Mercedes-Benz C 350 e

Todo un crack

Cualquier deportista que entrene puede obtener un elevado grado de rendimiento con la máxima eficiencia. Pero no todos ellos pueden conjugarlo con técnica, con calidad; es decir, puedo tener buenas condiciones físicas, lo cual no significa que sea un “crack” en mi especialidad. El Mercedes C 350 e, sin embargo, “anda” sobrado de todas estas virtudes, por lo que es un crack híbrido enchufable.

El Mercedes C 350 e es el segundo Clase C híbrido y el segundo modelo híbrido enchufable de Mercedes. Una versión de la que la marca de la estrella puede sentirse bien orgullosa, porque eroga nada menos que 279 CV y homologa un consumo de 2,1 l/100 km. Eso es alto rendimiento y máxima eficacia, pero no olvidemos la tercera pata de la banqueta, la calidad y la técnica. Ambas se asocian cuando de habitáculo y comportamiento hablamos, como veremos más adelante.

Estéticamente, poco o nada se diferencia de sus hermanos de Clase, con un frontal en el que la estrella focaliza el centro de atención, los faros rasgados con luz diurna led realzan su elegancia y el cincelado paragolpes aportan corpulencia, robustez. La silueta, con el largo capó, el montante delantero tendido y el sublime descenso de la carrocería hacia el maletero, así como los nervios que la recorren del paso de rueda delantero al trasero (ambos bien marcados), muestra al aire el camino de salida para que sólo lo acaricie, sin que apenas se resista a su paso. Las atractivas llantas de aleación, con cubiertas 225/45 R18 delante y 245/40 R 18 detrás, ambas con pinzas de freno de color azul firmadas por la propia marca, enaltecen su aspecto y añaden energía a su poderosa musculatura. En la zaga, de nuevo la estrella, ubicada sobre un discreto alerón, reclama su orgullosa identidad, mientras las ópticas flanquean la puerta del maletero, situando bajo la izquierda la toma de corriente, para rematar en la zona inferior con una doble salida de escape que evoca potencia.


Describir el interior es hablar de calidad, tanto de materiales como de ejecución. Plásticos blandos se combinan con acabados en acero pulido y negro brillante, a lo que suma unas salidas de aire circulares, misma forma que muestran los relojes del cuadro de instrumentos, que dan al salpicadero un aspecto refinado y deportivo. Los mandos están situados cerca de la mano, para proporcionar un correcto acceso, aunque el del sistema del completo sistema de infoentretenimiento sitúa por encima media cúpula, con panel digital, que, primero, limita un poco el manejo de la ruleta que cubre, y segundo, es fácil tocar dicho panel y cambiar lo que muestra la pantalla de la consola frontal. Junto a éste, se abren paso el selector Dynamic de los modos de conducción (Individual, Sport+, Sport, Comfort y Eco), el de la suspensión neumática, el de los sistemas de operación (Hybrid, E-Mode, E-Save y Charge), el del volumen del equipo de audio y el de encendido y apagado de la pantalla, por cierto, de gran tamaño y muy bien situada para no tener que retirar la vista de la carretera, aunque para eso, el Head-Up-Display (HUD), situado sobre el cuadro de instrumentos, es mucho más eficaz, al proyectar información relevante (indicaciones del navegador, velocidad…) sobre el parabrisas. Y mencionado el cuadro de instrumentos, paso a su descripción, con dos relojes circulares, uno con velocímetro y nivel de combustible y otro con tacómetro y testigo de potencia eléctrica. Entre ambos se abre hueco una pantalla digital rectangular, de 5,5″, en el que puedes ver desde el modo de conducción y operación elegidos hasta la información de los sensores de aparcamiento delanteros, el cambio, el ordenador de viaje, los kilómetros que has circulado con el motor apagado, etcétera.


Conducción y operación

Son dos términos que utiliza Mercedes en su vocabulario para tratar dos modos, que tienen connotaciones comunes, del C híbrido enchufable. Los modos de conducción se refieren a las características de tracción, tren de rodaje, dirección, climatización y asistente Eco. Son Individual, al gusto del conductor; Sport y Sport+, brinda máxima aceleración en modo boost (los 82 CV de potencia del motor eléctrico se suman a los del motor de combustión, por ejemplo, para adelantar mucho más rápido) , cambios de marchas rápidos y deportivos, motor de combustión siempre en funcionamiento y máxima rigidez de suspensión y amortiguación; Comfort, función boost y recuperación optimizada con vistas a mayor confort y menor consumo, conducción en régimen eléctrico habilitada con posibilidad de parada del motor hasta 130 km/h y ajustes estándar orientados al máximo confort, y Economy, boost optimizado para un menor consumo, retención mínima para prolongar la marcha por inercia, posibilidad de propulsión exclusivamente eléctrica y función de parada del motor. En modo híbrido y con el navegador en marcha, el sistema gestiona la carga de la batería en función de la topografía. Asimismo, en ciudad escoge prioritariamente el motor eléctrico para moverse y activa el asistente Eco que, entre otras funciones, recomienda dejar de acelerar cuando nos acercamos a otro coche.

Mientras Sport y Sport+ sólo funcionan en híbrido e Individual depende de la modalidad de propulsión elegida, en Eco y Comfort el abanico se abre a los cuatro modos de operación disponibles. Estos son Hybrid, todas las funciones de la propulsión híbrida: conducción eléctrica, boost, recuperación, están disponible y se gestionan óptimamente para limitar el consumo; E-Mode, sólo funciona el motor eléctrico; E-Save, se impulsa con el motor de gasolina y restringe el eléctrico y la función boost a determinados momentos, y Charge, sólo funciona el motor de combustión que, además, va recargando la batería.


Híbrido enchufable

El sistema híbrido enchufable empleado por Mercedes utiliza dos motores, uno de gasolina de 211 CV, y uno eléctrico de 82 CV, además de una batería de iones de litio, refrigerada por agua y ubicada sobre el eje trasero, de 100 kilos de peso. Dicho acumulador se recarga en 1 hora y 45 minutos en una toma de 230 voltios, 16 amperios y 3,7 kilowatios o en una doméstica de 230 V, 13 A y 3 kW en aproximadamente 2 horas. Asimismo, almacena energía procedente del motor de gasolina (al rodar por inercia) y de la frenada (la deceleración la realiza, primero, el motor eléctrico, que actúa como alternador y, en caso necesario, entran en acción los frenos).

En modo eléctrico, la velocidad máxima es de 130 km/h y su autonomía es de aproximadamente 31 km, dependiendo de la velocidad, topografía… La conducción en eléctrico está especialmente recomendada para la ciudad, aunque siempre puede sustituir o respaldar al motor de gasolina cuando éste opere con bajo rendimiento.

Acoplado a ambos motores, la transmisión 7G-Tronic Plus se encarga de gestionar los cambios. Suave de funcionamiento y con la palanca situada tras el volante, en una posición ideal, sube o baja marchas automática o manualmente (con levas tras el volante) a gusto del conductor. Al circular en eléctrico, desacopla el motor de gasolina de la cadena cinemática para que ofrezca menor resistencia. Otro elemento sumamente interesante que ayuda a reducir el consumo es el acelerador háptico, que informa al conductor de que ha llegado a la potencia máxima disponible en eléctrico mediante un punto de resistencia al acelerador. Si lo supera, se pone en marcha el motor de gasolina. En Eco, además, mediante un impulso doble, señala que puede retirarse el pie del acelerador para desconectar el motor de combustión de la cadena cinemática.


Disfruta al volante

No voy a enumerar, por imposibilidad de espacio, el completo equipamiento del C 350 e, pero os voy a mostrar algunos botones. Por ejemplo, son de serie los faros led estáticos (los dinámicos son opcionales), el climatizador programable por internet, el Attention Assist (advierte al conductor en caso de fatiga o falta de atención), el Collision Prevention Assist Plus (protección contra colisiones por alcance entre 7 y hasta 200 km/h que, ante un peligro persistente de colisión sin que el conductor actúe, puede frenar el vehículo automáticamente), 9 airbag (incluido el de rodillas del conductor), sensores de luces y lluvia, suspensión Airmatic (suspensión electrónica regulable continuamente en ambos ejes), elevalunas y retrovisores exteriores eléctricos, cierre centralizado, pantalla táctil de 7″, equipo de audio, bluetooth, puertos USB… A todo estos, y mucho más, pueden añadirse un sinfín de opciones, entre las que recomendaría (aunque es caro) el detector de cambio de carril, el control de ángulo muerto, el control activo de velocidad Distronic Plus, el Pre-Safe o el servofreno de emergencia Bas Plus, todos ellos incluidos en el paquete de asistencia a la conducción Plus, que cuesta 2.844 euros, y que obliga a incorporar el paquete retrovisores (retrovisor interior antideslumbramiento y exteriores abatibles eléctricamente, con el del conductor también antideslumbramiento), que suma otros 611 euros a los 52.750 euros que cuesta el C 350 e.

Con nuestra unidad de pruebas, cargada con todos ellos y alguno que otro más, disfrutamos de una conducción cómoda, eficiente, relajada y cargada de dinamismo. Cómoda porque el Clase C presume de espacio y ergonomía en las plazas delanteras, en la que el puesto de conducción, con reglajes en profundidad y altura de asiento y volante, se ajusta a la perfección a conductores de cualquier talla. Porque, como dije antes, todos los mandos están al alcance de la mano y son fáciles de manejar. Porque el completo cuadro de instrumentos ofrece información al primer vistazo y porque el HUD es el complemento perfecto a una conducción segura. Porque dispone de suficientes huecos portaobjetos para dejar lo que nos molesta en los bolsillos. En suma, porque, al volante, te sientes tan cómodo como en el mejor sillón de tu casa. Detrás, las plazas laterales son tan confortables como las delanteras; sin embargo, la central es más estrecha, su mullido es mucho más duro y el túnel central de la transmisión impide una posición más natural de piernas y pies, por lo que se hace más aconsejable para gente menuda. El maletero, con el acumulador bajo su piso, cubica 335 litros -145 litros menos que sus hermanos con motor de combustión-, capacidad suficiente para una familia normal. Con la opción de asientos abatibles (40:20:40), los respaldos traseros dejan un piso prácticamente plano, añadiendo mayor modularidad que permite, por ejemplo, el transporte de objetos largos, aunque no voluminosos.


En marcha, el Clase C 350 e arranca en eléctrico, por lo que la sonoridad es nula y sabes que está en funcionamiento porque aparece “Ready” en el cuadro de relojes. Escoges el modo operación y de conducción y listo para iniciar la marcha. Puedes saltarte este paso y, por defecto, Hybrid y Comfort serán los parámetros de inicio. Como mis primeros pasos serán por ciudad, opto por E-Mode, sólo eléctrico. Su aceleración es fulgurante, sensación que se incrementa por la ausencia de todo tipo de ruidos. La ligereza de manejo del volante, la elasticidad del motor eléctrico y la suavidad de las suspensiones te aíslan del mundo. Conduces relajado, incluso por calles estrechas, porque el Clase C es muy ágil y su maniobrabilidad, perfecta. El gasto de gasolina es cero, lo mismo que las emisiones y, si conduces anticipando y sin abusar del acelerador, tendrás baterías para rato. Salgo a carretera y cambio el modo de operación a E-Save, para reservar la batería para cuando vuelva a la urbe. Aún así, sigo disponiendo del potencial eléctrico en fuertes aceleraciones y el rodar por inercia va recargando el acumulador. La suspensión Airmatic camufla los baches y la sedosidad de marcha es total. Apenas se oye el motor ni la rumorosidad de la rodada, pero el volante transmite bien lo que sucede bajo las ruedas. Puedes hacer cientos de kilómetros y al final de la ruta estarás tan fresco como al principio. Entro en una carretera de montaña y selecciono Hybrid. Propulsa principalmente el motor de gasolina, pero el eléctrico apoya cuando solicitas mayor fuerza. Traza con precisión por donde indicas y el recorrido de las suspensiones no permite que ninguna rueda pierda tracción, por cerrada que sea la curva.


Apenas balancea y afronta con aplomo los cambios de apoyo al enlazar curvas rápidas. El cambio, en posición manual, encadena las marchas al primer toque sobre las levas con delicadeza. Es fantástico, tanto su funcionamiento como ese empuje que el motor te ofrece al primer golpe de acelerador. Acelera de 0 a 100 km/h en 5,9 segundos y alcanza 250 km/h, por lo que en materia de prestaciones va bien servido. También en consumo, que a lo largo de la prueba ha ponderado un gasto de 3,6 l/100 km. Con 279 CV, ¿alguien da más?

Si por prestaciones y consumo es brillante y por comportamiento, “una madre”, no cabe duda que el C 350 e reúne todos los requisitos para ser ese “crack” que señalo en el título, porque también responde en materia de calidad, técnica, habitabilidad y equipamiento y su precio se ajusta sin condiciones a lo que ofrece.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR GASOLINA

  • Disposición: Delantero longitudinal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.991
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa de gasolina, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 211 CV/5.500
  • Par máximo/rpm: 35,7 mkg/1.200-4.000

MOTOR ELÉCTRICO

  • Disposición: Delantero longitudinal
  • Potencia máxima: 82 CV
  • Par máximo: 34,69 mkg

GASOLINA + ELÉCTRICO

  • Potencia máxima: 279 CV
  • Par máximo: 61,2 mkg

BATERÍA

  • Disposición: Trasera
  • Tipo: Iones de litio
  • Capacidad: 6,2 kWh
  • Tiempo de recarga: 3 horas a 230V

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Propulsión: Trasera
  • Caja de cambios: Automática, 7 marchas
  • Dirección: Asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 11,2 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos ventilados

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, paralelogramo deformable, resorte neumático, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Independiente, paralelogramo deformable, resorte neumático, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Neumáticos (del.-tras.): 225/45 R18 – 245/40 R 18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.780 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.686 /1.810/1.460 mm
  • Capacidad depósito: 50 litros
  • Capacidad del maletero: 335 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 5.9
  • Velocidad máxima: 250 km/h
  • Consumo urbano: –
  • Consumo extraurbano: –
  • Consumo medio: 2,1 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2014)