Volkswagen Golf Sport 2.0 TDI 150 CV

La referencia

Con la actualización de primeros de año, la séptima generación del Volkswagen Golf se pone a la última en diseño exterior pero, sobre todo, interior, añadiendo equipamientos tecnológicos, como la instrumentación Digital Cockpit, ya vista en el Passat, o el sistema de infoentretenimiento Discover Pro con control gestual. La mecánica 2.0 TDI de 150 CV y el cambio manual de 6 velocidades, con una eficiencia y un rendimiento extraordinarios, permanecen inalterados y, en conjunto, y a todos los niveles, nuestro invitado sigue marcando la referencia en el segmento compacto.

Descubrir los cambios exteriores que apareja el nuevo Golf es como jugar a las 7 diferencias. Son pocos y sutiles, porque su diseño apenas necesitaba de un par de retoques para ponerse al día. Nuevos parachoques y cromados, parrilla (el sensor de radar pasa de la entrada de aire a detrás el logotipo), pasos de rueda, ópticas delanteras y traseras led y nuevas llantas de aleación y colores centran este restyling, que los más observadores habrán podido adivinar. En el interior, los cambios son pocos, pero mucho más patentes, Y no me refiero a los nuevos paneles de puertas, de salpicadero y de consola central, sino a algo mucho más evidente e importante, el cuadro de instrumentos o Digital Cockpit, igual al utilizado en el Passat, y al nuevo sistema de infoentretenimiento Discover Pro.


En el Digital Cockpit todos los relojes se muestran virtualmente en una pantalla a color de 12,3″ y ofrece 6 posibilidades de configuración: Clásica, Velocidad y marcha, Consumo y autonomía, Eficiencia, Navegación y Asistencia al conductor. En todas ellas, velocímetro y tacómetro presentan en su interior sendos círculos, en los que, dependiendo de la composición escogida, muestra la información referida; por ejemplo, Consumo y autonomía presenta precisamente eso, el consumo medio y la autonomía, Navegación, un altímetro y una brújula… Pero, además, puede configurarse también la zona central que hay entre los relojes con varias alternativas, de forma que muestre la emisora seleccionada, los asistentes de conducción, el ordenador de viaje o el navegador, entre otras. En este último caso, los relojes se hacen más pequeños y se ajustan a los extremos para dejar la máxima superficie de pantalla posible al navegador. El Digital Cockpit se controla desde los mandos situados en el brazo derecho del volante y, aunque es fácil de manejar, requiere un periodo de adaptación para hacerlo con fluidez.

El Discover Pro, con pantalla de 9,2″ (resolución de 1.280 x 640 píxeles) y control gestual, es el sistema de infoentretenimiento más avanzado montado jamás en un Golf. Dicha pantalla, situada en la consola frontal, es personalizable y puede mostrar sólo el navegador, las emisoras de radio, el Think Blue (medidor de eficiencia)… o dividirse en tres campos, uno mayor y dos más pequeños. El primero muestra siempre el navegador y en los dos pequeños audio, teléfono o navegacion. Respecto al control gestual, no todos los elementos son manejables por el mismo, aunque se identifican fácilmente por el símbolo de una mano en la pantalla. Dicho control nos permite desplazarnos por los menús con un simple movimiento de barrido de la mano, de forma que puedes navegar por el menú principal, cambiar de emisora, saltar hacia delante o detrás en la lista de reproducción, pasar fotos en el visor de imágenes…


Discover Pro no elimina todos los botones, aunque los reduce a su mínima expresión, dejando sólo como accesos directos los de Menú, Home, encendido y apagado del sistema y volumen. Además de lo señalado, apareja un amplificador de 4 x 20 vatios. DVD, USB, dos lectores de tarjeta SD, entrada Aux-In y disco duro SSD de 10 Gb.

Entre otras muchas funciones, el sistema permite conectar smartphone mediante la plataforma App Connect o tablets con Media Control. Asimismo, estrena Car-Net Security & Service, que conecta con el servicio de emergencias automáticamente cuando salta algún airbag o manualmente si lo necesitamos por cualquier motivo. Igualmente, dispone de llamada a Volkswagen Asistencia y aviso de entrada y salida de área restringida y de exceso de velocidad, funciones que la marca alemana ha implementado por si el propietario presta el coche a su hijo, por ejemplo.

Buenos modos

Cuatro son los modos de conducción disponible en el Golf Sport 2.0 TDI: Eco, Normal, Sport e Individual. Seleccionables desde el botón Mode, junto al cambio, varía los parámetros de dirección, motor, control de crucero adaptativo y climatización, decantándose bien por la eficiencia (Eco) o por las prestaciones (Sport). En ciudad, el más conveniente es el Eco, porque atenúa la respuesta al acelerador para un menor consumo, mientras que en carreteras de montaña o cuando queremos disfrutar de todo el potencial del Golf, el Sport es la selección ideal. Normal equilibra prestaciones y consumo, mientras que Individual nos permite configurarlo a nuestro gusto. La diferencia entre los extremos, Eco y Sport, es notable, y en el segundo caso, la respuesta del Golf es mucho más contundente, con una respuesta instantánea al acelerador que permite parar el crono en esos 8,6 segundos que homologa la marca en la aceleración de 0 a 100 km/h. En cualquier de ellas alcanza los 216 km/h de velocidad punta.


Tras conocer un poco más a fondo la actualización del Golf de séptima generación, inicio la prueba por ciudad. Pulso el botón de arranque y el motor apenas suena. Maniobra con suavidad y el sistema de arranque y parada automático trabaja sin dilación, parando el motor incluso antes de que el coche se detenga por completo. El motor trabaja lleno de energía desde apenas 1.500 vueltas, lo que permite conducir a bajo régimen con menor consumo, aunque si necesitamos potencia, basta hincar el pie en el acelerador para protagonizar una salida fulgurante. El accionamiento del cambio es preciso y la palanca está muy a mano. Los bien escogidos desarrollos dan continuidad al rodar, sin que haya saltos del paso de una marcha a otra. La dirección es bastante directa y transmite a la perfección lo que sucede bajo las ruedas, mientras que las suspensiones filtran bien los baches y los empedrados de la urbe. Con sensores de aparcamiento delantero y traseros, pasar por lugares angostos o aparcar evita, siendo cuidadoso, cualquier roce. Menos aún si, como en nuestra versión de pruebas, está equipado con Park Assist de tercera generación, que hace posible el estacionamiento semi-autónomo (el Golf se ocupa del volante y el conductor de cambio, acelerador y freno). La nueva generación trae novedades importantes, porque además de estacionar longitudinal y verticalmente a la calzada, necesita menos margen de espacio y puede aparcar perpendicularmente marcha atrás. Por si fuera poco, también ofrece asistencia al salir de plazas paralelas. Por su correcto tamaño, su suavidad de funcionamiento, su confort y estas ayudas, callejear con el Golf es una auténtica gozada.


Y si en ciudad es un hacha, no te quiero ni contar en carreteras abiertas, tipo autovía. El relax es total. Conecta el control de crucero adaptativo ACC y fija la velocidad a la que quieres viajar. Haz lo mismo con el sistema de mantenimiento de carril, con el de testigo de vehículo en ángulo muerto y con las luces automáticas. Ya estás listo para disfrutar de la conducción semi-autónoma. Sin retirar las manos del volante, porque en tal caso se desactivaría el sistema de mantenimiento de carril y, en caso de no “obedecer” a sus órdenes, podría incluso parar el coche, observa como cuando hay un coche delante, aminora la marca. Pon el intermitente, porque de no hacerlo te vibrará el volante y tendrás que superar una ligera fuerza para cambiar de carril, fíjate que el testigo de ángulo muerto no está iluminado ni parpadea y deja que el Golf acelere solo hasta alcanzar de nuevo la velocidad que has marcado. Incluso si te ves obligado a reducir, volverá a dicha velocidad. Y si conduces de noche, deja que las luces led cambien solas de cruce a carretera, para ofrecerte mejor visión, sin que tengas que intervenir. Disfruta del equipo de audio y, como en nuestro caso, del asiento deportivo ergoActive con regulación de 14 posiciones, que además te podrá ir dando un ligero masaje mientras conduces. Si a la llegada a destino, por muy lejos que esté, te encuentras cansado, devuelve el Golf, porque es imposible y te han dado una imitación. No sólo habrás llegando descargado de estrés, sino también amparado por una seguridad enorme, tal y como avalan sus 5 estrellas EuroNCAP y te confirmo tras probarlo en un larguísimo viaje.

Todos a favor

Por si fuera poco, y si has seguido mis recomendaciones, al llegar todos estarán a favor de tu forma de conducir (el secreto queda entre nosotros), a no ser que vayas ido dando bandazos con el volante, porque la suavidad de funcionamiento de los sistemas es sobresaliente. Además, si tú, como conductor, enseguida encuentras una buena posición al volante y los mandos al alcance de la mano, interpretas a la perfección el cuadro de instrumentos, deleitas a los pasajeros con el Discover Pro y su enorme pantalla y calidad de audio y viajas cómodo sin nada en los bolsillos, gracias a los distintos huecos portaobjetos; tu acompañante lo hará en un asiento cómodo y amplio y los tres pasajeros posteriores te aplaudirán por tener “este coche”, de fácil entrada y salida a las plazas y espacio suficiente para piernas, caderas, hombros y cabeza. El del asiento central, un poco tiquismiquis y envidioso él, te dirá que su plaza era algo dura. Tiene razón, pero es perfectamente utilizable. Sin embargo, supongo que, como los otros dos, alabará y agradecerá la doble salida de climatizador posterior. Y todos ellos coincidirán en el correcto volumen del maletero, 380 litros, que puede alcanzar los 1.270 litros plegando los respaldos de los asientos. Su boca de carga es bastante amplia; sus formas regulares, y cuenta con ganchos para fijar el equipaje, además de una toma de 12 voltios.


Pero volvamos ya a la montaña, es hora de disfrutar en toda su extensión del comportamiento dinámico del Golf. Antes de entrar en una carretera plagada de curvas selecciono la posición Sport, quiero que el coche responda de inmediato al acelerador. Primera, segunda, tercera… el Golf engrana marchas con exactitud matemática, parece que se las come. El motor apura hasta más allá de las 4.000 vueltas, pero es entre 1.800 y 3.800 donde se desenvuelve con mayor desenfado y encuentro lo que busco, una reacción inmediata al primer golpe de gas. Una curva de 360º es una buena prueba para saber qué tal apoya. A por ella. Entro en segunda, cargado de potencia y las ruedas delanteras tiende ligeramente al subvirar, pero redondea bien la curva sin salirse del carril. Apuro un poco más y el fuerte apoyo hace que levante ligeramente la rueda trasera interior de la curva, algo normal por el corto recorrido de la suspensión. El control de estabilidad ha dado señas de estar ahí y, cortando par y frenado la rueda que pierde tracción, devuelve el Golf a su trayectoria. ¡Qué gran invento! Sigo ruta hacia una sucesión de curvas encadenadas y las negocia con nobleza y talento, entra cargado de energía y sale como un obús. Es tal el aplomo con que pisa, que sientes una seguridad enorme, más aún porque notas que la carrocería apenas balancea. Curvas y más curvas… y quieres más, porque su comportamiento dinámico es divertido en conducción deportiva, imagínate sin apurar marchas. Los frenos proporcionan cortas distancias de frenada y durante el uso intenso que les di por la carretera de montaña no acusaron fatiga. El Golf, por la seguridad que transmite y la estabilidad y confort que te da, tanto en este tipo de asfalto como en autovías y por ciudad, sigue marcando la referencia en comportamiento dinámico. De vuelta a la redacción, mido consumos y me ayudo del Think Blue (una función más que puedes encontrar en el Discover Pro), que con unas barras me muestra mi eficiencia al conducir. Sin ser demasiado exigente en el manejo, obtengo una media de 5,2 l/100 km, casi un litro más que el homologado por el fabricante y que me parecen más que correctos.


Gasto ajustado, equipamiento completísimo, tecnología puntera, habitabilidad perfecta y un comportamiento de 10 ponen al Golf 2.0 Sport TDI 150 CV entre mis coches favoritos. Y aunque el precio, 29.860 euros, se sube un poco, merece muchísimo la pena.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.968
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por conducto común, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 150 CV/3.500-4.000
  • Par máximo/rpm: 34,7 mkg/1.750-3.000

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 6 marchas
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 10,9 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros:Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Paralelogramo deformable, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Neumáticos: 225/40 R18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.441 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.258/1.790/1.492 mm
  • Capacidad depósito: 50 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 380/1.270 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,6
  • Velocidad máxima: 216 km/h
  • Consumo urbano: 5,1 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,8 l/100 km
  • Consumo medio: 4,3 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2012)