Renault Kadjar Zen Energy TCe 130 CV EDC

Equilibrio perfecto

Es el todocamino de gasolina y cambio automático mejor equilibrado del mercado, tanto por tamaño como por tecnología y precio. Con una potencia de 130 CV, una longitud de 4.449 mm y un maletero de 472 litros, destaca por su amplitud, modularidad, suavidad de marcha y brillante comportamiento, lo que unido a su completo equipamiento de serie, hacen de este Kadjar uno de los SUV más seguros y confortables del mercado.

Si buscas un todocamino potente, amplio, económico, confortable y seguro, el Renault Kadjar Zen Energy TCe 130 CV EDC cumple todas las condiciones y añade una calibrada relación precio-equipamiento. Fíjate bien, con potencias entre 120 y 140 CV, ningún otro todocamino actualmente en venta puede ofrecerte mayor espacio y modularidad, tanto para los pasajeros como para el equipaje; pocos, un cambio automático de doble embrague de 7 relaciones, y escasos, una seguridad 5 estrellas, avalada por EuroNCAP como nuestro protagonista. Pero es que, además, su consumo, 5,5 l/100 km de media, es incluso más bajo que el de la versión con cambio manual y uno de los mejores del segmento, lo cual se traduce en unas emisiones igualmente bajas, 125 g/km, que, desafortunadamente, no le eximen de pagar el 4,75% de impuesto de matriculación. En cualquier caso, nuestro Kadjar envuelve todo en un precio de 25.565 euros, un precio justo para su amplia dotación de serie, calidad de materiales y nivel de ajustes. Y ya que hablo de ajustes, si las emisiones se hubiesen limitado 5 g/km más, se habría librado del pago del impuesto de matriculación y su precio habría sido inferior al de la versión Limited dCi EDC 110 CV, de menor dotación de serie.


Fabricado en la factoría palentina de Villamuriel de Cerrato, la estética del Kadjar no deja en absoluto indiferente y refleja toda la fuerza expresiva de la marca en el frontal, con el enorme rombo presidiendo el centro de la calandra, los faros rasgados, con luces diurnas led que afilan aún más su mirada, y el paragolpes envolvente, que se remata en la zona inferior con los antiniebla, otra entrada de aire y un difusor. Esculpido sobre la misma plataforma que el Nissan Qashqai, el lateral se abomba a la altura de los pasos de rueda, incrementando su musculatura, y en la zona inferior de las puertas (de diferente color y con cromados), perfilando una silueta atlética. En la zaga, la enorme luneta permite una correcta visibilidad posterior, las ópticas se sitúan a los extremos, invadiendo parte del portón, el centro se reserva para el símbolo de la marca y nombre del modelo y la zona inferior, de diferente color al del resto de la carrocería (para que los pequeños roces no deterioren la pintura), añade otro difusor, combinando atracción y funcionalidad.

Conducción, al gusto

De cómodo acceso al interior, el Kadjar presenta una zona de conducción bien resuelta, tanto por confort como por sencillez y funcionalidad de los mandos, si bien hay que reseñar alguna objeción que puede acabar liando a determinados usuarios. Se trata de la piña de pulsadores situada en la parte derecha del volante, que acoge el manejo del equipo de audio y del teléfono manos libres, duplicando parte de las funciones activables desde el volante y/o desde la pantalla R-Link 2, de acceso mucho más sencillo y rápido. En esa misma ubicación, se me ocurre, podrían haberse colocado los mandos de selección del control/limitador de velocidad y retirarlos de la consola central, donde su posición retrasada y alejada de la vista obliga a buscarlos. Asimismo, se habría conseguido un agrupamiento más lógico, ya que el resto de mandos de estas funciones están en el brazo izquierdo del volante.


Por lo que respecta al resto funciones, la mayoría de ellas se manejan desde la pantalla táctil a color del sistema R-Link 2, la cual puede personalizarse. Dicha pantalla dispone de botones de acceso directo al menú principal y a los sistemas de ayuda a la conducción, como alertas de cambio de carril y de ángulo muerto (y a sus respectivos ajustes) y luces de carretera automáticas. Desde menú principal también puede accederse a ellas, además de a Navegación, Multimedia, Teléfono, Aplicaciones, Vehículo y Sistema. Por debajo de la pantalla se ubican los mandos del climatizador dual, silencioso y con buena regulación del caudal de aire, y más abajo, un hueco portaobjetos con dos puertos USB, entrada auxiliar y toma de 12 voltios, todo ello flanqueado por dos prácticos asideros. Ya en la consola central, en buena posición y al alcance de la mano, se ubica el cambio automático secuencial, que desplazándolo hacia la izquierda entra en posición manual, permitiéndonos seleccionar la marcha. Por detrás, el freno de mano automático y los botones del control/limitador de velocidad de crucero, un espacio redondo para dejar pequeños objetos y el apoyabrazos con cofre integrado. A la izquierda del volante se sitúan los pulsadores del Start&Stop, función que apaga el motor al detener el coche si se dan una serie de condiciones óptimas, lo que ahorra combustible, y del modo ECO. Este último actúa sobre calefacción, climatizador, dirección asistida… y acelerador, caja de cambios y regulador de velocidad para disminuir el consumo. De él se puede salir en cualquier momento pisando a fondo el acelerador, recuperando todas las prestaciones del Kadjar, y vuelve activarse cuando atenuamos la presión sobre el acelerador.

El cuadro de instrumentos, digital y a color, se lee al primer vistazo y dispone de varios estilos predeterminados para su personalización, que permite elegir como reloj principal el cuentavueltas, el velocímetro o el económetro, manteniendo fijos termómetro de motor, nivel de carburante y ordenador de viaje. Asimismo, muestra, a demanda del conductor, información de potencia y par, indicaciones del navegador o emisora seleccionada.


El equipamiento de serie de la versión Zen trae barras de techo longitudinales cromadas, cristales laterales y traseros sobretintados, sistema multimedia y navegación R-Link 2, climatizador bizona, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, arranque y acceso sin llave, luces y limpiaparabrisas automáticos, asientos de acompañante abatible, faros Full Led con antinieblas con función de giro, sensores de aparcamiento delantero, trasero y lateral, cámara de marcha atrás… a lo que en materia de seguridad y ayuda a la conducción añade seis airbag, controles de tracción, estabilidad y presión de neumáticos, ABS con SAFE, alerta por cambio involuntario de carril, detector de ángulo muerto, reconocimiento de señales de tráfico (es poco exacto, ya que lee las señales de ambos lados de la carretera y te marca, por ejemplo, la de los carriles de deceleración incluso si no vas a salir de la autopista, lo que induce a equívocos) y cambio automático de luces, entre otros. Una completa dotación reconocida por EuroNCAP, que en 2015 valoró con la máxima puntuación. Opcionalmente, puede completarse tanto en materia de confort como de seguridad, con distintos elementos y paquetes, como el Safety (frenada de emergencia asistida y parking manos libres), el techo solar panorámico o los asientos ajustables eléctricamente.

Amplio y modulable

Si magnífica es su relación precio-equipamiento, la calidad de materiales y acabados tampoco queda atrás, con plásticos blandos en la parte superior de salpicadero y puertas y buenos ajustes en general, en la que los bien distribuidos cromados ponen la nota elegante y atractiva al habitáculo. Delante es amplio y los asientos se gradúan en altura, profundidad e inclinación de respaldo, abatible por completo el del pasajero para facilitar el transporte de objetos largos. El puesto de conducción, con los mandos a mano, diversos huecos portaobjetos y el cuatro de instrumentos legible, se adapta fácil y sencillamente a conductores de cualquier talla, gracias también a que el volante se regula en altura y profundidad. Detrás homologa tres plazas, en las que no hay problemas de espacio en altura ni para piernas y caderas, aunque no es lo suficientemente ancho a nivel de los hombros para que tres adultos viajen cómodamente. Este hándicap, que se repite en el resto del segmento, no elimina la posibilidad de que dos adultos y una persona delgada viajen aceptablemente. Por el contrario, sí encuentro ciertas limitaciones al confort, como la ausencia de salidas de aire frontales o puertos USB para el pasaje (tiene toma de 12 voltios) o asientos ajustable en longitud y en inclinación, cada vez más común entre sus adversarios. En cualquier caso, la habitabilidad y amplitud en estas plazas es superior a la mayoría de sus rivales y muy aceptable.

El maletero cubica 472 litros y cuenta con doble fondo, bajo el que se sitúa el kit reparapinchazos o, como en nuestro caso, la rueda de repuesto de emergencia, algo más grande que las de “galleta”. Por tanto, su piso puede graduarse a dos alturas, que en la superior y con los respaldos de los asientos abatidos (pueden plegarse desde los propios asientos o desde las palancas del maletero) deja una zona de carga casi plana de 1.478 litros. Si a ello unimos el asiento del pasajero abatible, nos encontramos con que podemos transportar objetos de hasta 2.563 mm de longitud. Sus formas regulares, los habitáculos tras los pasos de rueda y los ganchos para bolsas le dotan de enorme practicidad, a lo que también contribuye el umbral de carga a ras de piso (en posición superior) y la enorme boca de entrada que libera el portón.


Suavidad y silencio

La apertura de puertas y el arranque automáticos son especialmente cómodos y te permite despreocuparte de la llave. En marcha, nuestro Kadjar es silencioso (sólo se oye levemente la rumorosidad de rodadura) y suave y me gusta su elevada posición de conducción, que permite ver más lejos y anticipar. El motor de gasolina, en combinación con el cambio automático, ofrece una magnífica respuesta a cualquier régimen, aunque a velocidades legales, lo normal, es verlo en torno a las 2.000 rpm, donde ofrece el par máximo. Callejea por ciudad ágil y los distintos sensores y la cámara de marcha atrás ayudan acomodarlo en cualquier hueco. Sobre este punto, recomendar que cuando se inicie la marcha, a no ser que sea en rampa, conviene antes desbloquear el freno de mano, porque aunque sea automático y se libere sólo, obliga a acelerar, lo que se traduce en una salida algo brusca y posibilidad de tocar a los coches que tenemos delante o detrás. El sistema Start&Stop funciona sin tacha cuando se cumplen unas determinadas condiciones, que no han sido las mejores este verano de elevadas temperaturas y climatizador a tope, pero que han conseguido reducir ligeramente el gasto urbano; en cualquier caso, por encima de los 7,5 l/100 km.

Por autopistas y autovías, el Kadjar presenta un comportamiento cómodo y estable, bien asistido por unas suspensiones calibradas en su justa medida, que filtran los baches pero dejan sentir lo que sucede bajo las ruedas. Rutero por naturaleza, me han gustado la discreta manera en que avisa -que no corrige- de la salida del carril (mediante un zumbido), la correcta anticipación de la alerta de vehículo en ángulo muerto y la confianza que da conocer en todo momento los límites de velocidad y la seguridad que al unísono ofrecen todas estas ayudas. Tampoco puedo obviar el mesurado y eficaz trabajo del control de velocidad que, activo junto al resto de ayudas y con la sedosa actividad del cambio, coopera a un viaje cómodo y seguro.


A ritmo legal, las suspensiones controlan correctamente los balanceos en esas curvas lentas que nos aguardan en las carreteras de montaña y se hacen más acusados cuando forzamos en los apoyos, pero siempre sujetos y seguros gracias al control de estabilidad que, poco intrusivo, deja cierto margen al conductor. El elevado compromiso entre aplomo y confort también se nota en el paso ligero del Kadjar enlazando curvas rápidas. La potencia del motor y la rapidez del cambio automático de doble embrague conjugan bien agilidad y suavidad en ascensos y descensos, eliminando dudas sobre la marcha a seleccionar y añadiendo confort de marcha. En posición manual, el cambio se presenta cauto en la selección de marchas para evitar situaciones perjudiciales para el motor. En cualquier caso, es rápido y suave en accionamiento manual, pero se echan de menos unas levas tras el volante. Tras la jornada de pruebas, medimos consumos y la media, cuidando con mimo el acelerador y circulando siempre en modo ECO, es de 6,8 l/100 km, apenas 1,3 l/100 km más que el homologado, pero, ciertamente, contenido para un todocamino ligero (1.320 kilos de peso) de 130 CV.

Si ponemos en una balanza precio y equipamiento, estabilidad y confort, prestaciones y consumo, habitabilidad y peso y comodidad y modularidad, el fiel se mantendrá estable en el centro, porque el Renault Kadjar Zen Energy TCe 130 CV EDC logra un equilibrio perfecto que, en conjunto, supera a la mayoría de sus rivales de similares características.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.199
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa de gasolina, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 130 CV/5.500
  • Par máximo/rpm: 20,9 mkg/2.000

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Automático-secuencial, 7 velocidades
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 10,7 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, resortes helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Rueda tirada con elemento torsional, resortes helicoidales y amortiguadores
  • Neumáticos: 215/60 R17

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.320 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.449/1.836/1.607 mm
  • Capacidad depósito: 55 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 472/1.478 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,7 seg.
  • Velocidad máxima: 192 km/h
  • Consumo urbano: 6,4 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,9 l/100 km
  • Consumo medio: 5,5 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2015)