Audi Q2 design edition 1.6 TDI 116 CV S tronic 7 velocidades

Más allá de la rutina

Diseñado y desarrollado para el público más joven, el Q2 completa la gama todocamino de la marca de Ingolstadt por debajo, ofreciendo cumplida respuesta al Mini Countryman y al Mazda CX-3 y situándose en la cumbre de los SUV, donde muy pronto veremos otro rival, el BMW X2. La versión 1.6 TDI de 116 CV con cambio S tronic se desmarca por su calidad y acabados al más alto nivel, su elevado grado de personalización y por su rodar prodigioso.


Aunque el Q2 busca congraciarse con el público más joven, aquellos a los que les sobran los 200 mm más de longitud, 40 mm más de anchura y 80 mm más de altura del Q3, el nuevo todocamino de la marca de los cuatro aros apenas cede en habitabilidad y versatilidad interior y, sin embargo, encuentran un modelo más práctico para moverse por la ciudad, realizar cómodamente largos viajes y enseñar sus garras en sinuosas carreteras. Y todo ello, con el añadido de un buen acceso interior y una posición de conducción elevada que provoca la admiración, incluso, de los más maduros. Es el caso, por ejemplo, de un peatón de algo más de 68 años y 1,85 metros de altura que al verme dio media vuelta y mostró su admiración por el Q2 (era el primero que veía) y me interrogó sobre motores, equipamientos y, cómo no, precios. Al decirle que era el más caro de su categoría, nuestra versión de pruebas cuesta 31.670 euros sin contar los añadidos, me sorprendió con su razonamiento. Me contó que tenía un Mercedes E 200 Kompressor y que, por tanto, el precio no era lo más importante. Que buscaba un todocamino que tuviese, al menos, el nivel de calidad de su coche, que fuese más recogido y, sobre todo, que el acceso al interior no le obligase a agacharse demasiado, pudiese sentarse cómodamente y que la posición al volante fuese elevada. Evidentemente, le invite a probar si se amoldaba a lo que buscaba y quedó encantado.


Buen porte…

… y buenos modales abren las puertas principales. Tanto de uno como de otro, el Q2 está “educado” en las mejores escuelas. Del primero, baste decir que el Consejo de Diseño Alemán le concedió el Automotive Brand Contest, uno de los premios más prestigiosos de la industria del diseño. No es para menos, porque su imagen frontal transmite frescura y fortaleza a partes iguales, con una parrilla Singleframe que suaviza sus formas octogonales y se sitúa en una posición más elevada, situando a los extremos unos faros led rasgados y, por debajo, una amplia toma de aire. En el lateral, la alta línea de cintura, unida a los pasos de rueda muy marcados, los cortos voladizos, las llantas de 18″ y la línea descendente del techo, que se integra en el montante C de color personalizable, le insuflan carácter y dinamismo, mientras que la zaga, con ópticas led, alerón superior, difusor inferior y protector de bajos remarcan su carácter deportivo. El amplio portón, de apertura automática en opción, acoge los cuatro aros de la marca, el nombre del modelo y la signatura del motor. De buenas dimensiones, libera un espacio de carga más que suficiente que facilita la introducción del equipaje.

Hablando de accesos, el correcto grado de apertura de las puertas y la posición elevada de los asientos allana la entrada a un habitáculo que acentúa su elegancia con buenos materiales, ajustes milimétricos y un atractivo innegable, en el que todos los mandos se sitúan al alcance de la mano y dispone de suficientes huecos portaobjetos para que nada nos moleste en los bolsillos al conducir.

Siguiendo la actual tendencia minimalista, el salpicadero presenta una imagen sencilla y limpia de pulsadores, concentrándose la mayoría en la consola central, en la rueda MMI (Multi Media Interface), que concentra los reglajes de vehículo, audio, teléfono, navegación, internet… y que para facilitar la vida al usuario dispone de botones de acceso directo. Pero esto ya lo hemos visto en otros modelos de la marca, si bien, en el Audi Driver Select de nuestro Q2 de pruebas (manejable desde la rueda MMI o desde el botón Drive Select de la consola frontal) se le ha “extirpado” el modo de conducción Efficiency, de forma que ofrece como opciones Comfort, Auto, Dynamic e Individual, que varían la asistencia de la dirección, el régimen de cambio y la dureza de la suspensión, bien con programas predeterminados (los tres primeros), bien a gusto del consumidor (Individual).


Por detrás de MMI encontramos el freno de mano eléctrico y el pulsador de la ayuda a la salida en rampa, mientras que por delante se ubican la palanca del cambio de doble embrague S tronic de 7 marchas y los mandos del botón de arranque y del volumen del equipo de audio, un magnífico Bang&Olufsen con 14 altavoces (opcional). Subiendo hacia la cima del salpicadero, coronado por la pantalla opcional de 8,3″ (de serie es de 7″) a color del MMI Navegación plus (fija y no emergente como en otros modelos de Audi), se aloja el climatizador y las teclas de acceso directo al Drive Select, arranque y parada automático del motor, sistema de ayuda al aparcamiento, luces de emergencia, ESP y encendido y apagado de la pantalla. Por encima, unas vistosas salidas de aire redondas dan un toque elegante y deportivo al acolchado salpicadero de plásticos blandos, a lo que también contribuyen los recubrimientos de simil de fibra de carbono que se iluminan al acceder al vehículo.

Pero lo que más llama la atención es el cuadro de instrumentos con pantalla a color Audi Virtual Cockpit de 12,3″, que ofrece dos modos de visualización seleccionables desde el volante, uno con los relojes de tacómetro y velocímetro más grandes y otro en el que predominan los datos de navegación e infoentretenimiento. Desde el volante, además, puede manejarse el cambio a través de levas, así como el navegador, el equipo de audio, el drive select, el ordenador de viaje, el teléfono o las órdenes por voz; es decir, concentra la mayoría de funciones para que el conductor pueda manejarlo todo con un solo dedo y sin quitar las manos del volante.

Máxima seguridad

Nada mejor para ilustrar su buena dotación de seguridad que las 5 estrellas obtenidas en las pruebas de EuroNCAP. Para ello, Audi ha “blindado” de serie el Q2 con el sistema pre sense front que, gracias a un radar, reconoce situaciones peligrosas por cruce de peatones o vehículos en la parte delantera y avisa al conductor, pudiendo detener por completo el vehículo a velocidades bajas. Asimismo, ofrece en opción control de crucero adaptativo con función Stop&Go (mantiene la velocidad con el vehículo precedente y en caso de colisión, activa los frenos), sistema de asistencia a la conducción en atascos Audi traffic jam assist (funciona hasta 65 km/h y mantiene el coche en un carril virtual determinado por el tráfico precedente), Audi side assist (supervisa el ángulo muerto), Audi active lane assist (sistema de mantenimiento de carril), sistema de reconocimiento de señales de tráfico mediante cámara, Audi park assist, Audi cross traffic assist (advierte de vehículos que pasan tras el nuestro al salir marcha atrás) y Audi emergency assist (detiene el coche y enciende las luces de emergencia si el conductor no reacciona a una serie de alertas). Otro importantísimo sistema de seguridad es el control de estabilidad ESC, que puede desactivarse en dos etapas y cuenta con control selectivo de par individual para cada rueda y modo offroad, de forma que mejora el comportamiento en curvas tomadas al límite y fuera de la carretera.


Y si en materia de seguridad el Q2 va más que cumplido, en cuestión de confort puede decirse lo mismo, con una dotación de serie muy completa que incorpora todo lo que el conductor pueda necesitar, desde climatizador hasta sensores de lluvia, cierre centralizado, elevalunas eléctricos… Pero si quieres más, la carta de opciones es muy amplia, de forma que puedes personalizarlo a tu gusto. Eso sí, hay algunas opciones que llevan emparejadas otras, lo cual puede incrementar el precio.

Nobleza obliga

Con amplia habitabilidad en las plazas delanteras y un volante y asientos que se ajustan en altura y profundidad, enseguida encontrarás una buena posición de conducción, elevada para ver lo que sucede delante y poder anticipar con tiempo. Los asientos son cómodos y recogen bien el cuerpo, haciendo más confortable los largos viajes y brindado un buen apoyo en curvas. Detrás, la marca homologa tres plazas, que por espacio para las piernas y en altura cumplen, aunque por anchura para los hombros queda algo escasa y la plaza central, recorrida por el voluminoso túnel central y con un respaldo más duro (puede transformarse en apoyabrazos), es más incómoda que las laterales. Los respaldos de los asientos traseros se abaten por partes asimétricas (en nuestra versión 40:20:40), lo que añade modularidad (pueden viajar 1, 2 o 3 pasajeros) y versatilidad al maletero, que cubica entre 405 y 1.050 litros y permite el transporte de objetos largos. De formas regulares, umbral de carga a ras, piso prácticamente plano con los asientos abatidos, ganchos de anclaje y amplia entrada para el equipaje, el maletero es muy utilizable. Por debajo del piso incorpora la rueda de repuesto de emergencia y las herramientas para su cambio, estas últimas en un receptáculo de poliestireno que, si se elimina, permite situar el piso en una posición más baja, ampliando su volumen.


Nobleza obliga y si la gama Audi siempre se ha caracterizado por el buen funcionamiento de sus mecánicas, por su agrado de conducción y por su excelente comportamiento dinámico, el Q2 sigue las mismas directrices. Combinado el eficiente motor 1.6 TDI con el cambio automático de doble embrague, el Q2 ofrece al mismo tiempo buenas prestaciones y un consumo medio muy equilibrado. Acelera de 0 a 100 km/h en 10,5 segundos y alcanza 197 km/h. Suavidad de marcha, progresividad en el empuje y rumorosidad casi nula son las características que más admiro, además de ese gasto medio oficial de 4,3 l/100 km, que durante la prueba fue de 5,1 l/100 km. Los cambios de marchas ni se notan y la dirección, progresiva de serie, es rapidísima, haciéndose más directa en elevados radios de giro, lo que incrementa el confort y la sensación de control al trazar.

Al volante, sus poco más de 4 metros de longitud, la suavidad de la dirección, los cambios de velocidades inapreciables y la fuerza del motor realzan su destreza por las estrechas calles de la ciudad. La posición elevada de conducción proporciona una visión panorámica del entorno, mientras que el sistema de ayuda al aparcamiento hace mucho más liviana esta maniobra. El sistema de parada y arranque automático, sutil y de rápido funcionamiento, detiene el motor en el momento preciso y lo pone en marcha en cuanto aligeras presión del freno. Entonces, basta con acelerar con decisión para que salga como una flecha y los cambios se sucedan a gran velocidad. Si apenas “susurras” al acelerador, la caja de cambios escoge la velocidad más larga posible para que el motor gire, suave pero contundente, a bajo régimen cargado con esos 25,5 mkg de par máximo que ofrece desde 1.500 a 3.200 vueltas, de forma que el consumo se contiene en apenas 4,9 l/100 km.


Por autopista y autovía, basta accionar los sistemas de asistencia a la conducción para que el Q2 trabaje casi como un coche autónomo, en el que sólo tienes que ocuparte del volante, y tampoco en exceso, porque el sistema de mantenimiento de carril corrige la dirección si nota que desatinas. Las suspensiones, bien calibradas en dureza y extensión, proporcionan un rodar confortable, lo que unido a la amplia dotación de confort te harán experimentar la misma sensación de serenidad que cuando en tu casa te descalzas y te sientas en tu sillón favorito.

Por carreteras de montaña se agradecen que esos 116 CV de potencia estén disponibles desde 3.250 rpm hasta las 4.000, porque la buena gestión del cambio mantiene al Q2 siempre lleno de brío, incluso en empinadas cuestas. En curvas rápidas, apoya estable, sin apenas balanceos, y la dirección sigue fielmente el camino marcado desde el volante. Y si te quieres divertir, pon el modo de conducción deportivo y cambia manualmente desde las levas del volante para experimentar su elevado placer de manejo, con cambios instantáneos, diligencia en el volante y unos muelles y amortiguadores que aportan aplomo al Q2 sobre el asfalto. Si te animas demasiado, ten en cuenta que el control de estabilidad está para echarte una mano cortando par de la rueda que pierde tracción, devolviendo al coche a la trazada correcta siempre que no superes los límites de la física. Los frenos, por su parte, gradúan correctamente la distancia de parada desde el pedal y en uso intenso mantienen su eficacia.


Como corresponde a una marca que tiene por lema estar a la vanguardia de la técnica, el comportamiento dinámico del Q2 es extraordinario y cumple lo que promete, con un motor muy eficiente, un cambio de lo mejor que existe hoy en día, un completo compendio de asistentes de conducción, un elevado grado de personalización, una buena habitabilidad y modularidad y una relación calidad/precio muy razonable. Para jóvenes y maduros, el Audi Q2 es el todocamino compacto y elegante que les hace sentirse diferentes y únicos, que les saca de la rutina.

Juan Luis Franco

FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.598
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa common rail, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 116 CV/3.250-4.000
  • Par máximo/rpm: 25,5 mkg/1.500-3.200

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Automática S tronic, 7 marchas
  • Dirección: Electromecánica servoasistida en función de la velocidad
  • Diámetro de giro: 11,1 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Eje torsional con disposición separada de muelles y amortiguadores
  • Neumáticos: 215/50 R18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.395 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.191/1.794/1.529 mm
  • Capacidad depósito: 50 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 405/1.050 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 10,5 seg.
  • Velocidad máxima: 197 km/h
  • Consumo urbano: 4,5 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 4,2 l/100 km
  • Consumo medio: 4,3 l/100 km

EURONCAP: 5 estrellas (2011)