Estíbaliz, la bella Señora de la Miel

Rutas Sagradas. Lugares míticos y mistéricos de España

A unos minutos de Vitoria se encuentra el lugar al que dedica sus páginas el decimonoveno capítulo del libro Rutas Sagradas. Se trata del santuario de Estíbaliz, uno de los recintos sagrados medievales más importantes del País Vasco, sacralizado desde tiempos inmemoriales.

Aunque no está claro el significado de la palabra Estíbaliz en euskera, se ha vinculado el vocablo etzia,
miel, con el nombre de la virgen. Mientras, la tradición la ha llamado desde siempre La Señora de la Miel.

Dada la belleza y magnífico estado de conservación del románico de Estíbaliz, el santuario es perfecto para disfrutar de la compleja simbología medieval propia de este arte, empezando por su entrada sur, la llamada “Porta Sspeciosa” o puerta preciosa, donde podemos admirar la delicadeza de los entramados vegetales y geométricos de las jambas y fustes con un marcado sabor oriental, propio de un románico muy evolucionado y de elaborada fábrica. Según nos colocamos de frente a la puerta, a la izquierda, destaca un árbol vertical en cuya cima podemos ver un Pantocrator
muy singular con un Libro de la Vida cerrado y bendiciendo al visitante. Desde el punto de vista de la iconografía iniciática y heterodoxa, todos los símbolos apuntan a recordar al visitante que entra en “un panal”; es decir, en un lugar donde se fabrica miel, entendiendo la miel como el alimento espiritual del bendito, en términos cristianos, la Gracia, por lo que entendemos que dicho lugar “alimentaba” de Gracia al piadoso peregrino que devotamente visitaba a la Señora de la Miel.


Ya en el interior, el visitante no puede dejar de admirar algunos capiteles extraordinarios, como los del pecado original, la expulsión del paraíso o los de los pecados. Todos ellos guardan un evidente significado doctrinal, pero no es menos evidente que esconden un mensaje esotérico de hondo calado dentro de las corrientes de pensamiento heterodoxas, aunque son los frecuentes motivos vegetales presentes por doquier los que nos dan las claves interpretativas del recinto que, según hemos comentado, se refiere al misterio de la Gracia.

La pila bautismal

Posiblemente, la ubicación actual de la pila bautismal no sea la original pero, sin duda, la capillita en la que está situada conforma un entorno que, junto a esta magnífica pieza, ofrece al visitante una sensación de sosiego espiritual poco frecuente. La pila de agua bendita anuncia en su simbología la capacidad de tornarse en cáliz; es decir, de ser medio para la conversión milagrosa del agua en vino. En lenguaje medieval es un Grial. Lo muestran las cuatro columnas que lo sostiene, los cuatro pilares de la Tierra, y los doce símbolos que bajo arcos individuales nos muestran el ciclo solar anual, bien referidos a los doce trabajos de Hércules, en lenguaje iniciático, o a los doce signos zodiacales, en lenguaje astrológico.


La magnífica belleza de esta simbología se sintetiza en la talla de la Virgen que, en trono de sabiduría, nos muestra un fruto en forma de hijo ya coronado como Rey del Mundo, sentado en su regazo negro, y otro fruto como una flor, símbolo de la sophia.

Contexto histórico

Se tiene constancia de que Estíbaliz fue solar de la casa noble del mismo nombre, que se remonta a la época en la que Aurivita Diego, sobrino-nieto de Fernán González, repobló el lugar de Villafranca de Estíbaliz en el siglo XI, momento en el que debió ser edificado un primer santuario. A partir del siglo XI aparece el lugar de Estíbaliz como uno de los mercados importantes de la Llanada Alavesa, lo que reuniría a las gentes del entorno del templo, quedando constancia de que el obispo de Calahorra, al que pertenecía el santuario, se reunía allí con las gentes de la zona.

En 1138, Estíbaliz es donada al monasterio de Santa María de Nájera y es durante su pertenencia a Nájera cuando se levanta el templo actual. En el siglo XV Estíbaliz fue vendido al Señor de Ayala, en cuya casa permaneció un siglo más, hasta que templo y posesiones fueron cedidas al Hospital de Santiago de Vitoria y al Ayuntamiento.


Entre la tradición y la leyenda

En Estíbaliz se han celebrado, desde muchos siglos atrás, los llamados Juicios de Dios o Desafíos y Desagraviamientos. Según la cita del cronista de Álava, Manuel Díaz de Arcaya, en su trabajo La Basílica de Nuestra Señora de Estíbaliz, de 1900, basada en la obra de Lazárraga del siglo XVI, un Real Privilegio de Sancho el Mayor de Navarra permitía que el día 1 de mayo, de sol a sol, las gentes de la zona dilucidaran sus desacuerdos incluso con una pelea cuerpo a cuerpo.

Dicho texto refiere que ese día se reunían ante el santuario la cofradía del Campo de Arriaga y las gentes de la Llanada, porque tenían prohibido enfrentarse en otro momento, y que los agraviados debían contar ante el abad, el justicia mayor y los cofrades, por qué habían sido agraviados y por quién. Después entraban en el templo, celebraban una Misa y el abad pedía hasta tres veces que perdonasen a sus enemigos. Quedaban en el templo, orando, los que se perdonaban; los que no, salían al exterior y se batían en duelo. Más tarde, cuando se daban por concluidos los pleitos, las campanas de Estíbaliz volvían a anunciar la paz de la comarca.


La cofradía de Arriaga

Los textos que han hablado de Estíbaliz y la Cofradía de Arriaga durante los últimos ciento cincuenta años han sido incontables y, en gran medida, las causas han sido las tendencias de numerosos cronistas e investigadores, a quienes no les ha bastado la excepcionalidad que ya de por sí vivió la Llanada Alavesa entre los siglos XIII y XIV.

Entonces, los grandes señoríos feudales y de realengo eran propietarios de la mitad de la provincia, mientras que la otra mitad, lo que corresponde a la llamada Llanada Alavesa, en uno de cuyos bordes está el Estíbaliz, también estaba en poder de diferentes linajes, más o menos poderosos, agrupados en la Cofradía de Arriaga. En 1258 aparece documentada la Cofradía, estando sus orígenes en un colectivo nobiliario que creció con la feudalización de la zona. Lo cierto es que durante los siglos XIII y XIV, concretamente hasta 1332, el territorio de la Llanada se rigió por sus usos y costumbres y por su propia organización fiscal y jurídica. La Cofradía de Arriaga desparecería, según la misma crónica, en 1332, tras la entrega del señorío al rey.

Esther de Aragón

www.damadelsur.com

  • Ficha técnica de Rutas Sagradas
  • Título: Rutas Sagradas. Lugares Míticos y Mistéricos de España
  • Sebastián Vázquez y Esther de Aragón
  • Ed.: La Esfera de los Libros, Col. Palmyra. Madrid, 2015