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La patronal de la industria automovilística refuerza su apoyo a España

Los fabricantes invirtieron 3.000 millones en 2018

El pasado 19 de julio la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles y Camiones presentó su informe anual, correspondiente al pasado año. Varios son los puntos clave: un IVA reducido para los vehículos eléctricos y alternativos, el achatarramiento de los vehículos de más de 15 años, eliminar la incertidumbre en los potenciales clientes y proteger un sector estratégico para el PIB y el empleo.

Los datos revelados en el Informe Anual 2018 inciden en que las compañías automovilísticas invirtieron en España más de 3.000 millones de euros, un 42% más que en el año anterior. En los últimos seis años, las inversiones superan los 13.000 millones de euros. En palabras de Mario Armero, de ANFAC, «esto refleja su compromiso con el país y con la transformación de las fábricas y empresas hacia la nueva movilidad del futuro». Las mismas empresas incrementaron su facturación un 3% en el periodo, hasta los 66.550 millones de euros, dentro del total acumulado de 104.000 millones de euros que recoge fabricación de vehículos y componentes. Sin embargo, el resultado neto decreció un 50%, «como consecuencia del esfuerzo incremental realizado en inversiones». Las matriculaciones de turismos y todoterrenos crecieron en 2018 un 7%, hasta las 1.321.438 unidades entregadas. Las comercializaciones de vehículos comerciales subieron cerca de un 7,7% hasta las 214.207 unidades vendidas mientras que las de vehículos industriales cayeron cerca de un 2,2%, hasta las 27.851 unidades. El mercado en su conjunto creció un 7%, hasta las 1.563.495 unidades.


La recaudación fiscal del sector del automóvil en su conjunto rozó los 30.000 millones de euros, un 6% más que en 2017. Tal y como recalcó su vicepresidente ejecutivo, las arcas públicas recogieron «2.000 millones de euros más que en 2017, cuando el año pasado no hubo planes de apoyo ni estímulo a la compra de vehículos». Las cifras dejan patente la fortaleza del mercado automovilístico, que «aporta riqueza al país, no sólo en términos de empleo o exportaciones sino también de recaudación fiscal», según Mario Armero. Los ingresos por adquisición de vehículos nuevos crecieron un 10,5%, por encima del incremento de las matriculaciones y generan empleo en fábricas para más de 93.500 personas, registrando cifras superiores a los años previos a la crisis

Sin embargo, pese a que el dato global de 2018 refleja un incremento de las entregas de vehículos, las matriculaciones no crecen desde septiembre de 2018. El último cuatrimestre del año fue muy negativo y las comercializaciones siguen, a fecha de hoy, descendiendo. «Ya encadenan casi un año de caídas, podemos hablar de crisis en el sector y este fenómeno viene causado, sobre todo, por la incertidumbre de los consumidores, que no saben qué coche comprar», destacó Armero. El descenso va paralelo al incremento de las entregas de coches usados de mucha antigüedad. «Necesitamos establecer una regulación y políticas homogéneas estables y alineadas con Europa que permitan potenciar la demanda, incorporar nuevas tecnologías y satisfacer los nuevos hábitos de consumo». En 2018, la edad media del parque automovilístico aumentó hasta los 12,4 años.

El envejecimiento del parque automovilístico es alarmante, tanto por eficiencia como por seguridad activa y pasiva. En 2018, vendieron más de 166.000 vehículos de más de 20 años, con un impacto claramente negativo en el medio ambiente y la seguridad vial. En 2018, el 61,6% del parque de turismos y todoterrenos en España tenía más de diez años. Antes de la crisis, la cuota de estos vehículos de más de 10 años era del 35,7%. La edad media de los vehículos que se llevan a achatarrar es de 19 años. La mejora económica que ha experimentado el país tras el periodo de recesión iniciado en 2006 no ha servido, de momento, para renovar el parque automovilístico, que seguirá envejeciendo, al menos hasta 2022.


El ahora Gobierno en funciones desencadeno en verano de 2018 la «diéselfobia», que ha sembrado de incertidumbre a sus potenciales compradores, lo que sumado a las directivas de algunos municipios a limitar a la accesiblidad a sus núcleos centrales ha retraído desde hace casi un año las ventas de coches nuevos. A ello hay que sumar la falta de incentivos a la compra de coches nuevos o usados «jóvenes» y, por tanto más eficientes, como sucede en Francia, donde se presupuestaron el año pasado 600 millones de euros para rejuvenecer el parque automovilístico con coches más eficientes; no solo eléctricos o híbridos.

El volumen total de vehículos entregados, entre vehículos nuevos y usados, rozó los tres millones de vehículos, una cifra similar a los años previos a la crisis. Sin embargo, la distribución de estas ventas, en términos de eficiencia y seguridad, es mucho peor. Se venden el doble de vehículos de más de 10 años que antes de la crisis, cuando las emisiones contaminantes de estos vehículos son un 85% superiores que las de un vehículo actual. Además, el volumen de estos automóviles antiguos transferidos iguala, en lo que va de año, a las entregas de vehículos nuevos.

El vicepresidente afirmó que es necesario un «plan de choque, un plan de achatarramiento amplio que saque los vehículos de más de 15 y 20 años de las carreteras y de las ciudades, porque son los verdaderos responsables del empeoramiento de la calidad del aire, del impacto sobre el cambio climático y la seguridad vial». La movilidad del futuro, según ANFAC, ha de ser inteligente, eficiente, sostenible, accesible y asequible para que sea una realidad. Pero esta transición a la movilidad del futuro ha de ser ordenada, sin prohibicionismos y garantizando la neutralidad tecnológica, con un marco regulatorio homogéneo y estable, que dé certidumbre a los ciudadanos.


Con estos datos, España está entre los países de la UE con el parque automovilístico más envejecido, en comparación con Alemania (9,4 años de media), Francia (9,3 años) o Reino Unido (8,8 años). Según los estudios realizados para 2030 se prevé que haya 3,7 millones de vehículos de más de 20 años, el 16% del parque en España. El cometido de ANFAC en los próximos meses se basará en «la potenciación de la competitividad industrial de las fábricas en España y la renovación del parque automovilístico. Armero hizo hincapié en el hecho de que se puede dar una solución a los malos datos de matriculaciones de vehículos en España antes de que afecte a las fábricas, «un legado que debemos proteger». «Se puede revertir esta tendencia», señaló, aunque será necesario el apoyo de las administraciones.

Además, es necesario el diseño de una nueva fiscalidad enfocada a la renovación del parque que incluya criterios medioambientales, así como la aprobación de un IVA reducido para los vehículos eléctricos y alternativos. Solo el 7% de las matriculaciones de 2018 fueron de un vehículo electrificado, híbrido o de gas. En este sentido, ANFAC trabaja para el fomento de las infraestructuras de recarga en diferentes vías, solicitando que se concedan ayudas directas a la instalación por parte de las administraciones, el registro, la interoperabilidad de los puntos de recarga de acceso público y el fomento de los combustibles alternativos, entre otras medidas. La asociación está trabajando en un Plan Estratégico 2030-2040, que se presentará el próximo otoño, en el que se analiza la situación del sector y de la industria en España y que incluirá una Hoja de Ruta para su transformación a corto, medio y largo plazo, con el objetivo de que siga siendo líder en fabricación de vehículos y en la movilidad del futuro.