Peugeot 308 SW GT Line 2.0 BlueHDi 150 S&S EAT6

El león cuida de la familia

Con un potente motor turbodiésel de 150 CV asociado a un cambio automático de doble embrague de 6 marchas, una remozada estética, un equipamiento tecnológico de máximo nivel, nuevas ayudas a la conducción y un comportamiento dinámico intachable, el león cuida a la familia con las garras más afiladas que nunca.


Una serie de retoques estéticos, que tensa la “piel” del capó, sitúa el león en el centro de la calandra, recibe nuevas aperturas en la parta baja, con tomas de aire junto a los antiniebla; estrena nuevo parachoques delantero y vigoriza su mirada con faros led delanteros más rasgados, además de añadir las tres garras características de la marca a las ópticas traseras, también led, han sido suficientes para rejuvenecer al nuevo Peugeot 308 SW, que defiende su territorio frente a sus rivales con hasta 8 sistemas de última generación de ayudas a la conducción y suma novedades en el i-cockpit. Todo ello, sin dilapidar esa notable relación calidad-precio-equipamiento de siempre, una de las mejores del mercado.

Si el Peugeot 308 obtuvo 5 estrellas EuroNCAP en 2013, con porcentajes tan abrumadores como el 92% de protección a adultos, 79% a niños, 64% a pasajeros y 81% en ayudas a la conducción, el nuevo mejora en todo para cuidar a la familia, tanto en el ocio como en el negocio. Y lo hace con sistemas como la frenada automática de urgencia (Active City Brake), la alerta activa de cambio involuntario de carril (Active Lane Departure Warning), que corrige la dirección en caso de salirnos de la trazada, o con primicias, dentro del Grupo PSA, como el regulador de velocidad activo con parada total, en el caso de incorporar la caja de cambios automática, o hasta 30 km/h si el cambio es manual. En nuestra versión de pruebas, con caja automática de doble embrague EAT6 puedo atestiguar su excelente funcionamiento, interviniendo sobre el motor y los frenos para detener por completo el vehículo, aunque la puesta en marcha depende del conductor, que debe pisar el acelerador para iniciar de nuevo el trayecto. Este sistema, asimismo, está conectado con el sistema de reconocimiento de señales de tráfico, advirtiendo al conductor cuando se exceden los límites máximos. La dotación de seguridad se completa con 8 airbag, ESP con ABS, indicador de presión de neumáticos, anclajes Isofix, bloqueo automático de puertas en marcha, Peugeot Connect SOS y Assistance… un amplio equipamiento de serie que puede completarse con las opciones más arriba descritas y que convierten al 308 SW en un búnker sobre ruedas .


Seguridad al máximo nivel, pero también confort para el día a día con el opcional Visionpark1 que, con cámara trasera de 180º y función Park Assist, mide el espacio para estacionar y efectúa las maniobras pertinentes al volante, por lo que sólo tienes que ocuparte de cambio, freno y acelerador. De origen integra climatizador de dos zonas, apertura y arranque manos libres, encendido automático de luces y limpiaparabrisas, elevalunas y retrovisores eléctricos, equipo de audio con conexiones Bluetooth, Jack, USB y toma de 230V o el renovado Peugeot i-cockpit con pantalla táctil a color de 9,7″ y navegador conectado 3D, entre otros. Esta última, con nuevo diseño gráfico, ahora es capacitiva, por lo que su funcionamiento es más rápido y es compatible con protocolos de conexión Mirror Link, Google Android y Apple Car Play, que permiten utilizar las aplicaciones del móvil sin retirar la vista de la calzada.

Sencillo y a mano

Uno de los puntos fuertes del 308 SW es el puesto de conducción, con un i-cockpit que combina un cuadro de instrumentos elevado, un volante multifunción pequeño y muy manejable y la pantalla táctil a color del sistema multimedia en una posición excelente para recibir información sin tener que retirar la vista de la carretera, además de ser muy manejable y ahorrar un sinfín de botones en la consola central, que presenta una imagen limpia y sencilla. El cuadro de instrumentos presenta relojes analógicos de combustible, velocímetro, cuentarrevoluciones y temperatura del motor, y deja la zona central para una pantalla digital a color en el que muestra, a demanda del conductor, los límites de velocidad, el ordenador de a bordo, navegación y la velocidad. Su posición elevada, unida al pequeño volante, facilita la lectura tanto como los HUD que proyectan los datos en el parabrisas.


El manejo del volante, que se regula en altura y profundidad, es una gozada por rapidez y asistencia. Alberga los botones del equipo de sonido y tras él se posicionan las levas de las luces, control/limitador de velocidad y limpiaparabrisas, con el pulsador del ordenador de a bordo. Ya en el salpicadero, a la izquierda del conductor se ubican los mandos de regulación de altura de luces, Start&Stop y mantenimiento de carril. No hay más, porque el resto de mandos están agrupados en la pantalla táctil de la consola central: navegador, radio, climatizador, teléfono manos libres, conectividad, funciones de conducción y reglajes del vehículo, todos ellos con botones de acceso directo. Por debajo, encontramos el volumen del equipo de audio, el cargador de CD, el cierre centralizado, las luces de emergencia y algunas funciones del climatizador. La consola se remata en la parte inferior con un pequeño espacio portaobjetos (con puerto USB) y marca el nacimiento de la consola central, con la palanca de cambios y sus botones para modo deportivo e inicio de marcha sobre superficies deslizantes, además del botón de puesta en marcha y freno de mano eléctrico. Dos huecos portaobjetos, uno con trampilla deslizable y otro bajo el reposabrazos completan esta consola, que en su parte final, ya de cara a los pasajeros, integra una toma de 230V y otro hueco portaobjetos. Junto al retrovisor interior, el 308 SW presenta información sobre cinturones de seguridad y airbag del acompañante y sitúa los pulsadores de luces, cortinilla de techo deslizable y SOS y asistencia Peugeot. Como puede observarse, todo está muy a mano, la información es clara y cuenta con suficientes huecos portaobjetos. Pero no queda ahí la cosa, porque la calidad de los materiales es buena, los cromados realzan el atractivo interior y los ajustes son de primera, de manera que transmiten una sensación sencilla pero elegante.


Habitable y silencioso

En un abrir y cerrar de ojos ajustas volante y asiento y encuentras una posición ideal de conducción. Los asientos son ergonómicos y sujetan bien el cuerpo y alabarás su amplitud. Detrás presume también de buena habitabilidad, con espacio cabal para piernas, caderas y altura y algo más estrecho a nivel de los hombros, lo que no impide que dos adultos y un niño viajen cómodos. Los respaldos traseros se abaten por partes asimétricas (para mayor facilidad, desde sendas palancas situadas en los costados del maletero), dejando un piso prácticamente plano y ampliando el maletero de 556 litros a 1.606. Además, dispone de dos prácticos huecos por detrás de los pasos de rueda, anclajes para el equipaje, trampilla para el transporte de objetos largos y una toma de 12V. Si a ello añadimos un umbral de carga a ras, una buena boca de entrada, una bandeja retráctil y un hueco de 47 litros bajo el piso (que, en caso de incorporar el Pack HiFi Denon, desaparece, al albergar el subwoofer y el kit reparapinchazos), el aprovechamiento, la facilidad de carga y la modularidad de la zona son magníficos.

En marcha, arrancas y la liviana sonoridad del motor desaparece apenas alcanza la temperatura óptima, aunque la rumorosidad de los neumáticos se deja sentir en el interior, pero tampoco como para alzar el tono en conversación. Elástico y suave de funcionamiento, el motor 2.0 BlueHDi de 150 CV destaca por su excelente empuje y bajo consumo, a lo que colabora el cambio automático EAT6 de doble embrague, que engrana un desarrollo tras otro sin lagunas de potencia y con pasmosa uniformidad. Acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanza 209 km/h, prestaciones que se ven aún más realzadas por la contundencia de las recuperaciones, escudadas en la excelente caja de cambios, que reduce tantas marchas como sean precisas para efectuar adelantamientos cortos y seguros. También dicha caja, que pronto se verá sustituida por una de similar arquitectura pero de 8 marchas, tiene mucho que ver en su bajo consumo medio, 4,3 l/100 km, que durante la prueba fue de 5,1 l/100 km, que tampoco está nada mal. Para ello, si realizamos una conducción eficiente, el cambio escoge la marcha más larga posible y hace girar al motor a bajas vueltas, en torno a 1.800 rpm, para que a cualquier solicitud del acelerador, reaccione con brío y, si es preciso, reduce para cargar de fuerza la tracción.


Confort y dinamismo

Si lo visto hasta ahora te ha gustado, sus actitudes dinámicas te van a encantar, porque rueda raudo, ligero y silencioso por ciudad. Su visibilidad es buena hacia todos los ángulos y el conjunto motor-cambio destaca por la sedosidad de marcha, con transiciones entre marchas inapreciables y fulgurantes. Sus dimensiones y el excelente manejo, por asistencia, radio de giro y tamaño volante, agiliza su tránsito por estrechas calles y, además, facilita su aparcamiento, más todavía si incorpora el sistema de aparcamiento asistido, en cuyo caso te libera del tedioso trabajo de girar la dirección de un lado a otro, de cuadrar el coche y de estar pendiente si te acercas demasiado al resto de coches aparcados, porque te avisa con pitidos y lo ves en la pantalla central. En circulación intensa, el regulador activo de velocidad mantiene la distancia con el vehículo que te precede, frenando cuando hace falta sin que apenas lo notes. Y ante paradas obligadas, como un semáforo, para el motor momentos antes de la detención total y lo arranca en un santiamén. El sistema Start&Stop del 308 SW es, en este sentido, una maravilla. Y luego, en la salida, pisas el acelerador y sale sin brusquedades, encargándose el cambio de engranar la marcha que más conviene en función de lo que pises con el pie derecho. Si quieres ahorrar combustible, la caja automática recorta los cambios para que el motor funcione a muy bajas vueltas. Sus 37,7 mkg de par máximo permiten que el motor gire a muy bajas vueltas, pero siempre con una respuesta enérgica en caso de necesidad, reduciendo marchas mucho más rápido de lo que lo harías tú con un cambio manual. Su consumo homologado en ciudad es de 5,0 l/100 km, cifra que en conducción normal se fue hasta 5,7 l/100 km.


Nada envidia a las grandes berlinas por autopistas y autovías, porque el confort de marcha es sobresaliente, con unas suspensiones bien taradas y un motor que dispone de potencia suficiente para hacer largos viajes totalmente cargado sin que los caballos se agoten. Da igual que lleguen subidas, mantiene con parsimonia la velocidad y contiene el consumo en poco más de 4,2 l/100 km. Con los sistemas de asistencia a la conducción activos es, casi, como para echarte a dormir. Te ayuda a mantenerte en el carril, te avisa de otros vehículos que se aproximan por los costados y frena o acelera solo cuando otro automóvil circula más lento delante. Los cómodos asientos, el preciso navegador y el buen equipo de audio te ayudan a llegar a tu destino seguro y relajado. Si entras en carreteras secundarias y necesitas adelantar, ejerce presión sobre el acelerador y verás con qué rapidez escala la aguja del velocímetro y el cambio reduce, si es preciso, para que en pocos segundos hayas superado al vehículo que te precede.

Para una conducción más dinámica en carreteras de montaña, activa el modo deportivo con el botón S que hay junto al cambio para apurar más las marchas y disfruta del placer de conducir. Con la excelente visión que te ofrece el cuadro de instrumentos, la manejabilidad del volante y la inmediatez de la caja de doble embrague disfrutarás del brío del 308 SW, aunque unas levas de cambio tras el volante habrían completado un manejo deportivo aún más intenso. En curvas cerradas a elevada velocidad mantiene la trayectoria con aplomo y apenas balancea. Muelles y amortiguadores se encargan de sujetar con fuerza a este familiar al asfalto y, aunque subvira ligeramente, el tren trasero ayuda a redondear el viraje. Y si las curvas se suceden, apoya bien y enlaza una tras otras estable y sin que las inercias limiten un paso rápido por las mismas. En cuanto a los frenos, durante la prueba respondieron con eficacia y sin fatiga en todo momento.

El consumo medio durante la prueba fue de 4,7 l/100 km, apenas unas décimas más que el oficial, de manera que si tenemos en cuenta su eficiencia, seguridad, prestaciones, equipamiento, comportamiento y habitabilidad, entre otras muchas virtudes, como su correctísima relación calidad-precio-equipamiento (cuesta 27.600 euros), se pondera como uno de los mejores y más recomendables familiares del mercado.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.997
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por conducto común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 150 CV/3.750
  • Par máximo/rpm: 37,7 mkg/2.000

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Automática de doble embrague, 6 marchas
  • Dirección: Cremallera eléctrica variable
  • Diámetro de giro: 11,2 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Rueda tirada con elemento torsional, muelles y amortiguadores
  • Neumáticos: 225/40 R18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.495 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.585/1.804/1.470 mm
  • Capacidad depósito: 53 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 556/1.606 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 8,9 seg.
  • Velocidad máxima: 209 km/h
  • Consumo urbano: 5,0 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,8 l/100 km
  • Consumo medio: 4,3 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2013)