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El Gobierno ayudará al sector del automóvil con 2.634 millones de euros entre 2019 y 2025

Según el Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción 2019-2025

Reyes Maroto, ministra de Industria, Comercio y Turismo, anunció durante la presentación del Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción 2019-2025, el pasado marzo, una serie de ayudas al sector del automóvil estimadas en 2.634 millones de euros entre 2019 y 2025, de los que 515 millones de euros se harán efectivos este año y el próximo. El Plan, que debe dar solución a los tres retos a los que se enfrenta la industria de automoción (digitalización, transición hacia una economía descarbonizada y globalización y competencia internacional) se articula sobre cinco ejes y ha sido acogido con recelo por la mayoría de asociaciones del sector.

Con este Plan, según la ministra, el Gobierno quiere garantizar el futuro del sector del automóvil y dar a conocer las medidas para apoyarlo en su proceso de transición hacia un nuevo modelo de movilidad sostenible, conectada e inteligente que, sin embargo, no acaba de convencer a las principales asociaciones del sector, que han echado en falta aspectos tan importantes como un plan estructural de renovación del parque automovilístico que respete la neutralidad tecnológica. A ello se refiere, concretamente, Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones (Anfac), que pide también una declaración institucional que se muestre en favor de los nuevos vehículos de combustión, para eliminar la incertidumbre y la confusión que, sin motivo, pesa sobre el mercado español y que está lastrando las ventas. Anfac considera el Plan como «buen punto de partida», por incluir medidas orientadas a la renovación del parque con planes de achatarramiento, la modificación de la fiscalidad con criterios medioambientales y orientada a gravar el uso, el impulso de los vehículos eléctricos y las infraestructuras de recarga y la inclusión de ayudas a las inversiones en I+D y a la producción.


Estos ejes de trabajo están en línea con las necesidades del sector y con el impulso de su competitividad, asegura Anfac, pero considera que el Plan Estratégico debe analizarse bajo el marco del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, el Anteproyecto de Ley de Cambio Climático y la Estrategia de Transición Justa, que incluyen medidas que afectan de manera importante al sector del automóvil. Por ello, el Plan Estratégico debe recoger «de forma clara y valiente, su compromiso por una movilidad sostenible y eficiente». Es imprescindible «afrontar el reto de unificar las leyes y los planes relacionados con la movilidad a nivel nacional, autonómico y local en coherencia con el marco regulatorio europeo y con el horizonte 2050 para la descarbonización del transporte», señala la asociación, y añade que sería muy positivo lograr el compromiso de todas las fuerzas políticas para que este Plan sirviera de Pacto Transversal por la Industria de la Automoción.

Como Anfac, la Asociación Nacional de Importadores de Automóviles, Camiones, Autobuses y Motocicleta, Aniacam, considera el Plan un buen punto de partida, si bien demanda mayor precisión en aspectos como la distribución y venta de automóviles y en lo referido a sistemas de propulsión de «bajas emisiones», que interpreta como tales los motores diésel y gasolina modernos. En este caso, considera imprescindible que se diga claramente que se va a apoyar a este tipo de vehículos en los próximos planes de achatarramiento, en un mensaje claro que llegue al ciudadano, y se exponga textualmente en las comunicaciones las palabras diésel y gasolina. Igualmente, echa de menos ayudas a la distribución.

Más críticas

La ausencia de neutralidad tecnológica es también objeto de crítica por parte de la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam), que lamenta que el Plan no tenga en cuenta una transición planificada y justa hacia la descarbonización en 2050, olvidándose de los actuales motores diésel y gasolina limpios, pues el documento «no contiene indicaciones expresas en relación a que las tecnologías ofrecidas actualmente cumplen perfectamente con los requerimientos de emisiones que se incluyen en este plan».


Reprocha Ganvam que el Plan no elimine la incertidumbre del consumidor, ni apueste por un plan decidido de achatarramiento que contemple un presupuesto creíble para los objetivos de rejuvenecimiento del parque y de reducción de emisiones fijados. La Asociación, que espera un posicionamiento claro del Gobierno en relación a las tres premisas que el sector de automoción trasladó a representantes del Ejecutivo, asegura que, aunque la ministra ha señalado que este documento es el resultado del trabajo conjunto de toda la cadena de valor, «no se establece ningún plan de apoyo concreto a la distribución y a la comercialización de los vehículos, ni tampoco líneas expresas de apoyo a la pyme y se pone en riesgo el futuro de estas empresas». Por todo ello, Ganvan pide al Gobierno que «sea capaz de desarrollar un plan de automoción estable y real, que sirva de hoja de ruta tanto a la industria como a la distribución y comercialización, y que cuente con el consenso de todas las fuerzas políticas para asegurar la continuidad en cualquier escenario político».

Por su parte, la Asociación Española de Proveedores de Automoción, Sernauto, valora disponer de un Plan Estratégico que apoye a la industria de automoción y sirva para impulsar su competitividad y alaba medidas como las ayudas a las inversiones en I+D y a la producción, la renovación del parque o la armonización de la fiscalidad con otros países de la Unión Europea, si bien considera imprescindible contar con un marco estable de apoyo al sector, un plan más definido y ambicioso, con medidas a corto plazo consensuadas con todos los actores de la cadena de valor y una dotación económica similar a la del resto de países europeos. Aplaude Sernauto que el documento haga referencia a la renovación de la flota ligado al achatarramiento, pero debe establecerse un plan estructural para fomentar el rejuvenecimiento del parque automovilístico y, también, para facilitar la evolución tecnológica e industrial de las empresas, especialmente, las pymes, que requerirán fuertes inversiones para seguir siendo un actor clave en la cadena de suministro de los vehículos del futuro. Además, añade que es clave la alineación de los objetivos españoles de emisiones con los de la UE y la mención expresa a que los vehículos nuevos con motores de combustión que se fabrican y comercializan cumplen con las normativas europeas, pues ello aportaría mayor certidumbre a la ciudadanía y despejaría las dudas generadas en el consumidor por los mensajes contradictorios que reciben desde las diferentes administraciones que están regulando sobre cuestiones relacionadas con el vehículo. Sernauto, no obstante, confía en que los futuros grupos de trabajo pongan en marcha las medidas que necesita el sector y se establezcan «medidas de apoyo a la I+D+i que realizan los proveedores de automoción, para que puedan seguir desarrollando componentes y tecnologías en el camino hacia la descarbonización».


Seguridad jurídica

La patronal de los concesionarios, Faconauto, ha mostrado su satisfacción con el Plan en lo referente a la creación de un grupo de trabajo «para la revisión del marco de comercialización y distribución de automóviles», pues añade competitividad al sector y aporta certeza a las miles de pymes que conforman la distribución. Faconauto considera fundamental y urgente para el futuro de la distribución y reparación de vehículos el establecimiento de un marco de seguridad jurídica que les permita alcanzar sus objetivos los próximos dos años, como son la apuesta por la inversión local y regional, la capacitación digital y la descarbonización. En este sentido, el Plan recoge la importancia de dicho marco porque permitirá «a todos los eslabones de la cadena de valor, y especialmente a los vinculados con la comercialización y la distribución, afrontar y fortalecer las inversiones necesarias para la transición ecológica y digital, así como para dar una respuesta eficiente a los nuevos canales de comercialización, como la venta on-line y el carsharing».

Además de este grupo de trabajo, el Plan contempla otros para el estudio, análisis y propuesta de medidas relacionadas con los ejes que vertebran el Plan. Estos grupos contarán con la participación de diferentes departamentos ministeriales, de las principales asociaciones del sector y de los sindicatos CC.OO. y UGT, sin menoscabo de solicitar asesoramiento externo de cuantos expertos y profesionales estimen convenientes.


Tres retos y cinco ejes

Tres son los grandes retos a los que se enfrenta el sector de automoción los próximos años y a los que debe responder el Plan Estratégico de Apoyo Integral al Sector de la Automoción. Son el impacto de la digitalización, desde la hiperconectividad en los procesos productivos y la inteligencia artificial hasta los cambios crecientes en los modelos de negocio del sector; la transición hacia una economía descarbonizada y un modelo económico más circular, para impulsar la innovación en el desarrollo de nuevos sistemas de propulsión de cero o bajas emisiones y para posicionar a nuestro país como un referente en el diseño y fabricación de nuevos modelos, y la globalización y la competencia internacional, que obligan al sector a innovar, renovarse y aprovechar todo su potencial para ocupar una posición entre los líderes mundiales de manera sostenible.

Ante el inevitable cambio hacia un modelo de movilidad sostenible y para garantizar un marco estable a las inversiones productivas del sector en España, el Plan prevé una adaptación ordenada de la oferta y la demanda de automóviles hacia modelos más sostenibles y medidas de acompañamiento que faciliten esta transición, preservando la neutralidad tecnológica y garantizando el potencial de este tejido productivo, su generación de empleo, así como bienes comunes como son la calidad de vida, la seguridad y la sostenibilidad. De esta manera, se desarrollarán nuevos proyectos de inversión que profundicen en la responsabilidad medioambiental, en el mantenimiento de un empleo de calidad y en la generación de nuevos puestos de trabajo, para lo que es imprescindible un trabajo conjunto desde la industria y el medio ambiente, la empresa y el conjunto de la sociedad.

Para superar dichos retos, el Plan se articula sobre cinco ejes. El primero impulsará la constitución de una Mesa de Movilidad Sostenible y Conectada, que reúna a todo el sector de automoción y a la Administración General del Estado, para analizar y coordinar medidas a medio y largo plazo de un nuevo modelo de movilidad compatible con el compromiso del Gobierno hacia la transformación digital y la transición ecológica, abordando nuevos modos de transporte que pongan en valor la proximidad y premiando la flexibilidad, la calidad, la eficiencia y la seguridad.


El segundo, mediante una reflexión y revisión de la fiscalidad asociada al sector, definirá una nueva fiscalidad verde, más orientada al uso, y que favorezca la reorientación del sector y de toda la sociedad. Esta fiscalidad debe servir de catalizador para el rejuvenecimiento del parque móvil español, canalizando la demanda a vehículos de cero y bajas emisiones.

El tercer pilar de desarrollo deberá impulsar las inversiones en el sector, especialmente en I+D+i y en la producción de modelos más sostenibles. Para favorecer la adaptación de la industria al nuevo contexto de vehículos más eficientes, menos contaminantes, más seguros, conectados y autónomos, la Administración Pública fomentará inversiones en el ámbito de la innovación y en la apuesta por nuevos desarrollos tecnológicos y de transformación digital.

La cuarta vía de trabajo pasa por apoyar a los vehículos de cero y bajas emisiones mediante ayudas a la demanda y con nuevos planes de achatarramiento, así como facilitar la creación de infraestructuras de recarga que garanticen una cobertura adecuada al vehículo eléctrico. Pero, además, es importante que se popularicen las nuevas tecnologías y la innovación aplicadas al automóvil y que sean asequibles para todos.

El quinto eje reforzará la Formación Profesional Dual y la vinculación de la empresa con la Universidad a través de dos vertientes. Una, mejorando la transparencia y la difusión de la información relativa a las demandas del sector industrial, en general, y de la automoción, en particular, de forma que la población activa pueda tomar decisiones informadas de itinerario formativo. Dos, impulsando la colaboración público-privada para el desarrollo conjunto de programas formativos en disciplinas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas), que agrupen formación y prácticas o trabajo en las empresas patrocinadoras, concentrando especialmente los esfuerzos en las subdisciplinas relacionadas con la digitalización y la transición ecológica.

Las ayudas

El Plan Estratégico recoge ayudas por valor de 2.634 millones de euros para el periodo comprendido entre 2019 y 2025, de los que 515 millones de euros corresponderán a este año y al próximo. Asimismo, el Plan generará un importante efecto arrastre, cifrado en 9.726 millones de euros entre 2019 y 2025 y 2.283 millones de euros para 2019-2020, derivados de las mayores inversiones de constructores e industria de equipos y componentes, además de los menores costes que supondrán las mejoras de productividad derivadas de los nuevos empleados y de la inversión en I+D+i.


Del total, el fomento de la movilidad sostenible y conectada dispondrá de un presupuesto estimado de 1.127 millones de euros entre 2019 y 2025, de los que 127 millones de euros corresponden a 2019 y 2020, cantidades que deberías servir para estimular la demanda de vehículos de cero y bajas emisiones y facilitar la implantación de infraestructuras de recarga de vehículos eléctricos. De esta forma, se favorecería el cumplimiento de los objetivos de reducción de gases de efecto invernadero fijados por la Unión Europea para mejorar la calidad del aire y la salud de las personas y se garantizaría una cobertura adecuada de puntos de recarga accesibles al público que permitan el uso de los vehículos eléctricos por toda la red nacional de carreteras. En este sentido, precisa el Plan, es necesario desarrollar una red de recarga especialmente en los grandes corredores de conexión entre ciudades, que permita realizar trayectos largos a los usuarios de vehículos eléctricos que aún no cuentan con una autonomía equiparable a la de un vehículo convencional. Estas acciones se instrumentarán a través de los actuales planes de movilidad sostenible, MOVES y MOVEA, y a través de nuevos planes de achatarramiento de vehículos y estímulo de la demanda de vehículos de cero y bajas emisiones.

Otros 422 millones de euros se destinarán entre 2019 y 2025 a incrementar, mediante el impulso de los planes de igualdad, la participación de las mujeres en el sector de la automoción en todos los puestos de trabajo y perfiles profesionales. En este sentido, el proyecto de Presupuestos Generales del Estado de 2019 contemplaba una deducción en el Impuesto sobre Sociedades vinculada a la incorporación de mujeres en los consejos de administración de las empresas, con el objetivo de incentivar una presencia equilibrada de hombres y mujeres en dichos órganos de decisión. El presupuesto estimado para este año y el próximo es de 78 millones de euros.


La tercera partida del presupuesto se destinará a mejorar la competitividad de la empresa mediante el desarrollo de soluciones tecnológicas propias (nuevos productos y procesos) y la incorporación de tecnologías emergentes, con especial atención a aquellos proyectos que exploten el potencial de los habilitadores digitales, que son de singular relevancia en el sector de la automoción. En forma de ayudas a la innovación y subvenciones, serán 310 millones de euros para 2019 y 2020, del global de 1.085 millones de euros entre 2019 y 2025.

Dentro de los habilitadores, cobra especial importancia la economía circular e hipocarbónica, que implica la reutilización y reciclado de materias primas secundarias procedentes de residuos, sobre todo, las de componentes altamente tecnológicos que escasean en la corteza terrestre y se concentran, principalmente, en países geopolíticamente inestables. El objetivo es rebajar la presión global a la hora de adquirir materias primas vírgenes y reducir uso de energía en su producción.

Los instrumentos a utilizar revestirán la forma de apoyo financiero y subvenciones y se articularán a través de dos líneas. Una de 80 millones de euros anuales, de la Secretaría General de Industria y Pyme para proyectos de desarrollo experimental e innovación tecnológica. Otra mixta, con tramos no reembolsables, por valor de 75 millones de euros anuales procedentes del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través del CDTI.

Además de las ayudas económicas, también se reforzará la Formación Profesional Dual, la revisión del procedimiento de acreditación de competencias profesionales a través de la experiencia profesional y la agilización del diseño de las cualificaciones y su transposición en títulos formativos. En el marco del desarrollo industrial y formativo, se reforzará la vinculación de empresa y universidad -en general, con la comunidad educativa-, para adaptarse a los nuevos retos y definir un sistema formativo reglado más orientado a la industria, lo que requiere la participación de todos los agentes del sistema económico, Administración, empresas e interlocutores sociales.

Juan Luis Franco

LAS CIFRAS DEL SECTOR

– Noveno fabricante de vehículos a nivel mundial, 2º en Europa (1º en vehículos comerciales).

– Sector estratégico por su contribución al PIB (representa alrededor del 10% del VAB industrial) y por su efecto multiplicador en toda la economía, por su capacidad de creación de empleo y su contribución a la balanza comercial.

– 17 fábricas de 9 grupos industriales, repartidas en 10 Comunidades Autónomas, y más de un millar de empresas de componentes.

– 44 modelos diferentes fabricados, de todas las tipologías y tecnologías, 20 de ellos en exclusiva mundial.

– Parque español de turismos: 22,7 millones; con una edad media de 12 años.

– En lo que respecta al tratamiento de los vehículos al final de su vida útil, anualmente se tratan en torno a 700.000 y se espera llegar al 1.000.000, de los que se recupera el 95% de su peso, generando, prácticamente, 1 millón de toneladas de materias primas secundarias, lo que constituye una importante contribución a la economía circular, contribución que, además, el sector ha estimado que supone el ahorro de 1 millón de toneladas de CO2.

– Empleo directo: 266.000 trabajadores (66.000 de fabricantes, 190.000 de la industria de componentes y 10.000 en la industria del reciclado). 12% del empleo de la industria manufacturera. Teniendo en cuenta los indirectos, el empleo generado se estima en 1,8 millones de personas.

– En 2018 contribuyó con un saldo positivo de 9.000 millones de euros a la balanza comercial.

– 2.304.418 vehículos exportados en 2018 (disminución del 0,6% respecto al año anterior) a 130 países (82% de la producción).