BMW 530e iPerformance

Pura magia

La séptima generación de la Serie 5 de BMW, presentada en 2017, llegaba con una sorpresa bajo el brazo, el 530e iPerformance, el sexto integrante de la familia de híbridos enchufables de la marca bávara, que eroga 252 CV y homologa un consumo medio de 1,9 l/100 km, con unas prestaciones de infarto: 235 km/h de velocidad máxima y 6,2 segundos en el 0-100 km/h. Ante tales cifras, ¿es o no es pura magia?

Pero toda magia es ilusión y, como tal, sabía que me sería imposible obtener ese registro de 1,9 l/100 km de consumo, aún poniendo en marcha todas mis dotes de hechicero y mis conocimientos de conducción eficiente. ¿Te imaginas una berlina de 1.845 kilos de peso capaz de recorrer más de 2.400 kilómetros con sólo 46 litros de gasolina y un acumulador eléctrico de 9,2 kWh? Sin duda, hubiese sido una de las grandes protagonistas del Shell Eco-Marathon Europe y confirma la acertada decisión de evaluar todos los automóviles bajo el nuevo ciclo WLTP.

En cualquier caso, BMW ha publicado ya los resultados WLTP de este modelo en Alemania que, en su versión básica, ha consumido una media de 2,3-2,1 l/100 km. Se agradece que podamos conocer el resultado, si bien me deja algo perplejo y no sé como interpretar la leyenda que figura en la página de BMW. Cito: “Los valores han sido ya medidos con la nueva regulación WLTP y han sido extrapolados de vuelta a los valores NEDC equivalentes para asegurar la correcta comparación entre vehículos”.


Dejo aparte el tema y me centro, ya que estoy en ello, en el consumo durante la prueba, que fue de 5,1 l/100 km, incluidos los 40 km recorridos en modo eléctrico, si bien, estos pueden ser 15 o un máximo de 50 km, según te “pese” el pie derecho. Conseguir este consumo no fue tarea fácil y precisó de suavidad y concentración por mi parte y del modo más eficiente, Eco Pro, del 530e, además de una estudiada gestión de los modos a los que da acceso el botón eDrive, a saber: Auto eDrive, Max eDrive y Battery Control. Tampoco te asustes, porque no fue para tanto y a los pocos kilómetros ya me había amoldado a todas las funciones del coche y las manejaba con total soltura. Por lo general, el gasto de gasolina por vías rápidas se contuvo entre los 5 y los 6 l/100 km, mientras que en ciudad, que es donde más consumen los coches, apenas gasté nada, pues iba en modo eléctrico y la autonomía me dio la mayoría de las ocasiones para ello. Y no te preocupes si se descarga del todo, porque se recarga en cualquier punto de recarga público, privado o doméstico (entre 2 y 5 horas, pero con el 80% en muy poco tiempo) y el motor de combustión también le añade energía, al actuar el motor eléctrico como generador. Su recarga en enchufe es muy fácil. Basta con abrir la trampilla situada en la aleta izquierda y conectar el cable (muy bien situado por accesibilidad y comodidad en el hueco izquierdo del maletero). El acumulador de ión de litio, refrigerado con circuito de baja temperatura, tiene una capacidad de 9,2 kWh y está situado bajo los asientos traseros y el maletero, de manera que este último rebaja su capacidad de los 530 litros de sus hermanos gasolina y diésel a 410 litros.

Buenos modos

Además de los clásicos Sport, Comfort y Eco Pro con los que cuenta la Serie 5, el 530e añade los otros tres citados y que se seleccionan desde un mando diferente, situado en la consola central, justo por detrás del que da acceso a los primeros y al de reglaje de suspensión Adaptive. Vayamos por partes: como es de recibo, Sport saca las máximas prestaciones al coche; Comfort, equilibra comodidad, prestaciones y consumo, y Eco Pro busca, ante todo, la eficiencia. Por ello, los cambios se hacen antes, la respuesta al acelerador es algo más pausada y el climatizador no trabaja a pleno rendimiento, entre otras cosas. Tanto en el primero como el último pueden configurarse en modo estándar (como viene de fábrica) o Individual, desde el que se puede modificar, por ejemplo, la dureza de la suspensión. De los otros tres modos, Auto eDrive, que es en el que arranca por defecto, combina los motores eléctricos y de combustión y obtiene la mayor eficiencia hasta una velocidad máxima de 90 km/h. Max eDrive responde a la conducción puramente eléctrica y puede alcanzar 140 km/h; eso sí, a esa velocidad olvídate de llegar a los 50 km de autonomía máxima, mientras que Battery Conrol permite reservar entre el 30 y el 100% de la carga del acumulador de alto voltaje para su posterior utilización en modo eléctrico puro, por ejemplo, para cuando vayamos a conducir por ciudad. Además, el motor eléctrico funciona como generador y recarga el acumulador, en caso de que no lo esté totalmente. Ni que decir tiene que si conducimos en modo eléctrico y precisamos mayor potencia, el motor de combustión asiste al eléctrico y proporciona al 530e el tope de prestaciones.


Fuera de la ciudad combiné los modos Auto eDrive y Battery Control. Con el primero, el consumo es inferior al segundo hasta 90 km/h, puesto que el motor eléctrico entra en funcionamiento en numerosas ocasiones y rebaja el gasto. El segundo lo empleé principalmente por autopista, donde la velocidad máxima legal es 120 km/h, y la suavidad y consumo apenas varían respecto al 520i, con el que comparte motor 2.0 turbo de 184 CV y 29,6 mkg de par máximo. Es más, cuando levantaba el pie del acelerador, la aguja del económetro pasaba a la zona de carga, testigo de que el acumulador iba recargándose y, tras unos cientos de kilómetros, comprobé en el cuadro de instrumentos un incremento de 9 km de la autonomía eléctrica.

Como he señalado, el motor de gasolina es idéntico al del 520i, que se combina con otro eléctrico de 113 CV y un par máximo de 25,5 mkg desde la salida. Ambas mecánicas erogan en conjunto 252 CV y 42,8 mkg de par, la misma potencia que el 530i, pero con mucho más par. Respecto a éste, el 530e iPerformance es 4.150 euros más caro, pero a cambio ofrece un consumo y unas emisiones ostensiblemente inferiores, prestaciones similares y la posibilidad de circular en ciudades como Madrid incluso con restricciones a los vehículos de gasolina y por carriles de alta ocupación con sólo el conductor, además de no pagar en zona ORA. Ventajas que amortizan la diferencia de precio con el paso de los años.

Ambos mecánicas, gasolina y eléctrica, se acoplan a una transmisión Steptronic de 8 relaciones que, gracias a que el motor eléctrico se sitúa por delante de la misma, utiliza la relación de la transmisión también en accionamiento eléctrico, lo que evita el uso de un convertidor de par y, por tanto, contener el peso. Y es que peso y aerodinámica han sido aspectos muy trabajados en el nuevo Serie 5. Para el primero, se han basado en el diseño ligero BMW EfficientLightweight, que ha rebajado 100 kilos respecto a sus predecesores, y respecto al segundo, con un Cx de 0,22, la Serie 5 es la más aerodinámica de la marca.

Interior mágico

La magia del 530e no procede sólo de sus prestaciones y consumo, también hay mucho de mágico en el interior, pero llamémosla por su nombre: tecnología. Empezando por la llave, siguiendo por el Head Up Display (HUD) y culminando con el iDrive de nueva generación, amén de todos los sistemas de ayudad a la conducción que hacen de la Serie 5 una de las berlinas más tecnológicas, seguras y elegantes del panorama actual. La llave incorpora una pantalla en la que podemos consultar el aceite del motor, el líquido de frenos, aviso de próxima revisión, si el vehículo está cargándose y el nivel de la recarga, si está activada la alarma, si está cerrado y bloqueado y, por si fuera poco, funciona como control remoto para aparcar y desaparcar el coche en espacio estrechos. ¡Una pasada!


El HUD de tercera generación, por su parte, impresiona por su tamaño, el 70% mayor que en anteriores ediciones, por los gráficos de alta resolución que se proyectan sobre el parabrisas, pero que vemos a una distancia, diríamos, panorámica y que presenta de forma clara la velocidad, las señales de tráfico actuales y próximas, las órdenes del navegador y avisos para obtener máxima eficiencia, entre otras cosas. Sin duda, el mejor que he visto.

El iDrive, que ya nos parecía magnífico en la generación anterior, evoluciona con una enorme pantalla táctil a color de 10,25″ que puede controlarse desde el mando situado en la consola central (controller), por voz y por gestos. Excelente en su presentación, con iconos que muestran los contenidos de los menús subyacentes y que pueden colocarse libremente, me ha encantado que girando un dedo en el aire, frente a la pantalla, suba o baje el volumen, que apuntándola con dos dedos cambie de emisora y que apuntándola con un dedo acepte una llamada o la rechace moviendo la mano de izquierda a derecha. Desde esta enorme pantalla y desde el controller se manejan la mayor parte de parámetros del coche, desde el equipo de audio hasta los modos de conducción, los sistemas de asistencia… Tan impresionante como lo anterior es el sistema de cámaras de ayuda al aparcamiento. De gran nitidez, cambia automáticamente de una a otra, dando prioridad a aquella en la que el obstáculo está más próximo.

El revolucionario y tecnológico interior se completa con unos magníficos asientos delanteros que permiten ajustar eléctricamente no sólo la altura y la profundidad, sino también la zona lumbar, la longitud del asiento, la altura de los reposacabezas, la anchura de los respaldos y disponen de calefacción y ventilación, los cual ha sido de agradecer en este septiembre tan caluroso. Opcionalmente, pueden pedirse con función de masaje.

Con una calidad de acabado y materiales soberbia, que enaltece la elegancia del habitáculo, y un equipamiento de serie completísimo, el 530e cuenta entre sus opciones con unos faros led adaptativos con distribución variable de luz y asistente de luz de carretera con antideslumbramiento, que alcanza hasta 500 metros, además de otros muchos elementos que permiten una personalización más increíble que las que podemos ver en Gas Monkey.


Calificado el puesto de conducción como magnífico (el volante también se regula en altura y profundidad eléctricamente) y con buena amplitud para el pasajero, objetos portaobjetos por doquier y los mandos al alcance de la mano, sólo señalar que las plazas traseras también son holgadas ( más las laterales que la central), que cuentan con salida de climatizador y dos tomas de corriente y que sus 410 litros de maletero, de menor capacidad que en el resto de modelos de la Serie 5, son muy aprovechables. Y aún tratándose de una berlina, los respaldos de los asientos traseros se pliegan por partes asimétricas, a los que suma que también puede abatirse exclusivamente el central.

Silencio y suavidad

El habitáculo de 530e iPerformance se distingue del resto de modelos de la gama por los comentados modos de conducción adicionales, seleccionables desde el mando eDrive, por las molduras de entrada y por el cuadro de instrumentos, espcífico para esta versión. En el exterior, por el color azul de las varillas de los riñones de la calandra, por el emblema eDRIVE en el pilar trasero, por el anagrama 530e y por la trampilla adicional para la toma de corriente.

Al volante, el 530e presenta todo el carácter y placer de conducir de BMW. Es una ADN único y exclusivo que se caracteriza por la nobleza de reacciones, el silencio de marcha, la agilidad y la seguridad. Ajustado el puesto de conducción, pulso el botón de arranque y el silencio es absoluto. Inicio la marcha y la cosa sigue igual, nada de ruidos mecánicos ni de rodadura. El volante, con dirección activa integral, se mueve de lado a lado en un abrir y cerrar de ojos, lo que facilita el callejeo por la ciudad. En modo Comfort y Eco Drive, la suspensión adaptativa camufla perfectamente lo que sucede bajo las ruedas, lo que deriva en gratísima comodidad. Mientras, el HUD muestra en gran tamaño y con precisión las instrucciones de la ruta, la velocidad y las señales vigentes y venideras, gracias a que interactúa con el navegador. El control de crucero con Stop&Go mantiene la distancia con el coche precedente y lo detiene en caso de atasco, el testigo de vehículo en ángulo muerto avisa si queremos salir del carril y tenemos un coche al lado y el sistema de mantenimiento de carril se implica vehemente (con correcciones al volante) para que ningún descuido nos lleve a los contiguos o fuera de la carretera. Con todas estas ayudas, no es de extrañar que “cojamos” el coche hasta para ir a por el pan.


Por autopistas y autovías, con toda la seguridad que aportan los sistemas antes mencionados activos, una suspensión cómoda pero que sujeta bien el coche a la carretera y filtra los balanceos, los motores siempre dispuestos a darlo todo a cualquier insinuación sobre el acelerador y el suave y rápido cambio Steptronic gestionando eficientemente la potencia, puedes imaginarte cómo devora los kilómetros y la tranquilidad y comodidad con la que aborda los largos viajes. Y tú, haciendo magia con los dedos, gestionando las últimas llamadas del día o relajándote en los asientos mientras escuchas tus canciones favoritas con tanta fidelidad como en una sala de conciertos.

Pero si quieres divertirte, el 530e no es absoluto aburrido, como pudimos comprobar en carreteras de montaña y su dinamismo te complacerá. Pon el modo de conducción en Sport, el cambio en posición manual y “trabaja” las levas tras el volante. Te liberará de todo el estrés acumulado y podrás disfrutar de las buenas dosis de deportividad de su propulsión, que enlaza curvas a gran velocidad, las traza por donde ordenas y si tienes un pequeño desliz, el control de estabilidad te cortará fuelle para que no te desmadres. En curvas lentas, se inscribe en la trazada con absoluta precisión, mientras la endurecida suspensión sujeta las inercias y agarra con “loctite” las ruedas al asfalto. Es el placer de conducir del que con tanta razón y orgullo presume BMW, y no es para menos.

Con una relación calidad-precio-equipamiento sensacional, un comportamiento excelente, una tecnología que te hace más fácil y cómoda la vida a bordo y unas prestaciones de primera con un consumo de utilitario, el BMW 530e iPerformance es esa berlina híbrida que estabas esperando.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR GASOLINA

  • Disposición: Delantero longitudinal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.998
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección electrónica de gasolina, turbo e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 184 CV/5.000-6.500
  • Par máximo/rpm: 29,6 mkg/1.350-4.250

MOTOR ELÉCTRICO

  • Disposición: Delantero longitudinal
  • Potencia máxima/rpm: 113 CV/3.170
  • Par máximo/rpm: 25,5/0-3.170 mkg

GASOLINA + ELÉCTRICO

  • Potencia máxima/rpm: 252 CV
  • Par máximo: 42,8 mkg

BATERÍA

  • Disposición: Bajo los asientos traseros
  • Tipo: Iones de litio
  • Capacidad: 9,2 kWh
  • Tiempo de recarga: Entre 2,9 y 5 horas

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Trasera
  • Caja de cambios: Automática Steptronic, 8 marchas
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica con Servotronic
  • Diámetro de giro: 12,05 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos ventilados

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente multibrazo, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Independiente multibrazo, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Neumáticos: 245/45 R18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.845 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.936 /1.868/1.483 mm
  • Capacidad depósito: 46 litros
  • Capacidad del maletero: 410 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 6,2
  • Velocidad máxima: 235 km/h
  • Velocidad máxima eléctrica: 140 km/h
  • Consumo medio: 1,9 l/100 km
  • Emisiones CO2: 44 g/km
  • Autonomía eléctrica: 50 km

EURONCAP: 5 estrellas (2017)