Citroën C4 Cactus PureTech 110 S&SS EAT6 Shine

Más confortable, elegante, equipado y… económico

Cambia estéticamente, se renueva en el interior, recibe nueva carga tecnológica en materia de asistencia a la conducción e introduce novedades, como los Amortiguadores Progresivos Hidráulicos o los asientos Advanced Comfort. El C4 Cactus madura en todos los aspectos y ahora es más confortable, elegante, equipado y… ¡barato!

Pues sí, pues sí, pues sí. Aunque parezca mentira, todavía hay modelos que después de recibir una remodelación en profundidad, que les dota de una estética más atractiva, mayor equipamiento de serie y opcional y avances a nivel de chasis que mejoran su comportamiento, además, se permiten el lujo de bajar el precio. Respecto a la anterior versión del C4 Cactus PureTech 110 S&SS EAT6 Shine, el nuevo cuesta 100 euros menos, 19.150 euros. Puede que no se mucha cantidad en “cash”, pero globalmente (incluidas las mejoras), lo es, porque supera a su antecesor con un equipamiento más rico que mejora la calidad de vida a bordo. Son, entre otros, los nuevos asientos Advanced Comfort o los Amortiguadores Progresivos Hidráulicos, también el ajuste horizontal del volante, que facilita la postura de conducción, o el sistema multimedia MirrorLink con Android Auto y Apple CarPlay.


Desarrollado sobre la misma plataforma que el C3 Aircross o el Opel Crossland X, a favor del C4 Cactus juega una ambigüedad estética que se encuentra a medio camino entre los compactos y los todocaminos. Es decir, da respuesta a quienes desean un puesto de conducción más elevado y una estética más robusta, pero no les acaba de encajar (o no les cabe en garaje) la carrocería todoterreno y prefieren la de un turismo.

En este sentido, el nuevo C4 Cactus hace una aproximación inteligente al mundo de las berlinas con un toque más elegante y juvenil, a la vez que refuerza la carrocería contra pequeños golpes y arañazos, situando los Airbump en la zona inferior (ya no resaltan tanto) e integrándolos en la moldura de plástico que recorre el coche desde el paragolpes delantero al trasero, incluidos los pasos de rueda, haciendo del Cactus la berlina mejor protegida del segmento compacto. Además, en nuestro modelo de pruebas, contrasta los colores a la perfección, combinando el rojo con molduras blancas en los airbump y en los antiniebla y embellece el conjunto con un perfil plateado que comienza y termina en las estilizadas luces diurnas y dibujan el doble chevrón de la marca en el centro. Igualmente, la calandra recibe idéntica terminación y junto a unas simuladas tomas de aire en los extremos y el negro de los retrovisores (con intermitentes integrados) y de las atractivas llantas de aleación le dan un toque deportivo, que se aviva al dejar las ópticas delanteras al aire; es decir, sin el recubrimiento plástico que llevaba la versión anterior. En el lateral, a la señalada miniaturización de los airbump, se añaden unas puertas más esculpidas y la desaparición de las barras de techo del equipamiento de serie, que ahora son opcionales; mientras que el portón se limpia de plásticos, estiliza las ópticas y añade sendas salidas de aire (simuladas) en los extremos, ofreciendo una imagen más limpia y dinámica de la zaga.

Mejores sensaciones

En el interior, la sensación de calidad mejora con plásticos acolchados en la parte superior del salpicadero y con una decoración inspirada en el mundo de los viajes y la artesanía de las maletas, equipando la tapa de la guantera con cinchas, hebillas y alfileres, cinchas que también se emplean en los tiradores de puerta. La unión entre plásticos tampoco es mala, salvo algún que otro “descuido”, como el que envuelve el volante, que se abrió durante la prueba y dejó una separación de un centímetro.


La instrumentación, claramente minimalista, apenas cambia respecto a la versión anterior y se centra en dos pantallas digitales, la del cuadro de instrumentos y la del sistema de infoentretenimiento. La primera muestra, a primera vista, los datos más relevantes para la conducción, como velocímetro, cuentakilómetros, marcha engranada, nivel de combustible, testigos del motor y velocidad de la vía. Es una lástima que no se haya aprovechado la renovación para haber incluido un cuentarrevoluciones, que habría ayudado mucho a sacar la máxima eficiencia del motor, como más adelante veremos. La segunda, bien visible en la parte superior de la consola frontal, acoge el sistema de audio, navegador, climatizador, teléfonos manos libres, conectividad (con Apple Car Play, Android Auto, MirrorLink y apps conectadas), ordenador de viaje, ayudas a la conducción y reglajes del vehículo, todo de fácil manejo gracias a los botones táctiles en los extremos de la pantalla. Asimismo, proyecta la información del sistema de órdenes por voz, que se activa pulsando el botón que hay en el mando de luces e intermitentes. Por debajo de esta pantalla, verdadero centro neurálgico de las funciones del Cactus, se ubican los mandos del volumen (también accionable desde el volante), algunos más del climatizador (por cierto, se echa de menos una tercera salida de aire del lado del acompañante, pues el pasajero que viaja tras él suele quejarse de calor cuando el acompañante va helado), del cierre centralizado de puertas y de las luces de emergencia. El conjunto de pulsadores se completa con el de arranque (en la consola central, junto a un puerto USB y una toma de 12 voltios), el de modo Sport del cambio (tras la palanca), el de reglaje de retrovisores y altura de luces (a la izquierda del conductor), las levas de luces y limpiaparabrisas y los situados en el volante. En el brazo izquierdo de éste encontramos el programador de velocidad y, en el derecho, los del manos libres del teléfono y del equipo de música. Bien surtido está de huecos portaobjetos, con grandes bolsass en las puertas delanteras y traseras, espacios para pequeñas cosas en la consola frontal, central y bajo la guantera, cofre bajo el apoyabrazos, revisteros en los respaldos de los asientos delanteros y amplia y accesible guantera que, al ser de acceso superior, ha desplazado el airbag del acompañante bajo el techo.

Esta buena distribución de mandos y espacios portaobjetos contribuyen a la seguridad y confort del coche y se refuerza con los asientos Advanced Comfort y con un gran trabajo de insonorización, que contempla cristales más gruesos, parabrisas acústico, encapsulado de cristales posteriores, juntas de estanqueidad en puertas y ventanillas y profusión de material fonoaislante en salpicadero y suelo. Asimismo, se ha reducido la rumorosidad de rodadura, aerodinámica y mecánica.

Cómodo y bien equipado

Al silencio que reina en el interior hay que añadir la suavidad de manejo de todos los mandos y la ausencia de vibraciones. Especialmente destacable son los nuevos asientos que, con una espuma de alta densidad, aumenta la comodidad y garantiza resistencia contra el hundimiento tras muchas horas de viaje y retardan su envejecimiento con el paso de los años. Sujetan bien el cuerpo en curvas y se ajustan, además de al nivel de las lumbares, en altura, profundidad e inclinación de respaldo, lo que junto al volante regulable en longitud y elevación facilitan una buena postura de conducción. La amplitud delantera, sobre todo del lado del acompañante, es también digna de mención. Detrás, el modelo fabricado en exclusiva en la factoría madrileña de Villaverde homologa tres plazas, aunque viajarán más a gusto dos adultos y un niño, puesto que la plaza central es más dura, elevada e incómoda, de forma que una persona de más de 1,85 metros rozará con la cabeza en el techo. Y hablando de techo, el del C4 Cactus de nuestra prueba era panorámico de alta protección térmica, lo que significa que deja pasa la luz sin deslumbrar, bloquea el calor y protege de los rayos UV, según Citroën, tanto “como si fueran gafas de sol de categoría 4”. Por otro lado, las ventanillas traseras se abren en compás, lo que ni criticaré ni alabaré, pues, si te fijas cuando viajas o cuando circulas por la ciudad, la mayor parte de coches van con ellas cerradas y para gusto se hicieron los colores. Los respaldos de los asientos traseros se abaten por partes asimétricas, pero no dejan un piso plano y el umbral de plano queda elevado sobre el mismo, lo que dificulta la entrada de objetos pesados. Cubica 358 y alcanza un máximo de 1.170 litros.


Por lo que se refiere al equipamiento, el acabado Shine, el más alto de la gama, incluye de serie climatizador, elevalunas eléctricos, sensores de estacionamiento delanteros y traseros, luces diurnas y ópticas traseras Led, retrovisores exteriores calefactables y ajustables eléctricamente, ordenador de viaje, equipo de audio con 6 altavoces, Mirror Screen con Apple CarPlay y Android Auto, Bluetooth, navegador, reconocimiento de órdenes por voz, antinieblas con iluminación en curva… Una completa dotación que en materia de seguridad añade 6 airbag, ESP con ABS, asistencia a la frenada de emergencia y ayuda a la salida en pendiente, regulador y limitador de velocidad, llamada de urgencia y asistencia localizada Citroën Connect Box. Opcionalmente, la marca francesa ofrece a precios asequibles el Pack Drive Assist Plus (alerta de cambio involuntario de carril, de riesgo de colisión y Active Safety Brake, detector de vehículos en ángulo muerto, indicador de descanso recomendado y de atención de conductor y reconocimiento de límites de velocidad: 600 euros), Pack cámara trasera y acceso y arranque manos libres (cámara de visión trasera y acceso y arranque manos libres: 500 euros) o Grip Control con neumáticos M&S All Seasons (control de tracción inteligente, mando selector de modos de conducción y neumáticos M+S: 300 euros).

Placer al volante

Dinámicamente, Citroën también se ha preocupado por cuidar a conductor y pasajeros y ha dotado al Cactus de suspensión con Amortiguadores Progresivos Hidráulicos, sistema estrenado por el C5 Aircross y que consta de dos topes hidráulicos. En caso de compresiones y extensiones ligeras, el muelle y el amortiguador controlan de manera conjunta los movimientos verticales sin necesidad de que funcionen los topes hidráulicos y ofrecen mayor libertad de desplazamiento al vehículo, lo que proporciona un efecto de “alfombra voladora”, dando la sensación de que el vehículo sobrevuela las deformaciones de la calzada. En compresiones y extensiones importantes, muelle y amortiguador trabajan en combinación con los topes hidráulicos y ralentizan el movimiento de una manera progresiva, evitando las paradas bruscas al final del recorrido. Contrariamente a un tope mecánico clásico, que absorbe la energía pero que restituye una parte de ella, el tope hidráulico absorbe y disipa esta energía y elimina el efecto rebote.

Así pues, el Cactus camufla las irregularidades del asfalto y en recorrido urbano, a baja velocidad, transmite una agradable sensación de confort a los pasajeros, al absorber sutilmente los baches. A ello se añade la suavidad de manejo, el silencio de marcha y el trabajo esmerado de todo el conjunto, con un sistema Start&Stop que es referencia de buen funcionamiento, unas ayudas a la conducción bien calibradas que aseguran una conducción fiable por ciudad y un rápido cambio automático que aporta placer al volante. Con sensores de aparcamiento y cámara de marcha atrás (en nuestro modelo de pruebas), aparcar deja de ser una maniobra “pesada y arriesgada”, si bien, aunque la dirección está bien asistida, tiene demasiadas vueltas de volante entre topes y ralentiza dicha maniobra y resta algo de agilidad al callejear.

El excelente equilibrio entre comodidad y aplomo alcanza su punto álgido rodando por buenas vías, en las que el Cactus se maneja con soltura y confianza, gracias a los sistemas de mantenimiento de carril, de testigo de vehículo en ángulo muerto y de reconocimiento de límites de velocidad. En este medio, al igual que en carreteras de montaña, sólo se echa en falta un cuentarrevoluciones para un trabajo óptimo del cambio automático en posición manual, que ayudaría a sacar mejor rendimiento al motor y reducir consumo. Concreto: a 80 km/h, por ejemplo, el cambio en automático se mueve entre la cuarta y la quinta velocidad, cuando podría ir perfectamente en sexta (menor consumo), y en carreteras de montaña vendría muy saber el régimen del motor para escoger los momentos de cambio (mayor dinamismo).


Y mencionadas dichas carreteras, señalar, una vez más, el excelente trabajo de la suspensión, que filtra bien los baches y transmite, al mismo tiempo, lo que sucede bajo las ruedas, agarra el coche a la carretera y sujeta los balanceos, lo que se traduce en un comportamiento dinámico noble y seguro, que en curvas cerradas traslada con precisión las órdenes del volante al eje delantero, mientras el posterior acompaña uniforme la trazada. Y en curvas rápidas, apoya firme y ligero para enlazar un viraje tras otro. Respecto a anteriores transmisiones automáticas de Citroën, la EAT6 destaca por su rapidez en los cambios, que elimina de raíz los molestos cabeceos, y por el perfecto acople al motor de tres cilindros y 110 CV, un conjunto cargado de fuerza a cualquier régimen que implica buenas prestaciones: 0 a 100 km/h en 10,9 segundos y velocidad máxima de 188 km/h, con unas recuperaciones sobresalientes en adelantamientos. Los frenos, en trabajo intenso, proporcionan buenas distancias de parada y no registraron fatiga en momento alguno.

Durante la prueba de consumo, el gasto medio se alejó de los 5,3 l/100 km homologados por el fabricante para situarse en los 6,6 l/100 km, razonables en cualquier caso.

Más moderno, dinámico, confortable y seguro, el C4 Cactus PureTech 110 S&SS EAT6 Shine añade, con una ajustada relación precio-equipamiento, una razón de peso más a su atractivo argumentario.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 3, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.199
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa de gasolina, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 110 CV/5.500
  • Par máximo/rpm: 20,9 mkg/1.500

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Automático-secuencial, 6 velocidades
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 10,9 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, resortes helicoidales, amortiguadores progresivos hidráulicos y barra estabilizadora
  • Trasera: Rueda tirada con elemento torsional, resortes helicoidales, amortiguadores progresivos hidráulicos y barra estabilizadora
  • Neumáticos: 205/50 R17

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.145 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.170/1.729/1.480 mm
  • Capacidad depósito: 50 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 358/1.170 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,9 seg.
  • Velocidad máxima: 188 km/h
  • Consumo urbano: 6,4 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,6 l/100 km
  • Consumo medio: 5,3 l/100 km

EURONCAP: 4 estrellas (2014)