José Luis PaderAuthor website

El sector necesita más tecnología y más diésel

El Foro Ibercaja-La Información sobre la digitalización del sector del automóvil ha dejado claras dos líneas estratégicas para su sostenibilidad: la apuesta rotunda por los diésel y la incorporación de un mayor caudal tecnológico aun a la movilidad

El sector del automóvil español no pasa por uno de sus mejores momentos. La demonización del diésel ha hecho que el cliente no sepa que coche adquirir a corto plazo, lo que ha provocado más de 16 meses de bajada de las matriculaciones; la producción, lejos de crecer, se está retrayendo; los concesionarios, que son el último eslabón de la cadena, sufren todo ello; el acceso al centro de las poblaciones de más de 50.000 habitantes, juega en contra también de los automovilistas… Todo ello suma en contra de uno de los pilares del PIB nacional. Ante ello, la presidenta de Microsoft España, Pilar López, Marta Blázquez, vicepresidenta de la patronal de los concesionarios, y Luis Antonio Ruiz, presidente de Jaguar-Land Rover España, analizaron en este foro el rumbo a seguir.

Los avances tecnológicos aplicados al servicio de los usuarios de la automoción y la apuesta por un diésel no contaminante hasta que madure y se consolide el mercado del coche eléctrico, pueden ser el mejor camino para garantizar la sostenibilidad del sector de la automocióny contribuir de forma decisiva a la lucha contra el cambio climático, según quedó claro en la jornada empresarial sobre ‘la transformación digital aplicada a la automoción’ organizada por La Información y patrocinada por Ibercaja. En el encuentro participó la presidenta de Microsoft España, Pilar López, junto a su homólogo en Jaguar & Land Rover, Luis Antonio Ruiz, y la vicepresidenta de Faconauto, Marta Blázquez.

Fue el presidente de Jaguar-Land Rover quien aseguró que “en la transición hacia el coche eléctrico aún queda mucho tiempo para conseguir un parque electrificado”, para añadir, frente a los mensajes apocalípticos lanzados sobre el diésel, que hay que tener en cuenta que «el motor diésel moderno contamina muy poco y es una solución a corto plazo para cumplir las normas de la Unión Europea”. En esa misma línea, la responsable de  Faconauto, advirtió de que “los usuarios son muy diversos y no podemos pretender que todos usen el coche eléctrico”.

El complemento perfecto a su versión lo puso la presidenta de Microsoft España, Pilar López, al destacar las grandes posibilidades de la tecnología en el sector de la automoción. “Ambas van de la mano y no se pueden concebir la una sin la otra; las posibilidades de la tecnología permiten transformar el mundo de la automoción desde todos los puntos de vista, fundamentalmente facilitando una plataforma segura para el coche conectado”.

En la presentación del encuentro también participó José Morales, director territorial de Ibercaja en Madrid, que destacó la automoción como la primera industria de nuestro país, que representa el 10% del PIB y el 19% de las exportaciones españolas, genera 300.000 empleos directos y 2 millones de puestos de trabajo ligados al sector en total. Según dijo, “España es el segundo mayor fabricante de automóviles de Europay el octavo a nivel mundial, así como el primero de Europa en vehículos comerciales; cuenta con 17 plantas de fabricación instaladas en su territorio y con 1.000 empresas fabricantes de componentes y equipos, que integran la cadena de suministro. El 82% de los vehículos fabricados en España se exporta a más de 100 países”.

De acuerdo con Morales, la inversión de la industria de la automoción española en ampliación y modernización de plantas de producción se estima en una media de 4.000 millones de euros. “Así, estas plantas se encuentran entre las más automatizadas de Europa, con una media de cerca de 1.000 robots por cada 10.000 trabajadores”. Entre los retos más relevantes que afronta el sector, se refirió a “la necesidad de una movilidad más sostenible, la conectividad y la conducción autónoma de vehículos, la mayor propensión de los consumidores al pago por uso frente a la propiedad, y la creación de ecosistemas de colaboración entre los diversos actores de la industria”. En este sentido, mencionó la apuesta de la Fundación Ibercaja por la puesta en marcha de Mobility City en Zaragoza, “una iniciativa muy ambiciosa con el eje central de la movilidad sostenible”.

El coche será conectado o no será

Pilar López explicó que a partir de ahora todos los coches nuevos “serán conectados”, lo que “abrirá un mundo de posibilidades y permitirá transformar la experiencia de los usuarios con servicios que mejoren su vida personal y profesional”. Además, la tecnología podrá “transformar el mundo de la fabricación y la cadena de suministro, y la gestión de los datos hará posible una oferta personalizada, que nos diferenciará y hará más competitivo a nuestro país”. En este proceso, jugarán un papel relevante ámbitos como la inteligencia artificial, la nube y el big data. “En Microsoft queremos aprender de la automoción para ser capaces de desarrollar aquellos servicios que puedan servir a los players del sector en el coche conectado”. Otra cuestión en la que colaborará la tecnología será la sostenibilidad, un asunto que afectará a toda la cadena de valor y que contribuirá a la descarbonización de la economía.

Según recordó López, Microsoft ha lanzado ya una plataforma para dar servicios al coche conectado, sobre la que ya tiene acuerdos con Renault, Nissan, BMW y Volvo, y que “genera grandes economías de escala”.

Marta Blázquez, de Faconauto, afirmó que el sector de la automoción y las empresas tecnológicas afrontan de manera conjunta los nuevos retos de la movilidad, pero advirtió de “se necesitan más inversiones y apoyo por parte de la administración”. Destacó, además, el importante papel que juega la distribución oficial, que contabiliza “2.200 pymes, concesionarios de automóviles, distribuidas por toda España y que generan 162.000 empleos”; y apuntó su cercanía al cliente y los esfuerzos de transformación digital que están llevando a cabo. En cuanto al coche autónomo, dijo que se trata de una realidad lejana, ya que “tienen que aunarse un montón de condiciones,medidas administrativas e inversiones”.

Luis Antonio Ruiz, de Jaguar-Land Rover, coincidió con los demás ponentes en que el futuro de la automoción pasa por la digitalización y la sostenibilidad, dos cuestiones cada vez más urgentes y que exigen “un cambio radical en el concepto y en la forma en que desarrollamos los productos, en cómo los ponemos en el mercado y en cómo se distribuyen”. Y es que, a su juicio, en los próximos 10 años el sector del automóvil va a cambiar tanto como lo ha hecho en los últimos 50, y para ello necesitamos la ayuda de las empresas expertas en el ámbito digital”. Prueba de la importancia de la gran información que ya manejan los clientes es que “hace 10 años hacían 5 visitas al concesionario antes de comprarse un coche, mientras que ahora la media es de 1,5”.

Ruiz comentó la tendencia de los fabricantes a hacer un coche “eléctrico, conectado, autónomo y compartido”. Pero advirtió también sobre el considerable esfuerzo que puede suponer afrontar en solitario las necesarias inversiones tecnológicas, lo que podría dar lugar a un escenario futuro de “fusiones y compras en el sector, buscando economías de escala y reducción de costes”. Por otra parte, se refirió a los numerosos servicios que pueden crearse alrededor del coche conectado y apuntó que hay que evolucionar hacia estos nuevos negocios. Además, ensalzó el talento de los profesionales españoles que trabajan en el sector de la automoción

El presidente de Jaguar-Land Rover, Luis Antonio Ruiz,  aseguró que los fabricantes están a favor de iniciativas como Madrid Central, “siempre que estén bien hechas y reguladas”, y mostró su postura favorable a que se extiendan a otras ciudades de España, porque “hay que garantizar que el aire que respiramos en las grandes ciudades sea bueno”. Además, mostró su deseo de que haya pronto un gobierno estable en Españapara que impulse un plan a largo plazo en el sector de la automoción, así como nuevas medidas fiscales. Por ejemplo, “en vez del impuesto por matriculación, el pago por uso sería un cambio que impulsaría el sector”.