Nissan Micra 1.5 dCi 90 CV S&S N-Connecta

No tan micra

La quinta generación del Micra deja de lado la idea que su nombre puede sugerir para transformarse en un coche más grande, amplio y bien equipado. Deja también en el olvido a aquellas primeras generaciones a las que se acusaba de poca dotación de seguridad y conquista, con el Pack Seguridad Plus, 5 estrellas EuroNCAP. Por si fuera poco, con motor turbodiésel 1.5 dCi de 90 CV es el más eficiente de su segmento. También uno de los más caros, aunque su relación precio-equipamiento suple en buena parte la diferencia de precio.

Se acabó eso de ser uno de los modelos más pequeño del segmento. El nuevo Micra crece en todos los aspectos, en longitud, en maletero, en tecnología, en equipamiento, en calidad… En longitud lo hace nada menos que 174 mm (3.999 mm); en anchura, 78 mm (1.743); en distancia entre ejes, 75 mm (2.525); en vía delantera, 50 mm (1.510), y en vía trasera, 55 mm (1.520), mientras que en altura baja 55 mm (1.455). Estas cifras, primero, anticipan que nos encontramos ante un coche más habitable, segundo, que está mucho mejor asentado al asfalto, lo que determina un comportamiento superior y, tercero, una óptima aerodinámica, que con las cubiertas 205/45 R17 de nuestra unidad de pruebas es de 0,30 Cx. Por cotas, se sitúa por debajo del Dacia Sandero, Seat Ibiza, Hyundai i20… pero también por encima de Citroën C3, Skoda Fabia, Peugeot 208, Volkswagen Polo; es decir, se ubica en un interesante término medio. Consecuencia inmediata, unas plazas delanteras más holgadas y unas posteriores más habitables en longitud y anchura, que no así en altura, donde la distancia a la cabeza se queda algo escasa para personas de más de 1,80 metros. Igualmente, gana el maletero, que pasa de los 265 litros de la generación anterior a 300 en el nuevo Micra, igualado por capacidad con Renault Clio y Citroën C3, por delante de Seat Ibiza, Peugeot 208 y Opel Corsa, entre otros. Superiores en volumen son el líder indiscutible, Skoda Fabia (330 litros), Hyundai i20 (326), Kia Rio (325), Dacia Sandero (320) y Ford Fiesta (303).

Crece, como hemos visto, y cambia su imagen, ahora mucho más moderna y juvenil. En el frontal diferencia dos partes, el hexágono central negro, que recibe el escudo de la marca, la matrícula y las tomas de aire, y el parachoques, que se extiende desde los bajos hasta el capó y alberga las luces y los antiniebla, estos protegidos en su parte inferior por una especie de ala cromada que le dan un toque deportivo. Lateral y zaga muestran aristas más angulosas y marcadas. El primero remarca los pasos de rueda, donde las llantas de aleación de 17″ le dan un porte inmejorable, y dibuja una línea similar al ala de los antinieblas, que empieza en descenso en el montante delantero y asciende hacia las manillas de las puertas delanteras (las traseras se camuflan junto a las ventanillas) para concluir en las ópticas traseras. Unos cromados en la base de las puertas incrementan su atractivo. Por detrás, sigue la simetría y los hexágonos de luneta y placa de matrícula, presidido por el logo de la marca, se contornean con un alerón que mejora la aerodinámica, por las ópticas en forma de punta de flecha, que señalan el logo, y por un paragolpes con protector negro que llena de volumen la zaga. Un diseño realmente sugerente, pero que pasa factura en el acceso a las plazas posteriores, ya que la entrada es estrecha y baja y, posiblemente, demos con la cabeza al acceder o salir del coche.

Confortable y equipado

En el interior, la posición de conducción se consigue fácilmente, gracias a que el asiento se regula en altura y profundidad, lo mismo que el volante. El del pasajero sólo dispone de reglaje longitudinal y ambos son cómodos, por ergonomía y mullido. Aunque son bastante envolventes, no sujetan demasiado lateralmente en apoyos fuertes. Me ha gustado el contraste de colores, elegidos con gusto y que son los mismos que vemos en el salpicadero. Aunque sólo la parte central de éste se recubre de plástico blando, se percibe buena calidad. Lo mismo podría decirse de los ajustes, si bien alguno de ellos, quizá por juventud, no estaba bien rematado. Es el caso de la carcasa que protege el radar frontal, junto al retrovisor interior, que durante toda la prueba fue vibrando.


En el lado positivo, la correcta disposición de los mandos, al alcance de la mano, y la buena lectura que proporcionan el cuadro de instrumentos y la pantalla central táctil a color de 7″. El primero instala entre los relojes analógicos de tacómetro y velocímetro la pantalla TFT de 5″ del Drive Assist, que suministra información del ordenador de viaje, del coche y del trayecto, y que se controla desde los mandos del volante. La segunda, NissanConnect (de serie con el acabado N-Connecta), es el núcleo central del sistema de infoentretenimiento e integra lector de CD y tarjeta SD, así como botones de acceso directo a distintas funciones. En ella se muestra información del sistema de navegación 3D por satélite y aplicaciones similares a las de un smartphone.

Con la opción Tech N-Connecta que incorporaba nuestra unidad, el asiento del conductor alberga dos altavoces en el reposacabezas y otros cuatro más en la zona delantera (dos en los montantes y dos en las puertas). Seis altavoces que unidos a un potente amplificador digital bajo el asiento del conductor crea un entorno acústico de inmersión sin necesidad de altavoz de bajos. Con este sistema Bose Personal, el trabajo en equipo de los ingenieros de Bose y Nissan ha buscado más la calidad que la cantidad de sonido. Esta opción, asimismo, contempla cámara y sensores de aparcamiento traseros.

En cuanto a huecos portaobjetos va bien surtido, con uno amplio e iluminado por delante del cambio y provisto de puerto USB y toma de 12V; una guantera con 10 litros de capacidad y de formas regulares, en la que cabe una botella de hasta 2 litros, y unos vanos en las puertas delanteras que pueden acoger botellas de hasta 1,5 litros. Dos portalatas entre los asientos delanteros y otro en la parte final de la consola central completan este aspecto.

Detrás, como es habitual también entre sus rivales, pueden viajar cómodamente dos adultos y un niño, siempre que los primeros, como dije anteriormente, no excedan de 1,80 metros de altura. Los asientos se abaten por partes asimétricas, ampliando la capacidad del maletero de 300 a 1.004 litros. Si bien no deja un piso totalmente plano, sus formas regulares y la amplia boca de carga lo hacen muy utilizable. Por debajo del piso se ubica el kit reparapinchazos, que deja espacio suficiente para transportar alguna que otra cosa más.


El equipamiento de serie es completo, sobre todo, en el apartado de seguridad, en el que incluye, entre otros, 6 airbag, anclajes Isofix, ESP y ABS con asistente de arranque en pendiente y Nissan Chassis Control. Este último incrementa el rendimiento dinámico y se basa en dos controles activos, uno de calzada y otro de trazada. El primero modera los movimientos de cabeceo de la carrocería al pasar por encima de grandes baches y, el segundo, mantiene al coche en la trazada óptima en curvas activando los frenos. Además, nuestra unidad incorporaba el Pack Seguridad Plus, con reconocimiento de señales de tráfico, asistente de luces cortas/largas, freno de emergencia eléctrico con reconocimiento de peatones y alerta y prevención de cambio involuntario de carril. Una dotación tan completa que le ha valido el reconocimiento máximo de EuroNCAP, 5 estrellas. En materia de confort, el acabado N-Connecta implica acceso sin manos y arranque por botón, climatizador, retrovisores exteriores ajustables y plegables eléctricamente, sensores de lluvia y luces, así como el sistema NissanConnect. Múltiples son las opciones que pueden incorporarse, aunque no es posible contar de ninguna manera con elevalunas eléctricos traseros. Asimismo, el Pack Seguridad Plus no incluye control de ángulo muerto y, si queremos contar con él, tendremos que añadir el Pack 360º (control de ángulo muerto, sensores de aparcamiento trasero, cámara de visión 360º, detector de movimientos al maniobrar marcha atrás y Bose Personal).

El nuevo Micra 1.5 dCi 90 CV S&S N-Connecta cuesta 19.300 euros, que con los paquetes Seguridad Plus (500 euros) y N-Connect (400 euros), sube a 20.200 euros, sólo 400 euros menos que la versión superior Tekna, si bien ésta incorpora de serie todo lo anterior y el Pack 360º.

El de menor consumo

Me gusta que, como en las grandes berlinas, no hay que buscar las llaves para acceder y arrancar el Micra. También me gusta la posición baja de conducción y lo rápido que encuentras una correcta posición al volante. Un tercer me gusta le daría al atractivo diseño interior, con colores vivos y bien combinados. Y subiría el listón a un “me encanta” la suavidad del motor 1.5 dCi y su silencio de funcionamiento, un turbodiésel que hemos podido probar en otros modelos de la Alianza, pero que bajo el capó del Micra alcanza el mínimo consumo. Una aerodinámica cuidada, un peso contenido y unos desarrollos del cambio largos tienen mucho que ver en esos 3,2 l/100 de gasto medio que homologa la marca japonesa y que está una décima por debajo del Renault Clio y dos por debajo del Dacia Sandero, sus primos hermanos con idéntico motor. Respecto al resto de sus rivales, está por debajo de todo ellos, Peugeot 208, Ford Fiesta, Skoda Fabia. Hyundai i20… En la prueba, conduciendo de forma normal, ponderó un gasto de 4,1 l/100 km, lo que significa que con el depósito lleno de gasoil (41 litros) dispones de una autonomía cercana a los 1.000 km.


Al volante, la ligereza y precisión del volante, la buena respuesta del motor a bajo régimen, con 22,4 mkg de par máximo desde 2.000 vueltas, y su tamaño son aspectos que redundan en su gran agilidad por la ciudad, aunque la visibilidad posterior, con unos montantes gruesos y una luneta algo pequeña impiden una mejor visibilidad posterior. En cualquier caso, nuestra unidad contaba con cámara de visión trasera y sensores de aparcamiento, lo que facilita enormemente las cosas a la hora de estacionar. El cambio, por lo general, se acciona sin problemas, al estar cerca de la mano, pero en más de una ocasión, no entró la primera ni la marcha atrás, quedándose bloqueadas. Bastaba mover un poco el coche para que entrasen sin problemas. Un pequeño fallo del que di cuenta a Nissan y que, parece ser, ninguna otra unidad ha registrado. Lo dicho, problemas de juventud. Ninguna objeción al sistema de parada y arranque automático, que funcionó rápido y sin problemas durante toda la prueba.


Por autovía y autopista, el motor hace valer su potencia y par para brindar un rodar suave, apoyado por unas suspensiones muy bien calibradas que camuflan los baches. Acelera de 0 a 100 km/h en 11,9 segundos y alcanza 179 km/h, buenas prestaciones para realizar largos viajes. A velocidades legales, el motor trabaja en su régimen idóneo y ante ligeros repechos no pide la cuarta, sino que se mueve con soltura. Las abiertas curvas se trazan con un ligero movimiento de volante, con el coche absolutamente agarrado al asfalto y sin que se note ningún tipo de inercias. En carreteras secundarias, no se ve la necesidad de reducir para adelantar, pero si quiere hacerse con mayor seguridad y soltura, la cuarta tiene cuerda para rato y agiliza la maniobra.

Aunque el encapsulado del motor es extraordinario y apenas se siente en el habitáculo, no puede decirse lo mismo de la rumorosidad de los neumáticos, que se oyen demasiado y te obligan a elevar la voz. Bien es cierto que nuestro calzaba cubiertas 205/45 R17, cuando las de serie son 195/55 R16, que deberían ser más silenciosas.

Por carreteras de montaña destaca su notable comportamiento, con aplomo en las curvas más cerradas y agilidad al enlazar unas con otras. Apenas balancea y muestra firmeza en los apoyos. Motor y cambio hacen que no desfallezca en subidas con viraje, mientras los frenos suministran cortas distancias de parada y no acusaron fatiga durante la prueba.

Por su fácil manejo en ciudad, su gentileza y confort en viajes largos y por su buen talante en carreteras de montaña, calificaría de notable-alto su comportamiento. Si a ello añado el completo equipamiento de seguridad y confort, tecnología, amplitud y diseño, este Micra encierra tras sus cuatro costados una berlina de porte.

Juan Luis Franco


FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.461
  • Nº válvulas por cilindro: 2
  • Alimentación: Inyección directa por conducto común, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 90 CV/4.000
  • Par máximo/rpm: 22,4 mkg/2.000

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Manual, 5 marchas
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 9,8 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Tambores

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Rueda tirada con elemento torsional, muelles helicoidales y amortiguadores
  • Neumáticos: 205/45 R17

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.157 kilos
  • Long./Anch./Altura: 3.999/1.743/1.455 mm
  • Capacidad depósito: 41 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 300/1.004 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 11,9
  • Velocidad máxima: 179 km/h
  • Consumo urbano: 3,5 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,1 l/100 km
  • Consumo medio: 3,2 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)