hace necesario la contratación del servicio del vehículo de sustitución.

Todos los operadores ofrecen la posibilidad de incluir el servicio de vehículo de sustitución, a sus clientes, dentro de la cuota de renting. Este servicio sirve, principalmente, para asegurar la movilidad total, movilidad que se vuelve de vital importancia para los vehículos que son utilizados como herramienta de trabajo y que pueden parar nuestra actividad si debemos efectuar una entrada en taller o sufrimos un siniestro. Por regla general, los contratos de renting incorporan este servicio con una de las posibilidades siguientes.


Tres modalidades

Días ilimitados: Esta modalidad nos permite la utilización del vehículo de sustitución durante un tiempo indeterminado de días. Este servicio es idóneo para casos de mantenimiento o siniestros de larga duración. Aunque el servicio del vehículo ilimitado no debe considerarse bajo el lema de «todo vale», pues los operadores de renting suelen añadir cláusulas en los contratos para poder disfrutar de este servicio.

Días por año: En este caso, cada vehículo dispone de un total de días por año para utilizar el servicio del vehículo de sustitución. En esta modalidad de contratación hay que tener muy presente que, si durante el tiempo de mantenimiento o siniestros se sobrepasa los días contratados, se procederá a cargar al cliente el exceso de días.

Bolsa de días/año: En esta modalidad se contrata un número de días determinados de vehículo de sustitución (bolsa). Esta bolsa puede ser utilizada indistintamente por todos los vehículos de la empresa que se encuentren bajo ese mismo contrato. Esta opción necesita un mayor control, como consecuencia de que, una vez sobrepasado el número de días contratados inicialmente, se procederá a cargar al cliente el exceso producido.

Como es lógico, dependiendo del número de días contratados, podremos utilizar más o menos este servicio, pudiendo llegar a que un solo vehículo pueda consumir todos los días contratados en la bolsa.

En la modalidad de «ilimitados» no suelen existir problemas de utilización del servicio, ya que es ilimitado y, salvo las excepciones marcadas en el propio contrato, no suele presentar problemática alguna.

Pero las otras dos modalidades, como el servicio de vehículo de sustitución especifica, son «días/año» y las dos modalidades funcionan de igual manera, una vez consumido el número de días contratado, el exceso de días es facturado al cliente como utilización de días de alquiler.


Días no acumulables

Pero, ¿qué sucede si el número de días contratados en el año no es superado? En ambos supuestos funciona de igual forma, esos días se pierden y en ninguno de los casos es acumulado con el número de días del año siguiente. Lo que podría dar lugar a que, si no hacemos un uso controlado y eficiente de los días contratados de vehículo de sustitución, sufriremos «sí o sí» un coste, ya sea por defecto o por exceso. Otro punto a tener en cuenta a la hora de la contratación del servicio de vehículo de sustitución es la categoría del vehículo sustitutivo. Normalmente se suele contratar un «grupo C», equivalente a vehículos de tamaño medio de la gama, como Renault Mégane o Seat León, con 5 puertas y total seguridad para largos recorridos. Esto implica que si tenemos vehículos industriales o transformados y el servicio de vehículo de sustitución no lo especifica expresamente en el contrato, el vehículo de sustitución será igualmente un grupo C y no podremos exigir un vehículo de similar categoría al contratado.

Normalmente, en los contratos de renting de larga duración, aunque cada operador de renting puede tener su propia política de servicio, el vehículo de sustitución se podrá disfrutar bajo el cumplimiento de las condiciones reseñadas a continuación

Condiciones de uso

Por avería mecánica.- En este supuesto, para acceder al servicio de vehículo de sustitución, el vehículo a reparar debe tener una estimación de tiempo de reparación superior a 48 horas. Esto implica que las pequeñas reparaciones inferiores a 48 horas y las revisiones periódicas no podrán disfrutar del servicio de vehículo de sustitución. Aunque es cierto que la mayoría de este tipo de reparaciones se realizan en el transcurso del día.

Por siniestro, robo o pérdida total.- En este caso, se podrá acceder al vehículo de sustitución desde el momento que el vehículo del contrato entre en el taller a causa de un siniestro o se comunique a la compañía aseguradora el robo. Por supuesto, mientras estemos haciendo uso del vehículo de sustitución, las coberturas y derechos del contrato siguen vigentes. Por lo tanto, circular con un vehículo de sustitución no alterará las condiciones de los servicios contratados.

El coche de «cortesía» es otro servicio que se está imponiendo cada vez más en los contratos de renting. Muchos de los talleres utilizados por los operadores de renting ofrecen el servicio de vehículo de cortesía cuando el vehículo se encuentra en reparación en sus talleres. Esto puede disminuir el coste de vehículo de sustitución para el cliente, pues, por lo general, este servicio es a coste cero, además de no consumir días del total contratado.


El servicio de vehículo de sustitución está siempre ligado al vehículo del contrato (original), esto implica que si el vehículo «original» sufre una terminación por las diferentes causas posibles, el vehículo de sustitución destinado a ese vehículo también se verá cancelado.

Siguiendo en el punto anterior, en el caso que un vehículo sea siniestro y entre en el taller, a partir de ese momento el cliente podrá disfrutar del vehículo de sustitución, siempre teniendo en cuenta la modalidad del servicio contratado. En el caso que la compañía aseguradora declarase al vehículo «siniestro total», a partir de ese momento el contrato de renting dejaría de tener vigencia y sería automáticamente cancelado, implicando que el servicio del vehículo de sustitución también quedaría cancelado. En otras palabras, a partir de que el vehículo siniestrado sea declarado siniestro total, el coste del vehículo de sustitución correrá por cuenta del cliente, procediéndose a facturar dicho coste por el operador de renting.


Renting Flexible

En caso de siniestro total, el cliente puede proceder a solicitar un nuevo vehículo al operador de renting. Este nuevo vehículo, siempre dependiendo de la marca y modelo, puede entregarse en un plazo estimado de 1 a 2 meses, lo que implica que el operador de renting debería a proceder a entregar lo que se denomina un vehículo «pre-entrega». El vehículo «pre-entrega» es un vehículo de sustitución, donde se estima un plazo por meses y suele resultar más económico que el coste del vehículo de sustitución en sí.

Pero en el caso que el cliente necesite un vehículo por meses o por tiempo indefinido, lo mejor en estos casos es realizar un contrato bajo la modalidad de «Renting Flexible».

El «Renting Flexible» permite la devolución del vehículo en cualquier momento, lo que evita penalizaciones a consecuencia de la cancelación anticipada del contrato y, al mismo tiempo, dispone del servicio del vehículo de sustitución en su modalidad de «ilimitado», lo que asegura una movilidad total en el negocio.

Decidir si el vehículo de sustitución es necesario incluirlo en el contrato de renting es una decisión que dependerá mucho de las necesidades de movilidad del propio cliente o, incluso, no todos los vehículos de la flota deben incluir este servicio, pero si es muy aconsejable que se realice un estudio de rentabilidad donde se determine si el coste pagado mensual compensa su utilización o, por el contrario, es más rentable realizar un alquiler puntual cuando sea necesario.

Disponer de unos buenos gestores de flotas a la hora de la contratación de los vehículos en renting puede ayudar a producir la máxima rentabilidad de la flota, evitando costes innecesarios y ocultos u ociosos. Esta es la labor que diariamente desarrolla Iberofleeting, en beneficio de nuestros clientes, además de proponer alternativas de gestión que aumenten los ahorros y la disminución de los costes. Eso es lo que llamamos el concepto «fleeting».

Florencio Martínez

Director de Estrategia y Control

www.iberofleeting.es