Fiat Fullback Doble Cabina Opening Edition 2.4 Diésel 181 CV Automático 4×4

La mejor defensa, un buen ataque

Fullback es el término inglés con el que se conoce al defensa en el fútbol americano. Un defensa que debe ser fornido y ágil para impedir el avance de los jugadores del equipo rival. El nuevo Fiat Fullback es así: dinámico, fuerte y, gracias a su atractiva estampa y características, detiene o mengua el avance de otros modelos, abriéndose hueco en un nicho de mercado que va en ascenso.

La primera impresión que te deja el Fullback es la de estar ante un vehículo que puede con todo. Su robustez se remarca en el frontal, con una enorme parrilla flanqueada por dos grandes faros y que sitúa en el centro el logo de la marca. Por debajo, el paragolpes marca músculo e inserta los faros antiniebla y otra toma de aire, mientras que los distintos cromados lo engalanan, para que se vea que la elegancia no está reñida con el trabajo duro. Su ángulo de ataque, 30º, y su altura libre al suelo, 205 mm, parecen invitarte a salir de la carretera, a que te aventures en una excursión de trabajo o de ocio más allá de los lindes de los caminos de tierra. Porque el Fullback no es un todocamino, sino un todoterreno que exhibe su poderío por terrenos complicados y rotos, en los que se quita la chaqueta, se arremanga la camisa y se transforma en un buldócer.


Típica es su silueta, con una amplia doble cabina y cuatro puertas que facilitan la entrada, aunque su elevada altura compromete el acceso de personas de edad avanzada. Los esculpidos pasos de rueda, que incorporan un protector del mismo color de la carrocería, y los cromados de retrovisores exteriores, estribos y barras de protección de la caja le dan un aspecto imponente, a lo que también coopera el corto montante delantero. Los neumáticos 245/70 R16, sobre unas llamativas llantas de aleación, tienen recorrido en el interior de los pasos de rueda para las múltiples filigranas con las que el terreno nos puede sorprender. La caja mide 1.520 mm de longitud, 1.470 mm de anchura y 475 mm de altura, sobre la que se pueda cargar hasta una tonelada, mientras que su potente mecánica puede remolcar hasta 3 toneladas de peso. Es en la vista lateral donde más se aprecia sus rasgos comunes con el Mitsubishi L200, modelo con el que comparte desarrollo, plataforma y mecánica.

La zaga dispone de portón abatible, por cierto, bastante pesado y con cámara de marcha atrás incorporado, y en el destaca el emblema de Fiat Professional en el centro, con el nombre del modelo a su derecha. El prominente paragolpes, también plateado, incorpora protectores laterales en negro y muestra un importante voladizo de considerable altura, lo que facilita la carga. Nuestra unidad de pruebas equipaba, además, un recubrimiento Mopar deslizante, de forma que bastaba con apoyar cualquier carga sobre la caja para que con un empujoncito entrase sin problemas.


La verdad es que su estética reclama atención, al combinar equilibradamente rasgos elegantes con otros más duros y algún que otro deportivo, por lo que fueron muchas las personas que se acercaron para saber de qué modelo se trataba. Esa promiscuidad le da un toque original, un tanto chic, porque igual puede conducirlo un trajeado hombre de negocios amante de la aventura al aire libre que un trabajador del tendido eléctrico.

Tan equipado como una berlina

Si su imagen llama poderosamente la mirada, el habitáculo tiene también lo suyo, tanto por calidad como por habitabilidad y equipamiento. De los primitivos pick-up de trabajo se ha pasado a un concepto diferente, en el que el carga las tintas sobre el confort del conductor y los pasajeros, sin olvidar una buena calidad de terminación que suspende los indeseables “grillos”. Las plazas delanteras son amplias, ergonómicas, ajustables en altura y profundidad y todos los mandos están situados al alcance de la mano, de forma que sin problema alguno se consigue una buena postura de conducción. El volante, que también se regula en altura, inserta en sus radios mandos como el del volumen del equipo de audio, el ordenador de a bordo, el teléfono manos libres, las órdenes por voz o el control/limitador de la velocidad de crucero. Tras él, emergen las levas del cambio, desde las que podemos manejar a voluntad la transmisión automática-secuencial, mientras que el cuadro de instrumentos presenta dos relojes analógicos, tacómetro y velocímetro, y en el centro una pantalla digital multifunción, además de testigos de sistemas activos, como el de mantenimiento de carril, o el tipo de tracción que estamos utilizando. A la izquierda del salpicadero encontramos los mandos de regulación eléctrica de los espejos, el de altura de faros, el de mantenimiento de carril y el ESP. Para una correcta climatización del interior, dispone de cuatro salidas de aire delanteras, siendo las centrales mucho mayores que las laterales. Estas se posicionan a ambos lados de la pantalla de 6,1″ del sistema multimedia, que incluye pulsadores de acceso directo a navegador, radio, equipos conectados, teléfono… y que funciona realmente bien y está muy bien situada, en la parte superior de la consola para no retirar la vista de la carretera.


Por debajo nos reciben los mandos del climatizador, grandes para que puedan manejarse perfectamente incluso en terrenos en pésimas condiciones, cuando los baches restan precisión a los dedos. No olvidan en Fiat dotar de entrada USB al Fullback, que incorpora una junto al encendedor. La consola central se inicia con un práctico y capaz hueco portaobjetos, para seguir a continuación con la palanca de cambios, con una última ranura reservada para el carril secuencial, desde la que manejar manualmente el cambio de 5 marchas, aunque resulta mucho más sencillo y manejable hacerlo desde las levas. Por delante del freno de mano, que cierra la consola, se ubica el selector 4WD, desde el que se acopla el diferencial central Torsen que, mediante tres embragues controlados electrónicamente, garantiza siempre una transferencia óptima de par a las ruedas delanteras y traseras. Dispone de cuatro posiciones: tracción trasera, a las cuatro ruedas, total con bloqueo de diferencial central y reductora, que hace más sencillo enfrentarse a las condiciones más difíciles con el vehículo cargado.

Detrás homologa tres plazas, de las que las laterales son generosas y recogen bien el cuerpo, mientras que la central es más incómoda y estrecha, aunque si se prefiere, puede habilitarse como apoyabrazos con portabebidas con solo tirar del mismo. El respaldo no puede abatirse por completo, pero sí parcialmente para extraer las herramientas del cambio de rueda.

El equipamiento de serie de esta versión Opening Editon no olvida nada y a los airbags de conductor, pasajero, laterales delanteros y de cabeza para las plazas delanteras y traseras añade el de rodilla para el conductor, así como anclajes Isofix, control de estabilidad con ABS, aviso de cambio involuntario de carril, cámara de visión trasera, control de presión de neumáticos, faros antiniebla, control de crucero y limitador de velocidad… Una completa dotación de seguridad que se complementa con una igual de rica en materia de confort, con climatizador, elevalunas eléctricos delanteros y traseros, encendido automático de faros y de limpiaparabrisas, lunas con filtro solar, equipo de audio con 6 altavoces, conexión bluetooth para teléfono móvil… y que puede completarse con navegador y distintos accesorios del especialista Mopar. Vamos, que su equipamiento poco tiene que envidiar al de una berlina. De hecho, en marcha se viaja con similar grado de comodidad y mayor seguridad, no sólo por su robustez, sino también por su posición elevada de conducción, que permite ver más lejos y anticiparse a lo que sucede delante.


Gozar del trabajo

Si vas a trabajar con malas herramientas, no cabe duda que la labor te resultará más ardua y cansada. En cambio, cuando lo haces con un Fiat Fullback, que te da la seguridad de llevarte a cualquier sitio con un elevado grado de confort, disfrutas del trabajo. Más todavía si después de acabada la jornada, le lavas la cara y sales a disfrutar solo, con tu familia o con tus amigos de un precioso día de campo o cualquier otra cosa que se te ocurra. Porque este pick-up vale lo mismo para trabajar que para divertirse, para ir a la obra y para viajar. No en vano, su potente motor de 181 CV se acopla a la perfección con la caja de cambios automático-secuencial de 5 marchas para rodar con absoluta suavidad y un destacable silencio de funcionamiento. Tiene fuerza para dar y tomar y sus prestaciones (177 km/h de velocidad máxima) son muy destacables, aunque, lamentablemente, como todos los pick-up, no puede circular a más de 90 km/h, al estar catalogado como camión con caja abierta.

Su gran envergadura, más de 5 metros de longitud, no le dotan especialmente para la circulación urbana, pero la suavidad de la dirección le hacen muy maniobrable. Exige comprobar una y otra vez el paso por calles estrechas y en más de una ocasión he tenido que dar marcha atrás para poder pasar. Lo mismo puede decirse de las entradas y salidas de garajes, donde nos veremos abocados a extremar la precaución y llevar a cabo un sinfín de maniobras, siempre que queda en la plaza, claro está. Sin embargo, enseguida busca la eficiencia y en cuanto puede inserta marchas largas para aminorar el gasto de combustible, que en el conjunto de la prueba ha sido de 8,4 l/100 km, comedido para un vehículo que pesa casi dos toneladas y eroga 181 CV de potencia.

Por autopistas y autovías, la progresividad del motor y su excelente combinación con el cambio evitan tirones, destacando sobremanera la elasticidad mecánica, que deriva en sedosidad, a lo que suma un silencio de funcionamiento y de rodadura destacable. La dirección obedece con precisión las órdenes al volante y la suspensión, junto con el perfil de los neumáticos, contribuyen al confort de marcha. Tal es así, que tendremos que estar vigilantes del velocímetro, porque a la que nos descuidemos, nos vernos sobrepasando los límites de los pick-up, de la vía y, exagerando, de algún que otro deportivo, porque sube de velocidad rapidísimo.


Por carreteras de montaña, “jugando” con las levas, es pura diversión. Apoya bien en curvas cerradas y el eje trasero copia instintivamente la trayectoria del delantero. Con la tracción a las cuatro ruedas, la seguridad es aún mayor, sobre todo, si la adherencia sobre el asfalto no es la mejor. Fuera de la carretera, sus ángulos de ataque y salida y la altura de vadeo, junto a la posibilidad de bloquear el diferencial central y usar las reductoras, le habilitan para recorrer cualquier terreno. El recorrido de las suspensiones hacen que difícilmente pierda “pata”, pero si lo hace, la tracción sale en su ayuda para seguir adelante.

En definitiva, el Fullback es un gran producto de Fiat Professional para el negocio y para el ocio. Tanto en uno como en otro caso, nos encontramos con un potente motor, un cambio automático que nos aligera la tarea diaria, una tracción que nos saca de cualquier apuro, una buena habitabilidad y un equipamiento completo que, por menos de 32.000 euros, nos proporciona el vigor de un vehículo de trabajo, la versatilidad de un todoterreno y la seguridad, suavidad y confort de una berlina. Lo dicho, la mejor defensa, un buen ataque.

Juan Luis Franco


FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero longitudinal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 2.442
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por raíl común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 181 CV/3.500
  • Par máximo/rpm: 43,87 mkg/2.500

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: A las cuatro ruedas
  • Caja de cambios: Automática, 5 marchas
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 11,8 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Tambores

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Brazo oscilante, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Rígida, muelles elípticos monolámina
  • Neumáticos: 245/70 R16

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.950 kilos
  • Long./Anch./Altura: 5.285/1.785/1.775 mm
  • Capacidad depósito: 75 litros
  • Dimensiones caja (Long./Anch./Alt.): 1.520/1.470/475 mm

COTAS TODOTERRENO

  • Ángulo de entrada: 30º
  • Ángulo de salida: 22º
  • Ángulo ventral: 24º
  • Altura libre: 205 mm
  • Altura de vadeo: 600 mm

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: –
  • Velocidad máxima: 177 km/h
  • Consumo urbano: 8,5 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 6,5 l/100 km
  • Consumo medio: 7,2 l/100 km

EURONCAP: –