Seat Ibiza 1.6 TDI 95 CV Start&Stop Style

Líder y referente

El nuevo Seat Ibiza mejora en todo respecto a la cuarta generación: en tecnología, en equipamiento, en comportamiento, en habitabilidad, en seguridad… y se mantiene como líder y referente entre los compactos en torno a los 4 metros, tal y como demuestran sus ventas, que le hacen ser uno de los modelos preferidos. Además, con el motor 1.6 TDI de 95 CV, añade la triple “e”, eficiencia, eficacia y economía.


Estéticamente, su frontal evoluciona con un paragolpes más esculpido, nuevos faros y antinieblas, toma de aire mucho mayor y un capó de trazos marcados, que en le dan un tipo más atlético y robusto, mientras que su silueta da un vuelco total, abombando los pasos de rueda y sustituyendo las líneas descendentes de la anterior generación por unas niveladas a la altura de los tiradores de puerta y ascendentes en la zona inferior, llenándolo de dinamismo. También la zaga recibe lo suyo, transformando el discreto portón curvo por otro en forma de flecha, que lo estiliza y recorta en altura, lo que junto a las ópticas más geométricas, le dan una figura más coupé y juvenil. Lo cierto es que la plataforma MQB A0, estrenada por el Ibiza y posteriormente integrada en Seat Arona y Volkswagen Polo, incrementa su solidez, acortando su longitud en 2 mm; su altura, 1 mm, y ensanchando nada menos que 87 mm, lo que abre paso a unas vías más potentes (60 mm más la delantera y 48 la trasera), a la vez que gana 95 mm en distancia entre ejes. Si a ello sumamos unos voladizos más cortos, el Seat Ibiza da la sensación de estar asentado sobre la carretera con mayor aplomo.

Estas variaciones influyen muy positivamente en el interior, donde el conductor recibe 55 mm más de anchura y el pasajero, 16 mm. En las plazas traseras gana 42 mm de anchura, 35 mm en espacio para las piernas y 17 mm a nivel de las caderas, pasando a ser uno de los más habitables del segmento. Igualmente, el volumen del maletero crece 63 litros y alcanza los 355 litros, líder de su categoría.

Del dicho al hecho

El acceso al interior es cómodo, por el correcto ángulo de apertura de las puertas y, una vez dentro, rezuma calidad. Aunque los plásticos son duros, tienen buena apariencia, son agradables al tacto y brilla el ajuste. El diseño general es sencillo y funcional y destaca, tanto por su tamaño como por su fluidez de uso, la pantalla de 8″ del sistema de infoentretenimiento, bajo la que se sitúan los mandos del climatizador y un hueco portaobjetos, que alberga el sistema de recarga inalámbrica para el smartphone, dos puertos USB y una entrada auxiliar.


Junto al cambio, encontramos muy accesibles los botones de arranque, cierre centralizado, Start&Stop, modos de conducción (Drive Profile) y ayuda al aparcamiento. Además del hueco de la consola frontal, el Ibiza habilita espacios portaobjetos en las puertas, en la consola central, bajo el reposabrazos y en la guantera frente al pasajero, con espacio justo para la documentación y poco más. Un habitáculo bien configurado, pero en el que se echan de menos asideros en los dinteles de las puertas y ajuste en altura para los cinturones de seguridad delanteros.

En cuanto a espacio, corroboro que del dicho al hecho, en este caso, no hay trecho, porque conductor y pasajero disfrutan de enorme holgura para viajar cómodos. El puesto de conducción, con reglajes en altura y profundidad de volante y asiento, se ajusta a conductores de cualquier talla. Confortable, ergonómico y con un correcto apoyo lateral, ofrece buena visibilidad hacia todos los ángulos y el cuadro de instrumentos, de fondo negro con grafía en blanco, procura información de revoluciones, velocidad, temperatura, combustible, ordenador de a bordo, estado del vehículo, asistentes de conducción y navegador de un rápido vistazo, y todo ello sin soltar las manos del volante, porque éste es en el que alberga en sus brazos los mandos para navegar por la pantalla digital multifunción, además de poner al “dedo” el de órdenes por voz, equipo de audio y teléfono manos libres.

Buen trabajo llevado por la marca española en las plazas traseras, que han pasado de ser unas de las más angostas del segmento a unas de las más amplias, con dos asientos laterales bien trazados y uno central más estrecho y menos definido que, por el abultado túnel que lo atraviesa, condiciona la posición de los pies. En cualquier caso, son más que correctos para dos adultos y un niño, con buena separación para que las piernas no rocen con los respaldos delanteros, generosa altura y hueco notable para las caderas. Sólo a nivel de los hombros, como en normal también entre sus rivales, adolecen de mayor holgura. Sus respaldos son abatibles por partes asimétricas, incrementando el volumen del maletero de 355 litros a 1.165, aunque sin fondo plano y con escalón en el umbral de carga. De formas regulares y con una amplia boca de entrada para el equipaje, puede disponer en opción de piso ajustable a dos altura, bajo el que se encuentra la rueda de repuesta de emergencia (opcional) o el kit reparapinchazos.


Equipamiento justo

Respecto al equipamiento de seguridad, el acabado Style viene de serie con 6 airbag, asistente de frenada en ciudad, control de estabilidad, detector de fatiga, control/limitador de velocidad, encendido automático de luces, faros antiniebla con iluminación en curva… lo que llevó al Ibiza a conseguir 5 estrellas EuroNCAP el año pasado. Esta dotación puede completarse con diferentes paquetes, entre los que figuran Vision Plus Pack (cámara de visión trasera y sensores de parking delanteros y traseros), Seat Driver Profile (modos de conducción), Pack Style Plus (luz diurna y pilotos traseros led, sensor de parking trasero y llantas de aleación de 16″), faros full led y control de velocidad de crucero adaptativo con radar de proximidad (ACC), entre otros. Desafortunadamente, no puede contar, ni en opción, con alerta de cambio involuntario de carril ni de detección de vehículo en ángulo muerto.

En cuanto a confort e infoentretenimiento, incorpora aire acondicionado, cierre centralizado con mando a distancia, elevalunas eléctricos delanteros, retrovisores con ajuste eléctrico, equipo de audio con 6 altavoces, conexiones Bluetooth con Audiostreaming y USB, entrada auxiliar, lector de tarjetas SD, pantalla a color de 5″… Nuestra unidad de pruebas añade a lo anterior opciones como climatizador bizona, apertura y arranque sin llaves, elevalunas eléctricos traseros, equipo BestsAudio de 300 W con subwoofer, Connectivity Box (amplificador de señal GSM y cargador inalámbrico), Radio Media System Plus con CD (control por voz, Radio Media System Plus, navegador y pantalla a color de 8″) y Full Link, que permite asociar el smartphone al sistema de infoentretenimiento mediante Apple Car Play, Android Auto y Mirror Link. El precio de la terminación Style, 18.890 euros, se sitúa en la media del segmento y se corresponde al equipamiento, a la calidad y al grado de personalización que ofrece, más aún si tenemos en cuenta que el coste de las opciones es muy asequible.


Excelente chasis…

La quinta generación del Ibiza, como he señalado, estrena la plataforma MQB A0 que, además de dotarle de una carrocería más compacta y habitable, también es más ligera y de mayor rigidez torsional, lo que unido a un esmerado ajuste entre confort y estabilidad de las suspensiones y a la nueva dirección C-EPS, de mejor tacto, precisión y rapidez, elevan a excelente la calidad del chasis, en el que encaja perfectamente el motor 1.6 TDI de 95 CV asociado al cambo de 5 velocidades. Dicha mecánica resalta las prestaciones del Ibiza, que acelera de 0 a 100 km/h en 11,3 segundos y alcanza 183 km/h, destacando, sobre todo, por su bajo consumo medio, 3,8 l/100 km, que durante la prueba fue de 4,2 l/100 km, lo que extiende su autonomía hasta casi los 1.000 km, a pesar de haber perdido 5 litros de capacidad de depósito de combustible. Y si el consumo es bajo, las emisiones, que cumplen Euro6, también lo son, 99 g/km, gracias al sistema de reducción catalítica selectiva de segunda generación que, inyectando AdBlue (solución de urea que se almacena en un depósito junto al del gasóleo) en la parte final del escape, reduce los óxidos nitrosos.

… y dinámica

En marcha, lo primero que llama la atención es la suavidad de giro y silencio de funcionamiento del motor, con un correcto encapsulado del mismo y de los pasos de rueda. En el Drive Profile selecciono Eco, uno de los cuatro modos de conducción disponibles, junto a Normal, Sport e Individual, que varía la respuesta del motor al acelerador, la asistencia de la dirección, el control de crucero adaptativo ACC y la climatización. La verdad es que la modificación entre los dos primeros es leve y algo más evidente con el último. Inicio el recorrido por la ciudad y la agilidad del Ibiza para callejear es comparable con su gran sedosidad de marcha y la elasticidad del motor, que ofrece un excelente rendimiento desde 1.500 vueltas, de forma que la cuarta se convierte casi instantáneamente en la marcha de referencia, pues el modelo español se muestra tan conforme y a gusto circulando a 50 como a 90 km/h. En las paradas, el sistema Start&Stop anticipa sin tapujos la detención del motor e inicia la marcha raudo y veloz en cuanto pisas el embrague. Todo en orden hasta que el asistente de frenada detecta que otro vehículo se “cuela” en la distancia de seguridad y actúan con un toque a los frenos que me sorprende, ya que el margen era amplio y no me ha avisado previamente en el cuadro de instrumentos. Horas más tarde, repite. Desde mi punto de vista, puede ser un error de calibrado, derivado de la juventud del coche, pero que, en cualquier caso, es mejorable y debería avisar antes de actuar, como funciona en el resto de modelos.


Salgo a la autopista y conecto el control de velocidad de crucero adaptativo ACC, en el que marco la velocidad y la distancia con el vehículo precedente. En retención, frena por sí mismo y guarda la distancia fijada, además de aconsejar en el cuadro de instrumentos reducir. Una vez desaparecido el obstáculo, señala la conveniencia de subir una marcha y vuelve a la velocidad indicada. Seguridad y confort se repiten en las curvas de amplio radio, en las que sigue sin inmutarse las órdenes al volante. Incluso con asfalto dañado, la calidad de manejo sigue siendo noble, gracias a que las suspensiones filtran perfectamente los baches y contienen los balanceos y la dirección transmite lo que sucede bajo las ruedas. Tras varias horas al volante, el cansancio no hace mella y disfrutas de una conducción relajada y tranquila. La autopista pasa a ser carretera secundaria y toca adelantar. Con 25,5 mkg de par máximo desde 1.500 vueltas, no hace falta cambiar para sobrepasar a otros coches, aunque si queremos maniobrar con rapidez, insertamos una velocidad menos y lo hace volado. Las curvas se cierran y apiñan, pero el Ibiza mantiene la compostura y, aunque el eje trasero desliza ligeramente, traza por donde se le indica sin apenas balanceos y con buen aplomo. En sucesión de virajes rápidos, se controlan bien en los cambios de apoyo y muestra cierta tendencia a sobrevirar, que el control de estabilidad corrige rápidamente y sin problemas. Los frenos, con discos ventilados delanteros y tambores traseros, dosifican adecuadamente al pedal, muestran eficacia en las distancias de parada y no acusan fatiga en uso intenso.

El Ibiza, lanzado en 1984, es el modelo más longevo de la historia de la marca y el de mayor éxito, con más de 5,4 millones de unidades vendidas. Gloria que seguro repite la quinta generación, pues con muy buenos argumentos ya se ha encaramado a los primeros puestos del ranking superventas. ¡¡Larga vida al rey!!

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.598
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por raíl común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 95 CV/2.750-4.600
  • Par máximo/rpm: 25,5 mkg/1.500-2.600

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 5 marchas
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 10,6 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Tambores

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores hidráulicos y barra estabilizadora
  • Trasera: Eje semi-rígido, muelles helicoidales y amortiguadores hidráulicos
  • Neumáticos: 195/55 R16

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.235 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.059/1.780/1.444 mm
  • Capacidad depósito: 40 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 355/1.165 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,3 seg.
  • Velocidad máxima: 182 km/h
  • Consumo urbano: 4,4 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,5 l/100 km
  • Consumo medio: 3,8 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)