Volkswagen T-Roc 2.0 TDI 4 Motion 150 CV DSG 7 velocidades

El Golf de los aventureros urbanos

Los incondicionales del Golf están de enhorabuena. Llegaban unos y otros modelos nuevos al segmento de los todocaminos compactos y el derivado del Golf no lo hacía. Pero, al fin, los rezos han dado sus frutos, y ¡de qué manera! El Volkswagen T-Roc, desarrollado sobre la misma plataforma MQB del Golf, fusiona el excelente comportamiento dinámico de su hermano con las virtudes de los SUV.

Precisamente, esta fusión es uno de los aspectos más destacados del T-Roc e intrínseco a su propio nombre, que alea la “T” de Tiguan y Touareg, los dos SUV de éxito de la marca germana de los que recibe la elevada posición de conducción, la alta resistencia de la carrocería y el chasis y el sistema de tracción total 4Motion; con la sílaba “Roc”, que “rocanrolea el segmento, a mayor o menor volumen, dependiendo del tipo de equipamiento y de la combinación cromática, pero siempre pisando fuerte”, según palabras de Frank Welsch, responsable de Desarrollo Ejecutivo de Volkswagen.


Precisamente, esa “T” marca dos de los aspectos más atractivos del nuevo todocamino alemán, su diseño y su comportamiento. El primero se caracteriza por su bajo techo coupé y por su ancho frontal, lo que define sus dinámicas proporciones y rebaja el centro de gravedad, determinante para unas excelentes facultades al volante, y se engalana con cromados en la carrocería, ópticas traseras tridimensionales y la ancha parrilla con faros led, integrando por debajo un paragolpes que recibe en el mismo grupo las luces de conducción diurnas y los intermitentes. El conjunto se cierra con una enorme toma de aire, a cuyos extremos se ubican los antiniebla. En nuestra unidad de pruebas, además, las llantas de 19″ conferían un carácter aún más deportivo a su silueta.

El comportamiento, no tan visible, pero mucho más sensitivo, bebe de las mismas fuentes del Golf, lo cual no es de extrañar, porque comparten plataforma MQB y, en el caso de nuestro protagonista, motor 2.0 TDI de 150 CV y cambio DSG de 7 relaciones. El propulsor, de fiabilidad probada, eroga 150 CV y un par máximo de 34,69 mkg desde 1.750 rpm, que podemos traducir como empuje constante y reacciones rápidas al acelerador, tanto en aceleración como en recuperaciones. Nada del otro mundo si tenemos en cuenta los “simples” dígitos, pero se hace extraordinario cuando a su lado trabaja una transmisión de doble embrague DSG, de veloz funcionamiento y suavidad, y una dirección superdirecta, capaz de multiplicar las sensaciones de conducción y transformarnos en piloto. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,4 segundos y alcanza 200 km/h.

De nuevo, las prestaciones no son lo más importante, sino cómo las trabaja, cómo sale en una exhalación mientras unas tras otra, hasta siete, las relaciones entran en juego sin que el conductor se entere de los cambios, cómo la tracción sujeta al coche y cómo el chasis responde firme y sin reservas a tus deseos.


Alta fidelidad al volante

Esta dinámica es especialmente perceptible en carreteras de montaña, en la que las que motor y cambio entonan al unísono su melodía, mejor afinada, y más divertida, si conducimos en modo Sport (también es posible seleccionar Eco, Normal o escoger nuestra propia configuración en Individual) y trasteamos con las levas del cambio. Es entonces cuando vemos que tras la piel del T-Roc se esconde un Golf. Con cierta viveza, nos metemos en curvas muy cerradas (paellas) y el T-Roc se inscribe en el interior fielmente, sin que ninguna rueda se despegue del suelo, y sale copiando las líneas de la carretera. Aumentamos aún más la velocidad y el control de estabilidad se encarga delicadamente de pasar más tracción a las ruedas mejor apoyadas y frenar las que tienden al derrapaje. Sus reacciones son muy progresivas y fáciles de controlar, sin apenas inercias ni balanceos de la carrocería, lo que acentúa la sensación de seguridad. Percepción que se refuerza con la tracción 4Motion, que en condiciones normales pasa la fuerza a las ruedas delanteras y, en caso necesario, conecta las traseras, de ahí que mantenga a raya el gasto.

Si en las más cerradas es un fenómeno, en las enlazadas se muestra soberbio, con fáciles cambios de apoyo que, sumados a una dirección muy rápida y directa y unas suspensiones que lo sujetan perfectamente al asfalto, nos llevarán del punto A al B siempre por el camino más largo (si queremos, claro), evitando las autopistas y autovías y disfrutando de su divertido comportamiento.


Si su comportamiento por carreteras complicadas es deportivo, divertido y seguro, por vías rápidas sobresale, además de por sus buenas prestaciones, por confort de marcha y placer de manejo, gracias a una excelente puesto de conducción, en el que todos los mandos están agrupados con lógica e intuición, cuenta con suficientes huecos portaobjetos para dejar pequeñas cosas y te sientes bien arropado por unos asientos que no cansan en viajes largos y brindan un apoyo lateral correcto. Asimismo, el cuadro de instrumentos digital VW Digital Cockpit de 11,7″ es configurable y puede mostrar el tacómetro, el velocímetro y el navegador, por ejemplo. O si se prefiere, el navegador a pantalla completa, con la marcha insertada y el velocímetro en la parte inferior, o sólo el ordenador de a bordo, siempre con relación insertada y velocidad en la zona inferior. Las posibilidades son múltiples. Por vías rápidas escogí el modo de conducción Eco, que hace gala de notable eficiencia y de un consumo a 120 km/h, por lo general, inferior a los 5 l/100 km. Traccionando normalmente del eje delantero, vira en las curvas abiertas con un leve movimiento de volante y sigue la trayectoria sin inmutarse. La suspensión se decanta ligeramente por el aplomo más que por el confort, pero presume de un acertado equilibrio que no molestará en absoluto a los pasajeros y apenas dejará notar las juntas de dilatación de las carreteras. Las ayudas a la conducción, como el sistema de mantenimiento de carril o el control de crucero con regulación automática de la distancia ACC, que funciona hasta 210 km/h, son de origen en el acabado Sport y, durante la prueba, cumplieron perfectamente su labor. Es una lástima que en su precio, 35.605 euros, no se contemple el detector de vehículos en ángulo muerto o el cierre y arranque sin llave, que se incluyen en el Safety Pack (935 euros), junto al aparcamiento automático, los asistentes de salida de aparcamiento y de luz de carretera Light Assist (cambia automáticamente de largas a cortas, y viceversa) y el Emergency Assist, que frena el coche por completo si es necesario ante cambios bruscos en la conducción.


Ratonero en la ciudad

En circulación urbana, cuatro son las principales cualidades que hacen del T-Roc un ciudadano modélico: tamaño, dirección, motor y transmisión, que, unidas, le arman de una predisposición natural para circular por la ciudad. Su contenida longitud, 4.234 mm, y su elevada posición de conducción agilizan su movilidad con tráfico (se ve mejor y maniobra en poco espacio) y le es más fácil aparcar y encontrar hueco para ello. La dirección, con un diámetro de giro de 11,1 metros y 2,1 vueltas de volante entre topes, proporcionan ligereza al volante, tanto para callejear como para aparcar, mientras que la respuesta rápida del motor incrementa su destreza en ciudad y su mesurado consumo (6,4 l/100 km durante la prueba) le hacen muy utilizable en el día a día. El cambio DSG, de los mejores automáticos actuales, aporta un elevado grado de confort, en primer lugar, porque nos evita estar continuamente embragando y desembragando; en segundo, porque es muy rápido en los cambios, y en tercero, porque permite girar al motor a pocas vueltas con marchas largas, lo que redunda en bajo gasto de carburante. A todo esto hay que añadir el perfecto funcionamiento del control de crucero con regulación automática de velocidad en tráfico intenso, que guarda las distancias con el modelo precedente, frenando (incluso hasta detenerse por completo) y acelerando solo, y el del sistema de mantenimiento de carril, que corrige la trayectoria al volante, lo que hacen del T-Roc un SUV de conducción semi-autónoma.

Aunque muchos compradores jamás saldrán del asfalto, también realicé mis pinitos off-road, si bien las cubiertas eran específicas para carretera. Aún así, sus ángulos de ataque, salida y ventral y la distancia al suelo, junto a la tracción 4Motion y los programas específicos Offroad, Offroad Individual (puedes configurar a tu gusto dirección, propulsión, tracción total, ACC, climatización y conectar o desconectar el descenso asistido) y Snow (nieve) te facilitan el rodaje por caminos de tierra y hacen más segura la conducción sobre suelo deslizante. Eso sí, no es un todoterreno, así que “burradas”, ninguna.


Como hemos podido ver, el equipamiento del T-Roc es bastante completo y el acabado Sport monta de serie, entre otras cosas, barras de techo en plata ionizada, faros delanteros led, el atractivo y práctico VW Digital Cockpit (no echarás de menos un HUD), selector de pergiles de conducción, cámara de visión trasera, ACC, Park Pilot, Climatronic, retrovisores plegables eléctricamente y Composition Media con pantalla digital de 8″. Éste, centrado en la zona superior del salpicadero, dispone de acceso táctil directo a radio, teléfono, navegador, ajustes del coche y aplicaciones, además de permitir la conexión del smartphone y el empleo de aplicaciones como Guide&Inform (accede a toda clase de información sobre la ruta seleccionada) o Security&Service, con servicio de llamada de emergencia, aviso automático de accidente y llamada de asistencia. En materia de seguridad cuenta con 6 airbag, ESP con ABS y control de tracció, fijaciones Isofix, encendido automático de luces y limpiarabrisas, Front Assist con freno de emergencia en ciudad… una completa dotación que le acreditan con 5 estrellas EuroNCAP.

Y antes de dejar el equipamiento, señalar que el T-Roc puede configurarse y personalizarse a gusto del futuro propietario, con acabados Advance, Advance Style y Sport, cinco motores (gasolinas de 125, 150 y 190 CV y diésel de 115 y 150 CV), ocho combinaciones de motorización (en función de tracción, transmisión y motor), once colores de carrocería, 18 combinaciones de color (siempre con techo en color blanco o negro), además de múltiples opciones.

Atractivo interior

El atractivo interior, de corte clásico pero armado tecnológicamente con el cuadros de instrumentos digital, presenta buenos ajustes, si bien la clase de los materiales en nada se parece a la del Golf, al utilizar profusamente plásticos duros en todos los recubrimientos, lo que mengua la calidad percibida. Quizá sea para una mejor limpieza en caso de salidas al campo, pero pienso que pocos le darán tal uso.

En cuanto a la habitabilidad, los asientos delanteros son amplios y ergonómicos, mientras que los traseros también son holgados para dos ocupantes. Si bien homologa tres plazas posteriores y disponen de amplitud para piernas, caderas y hombros, además de suficiente altura para dar aforo a personas de hasta 1,85 metros de altura (con un conductor de la misma medida), la central es poco utilizable por un adulto, que se encontrará con un sillón duro y un túnel central voluminoso que resta confort, por lo que es mejor utilizarla con niños (les cuelgan los pies) o en su segunda empleo, como reposabrazos con portalatas incorporado.


La capacidad del maletero merma con relación a sus hermanos de tracción delantera (445 para estos y 392 litros con tracción 4 Motion) y elimina la posibilidad de colocar el suelo a dos alturas. Con los respaldos abatidos, el volumen crece hasta los 1.237 litros (1.290 litros en los tracción) si bien no deja un piso totalmente plano, en cualquier caso muy utilizable gracias a la amplia boca de carga y al umbral a ras de la misma. Por debajo del mismo se ubica el kit reparapinchazos.

Para quienes estaban esperando la versión SUV del Golf, el T-Roc cumplirá sus expectativas, tanto por su soberbio comportamiento dinámico como por su tecnológico y completo equipamiento, además de por su posición de conducción elevada, su facilidad de acceso, su versatilidad de uso, su habitabilidad, su equipamiento y su atractiva estética y posibilidades de personalización.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.968
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por raíl común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 150 CV/3.500-4.000
  • Par máximo/rpm: 34,69 mkg/1.750-3.000

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Total
  • Caja de cambios: Automática-secuencial DSG, 7 velocidades
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 11,1 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
  • Trasera: Independiente multibrazo, resortes helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
  • Neumáticos: 225/40 R19

COTAS TODOTERRENO

  • Ángulo de entrada: 16,4º
  • Ángulo de salida: 18,4º
  • Ángulo ventral: 12,5º
  • Altura libre: 158 mm

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.530 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.234/1.819/1.572 mm
  • Capacidad depósito: 55 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 392/1.237 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,4 seg.
  • Velocidad máxima: 200 km/h
  • Consumo urbano: 5,6 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,8 l/100 km
  • Consumo medio: 5,1 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)