Alfa Romeo Giulietta 2.0 JTD 175 CV TCT Super

El Quadrifoglio de incognito

Ese trébol de cuatro hojas que define las versiones más deportivas de Alfa Romeo ha desaparecido de la gama Giulietta con la última actualización. ¿Será por ahorro de costes en el logo? No lo creo, pienso más que la marca de Arese ha querido sorprender a sus clientes con una versión esencialmente Quadrifoglio, pero de incógnito, y encima turbodiésel, con lo que ello supone en eficiencia.


Es un auténtico tiro. ¡Cómo anda y cómo se comporta dinámicamente! El Giulietta 2.0 JTD 175 CV es una versión deportiva que bien podría lucir el verde trébol de cuatro hojas, porque su estética, sus prestaciones y su maneras sobre cualquier trazado lo merecen. Pero es que, además, gasta poco, una media de 4,3 l/100 km, con una emisiones de 113 g/km de CO2, según Alfa Romeo, que en mis mediciones fueron a 5,1 l/100 km. En cualquier caso, al estar por debajo de los 120 g/km de CO2 está exento del pago de impuesto de matriculación, lo que supone un ahorro añadido y fija el precio en 23.623 euros, el más bajo entre sus competidores. Por si fuera poco, su completo nivel de equipamiento lo hace aún más deseable. Así, el acabado Super incluye de serie, entre otros elementos, 6 airbag, control de estabilidad con ABS, control de tracción y ayuda al arranque en pendiente, diferencial electrónico Q2, control de crucero, luces del de día, sensores de lluvia y luces, retrovisores exteriores eléctricos, sensor de parking trasero, elevalunas eléctricos, climatizador bizona y Uconnect Live. Dotación que puede ampliarse con paquetes como el Business (navegador, sensor de aparcamiento delantero, asiento del pasajero con ajuste de altura, pantalla táctil de 6.5″), Comfort (sensor de aparcamiento delantero, asientos delanteros con ajuste en altura y lumbar eléctrico, apoyabrazos central trasero), Veloce (pedales en aluminio, faldones laterales, paragolpes trasero deportivo, suspensión deportiva, embellecedores cromados en marco inferior de puertas, volante deportivo achatado con costuras rojas, contorno de salpicadero y paneles de puerta con look carbono, faros delanteros con look carbono…) o faros bixenón, asientos delanteros con calefacción, techo practicable eléctrico, etc.

Por el contrario, no están disponible ni como opción asistentes a la seguridad que ya empiezan a ser comunes en modelos de inferior rango, como sistema de mantenimiento de carril, testigo de vehículo en ángulo muerto, asistente de frenada en ciudad, cámara de visión trasera… por lo que me temo que no conquistaría las 5 estrellas EuroNCAP que sí alcanzó en 2010.


Actualización

La puesta al día del Giulietta beneficia ante al exterior como al interior. En el primero, estrena parachoques, parrilla delantera, llantas de aleación, salidas de escape posteriores y logo Giulietta en el portón, que le dan una imagen más atractiva y deportiva. También adopta características desarrolladas por Magneti Marelli, desde los dispositivos de iluminación hasta el tren de rodaje y suspensiones.

En el interior, el cambio principal se observa en la consola frontal, donde la pantalla del sistema de infoentretenimiento, táctil a color de 6,5″ en nuestra unidad de pruebas, pasa de la parte superior del salpicadero a la consola, liberando un hueco portaobjetos con tapa en su lugar. Los distintos botones que antes tenía en posición horizontal bajo los mandos de la radio pasan a situarse verticalmente junto a la pantalla, mientras que los mandos del equipo de audio se integran en la propia pantalla. El resto continúa prácticamente igual, con el selector DNA, que permite escoger entre modos de conducción Dynamic, Natural y All Weather, por delante del cambio, si bien, a su lado, ahora se ubican los puertos USB y auxiliar, el lector de tarjetas SD y los pulsadores del Start&Stop y de la ayuda al aparcamiento. Igualmente, se actualizan tapizados de asientos y puertas y molduras decorativas. No habría estado de más haber añadido algún espacio portaobjetos en la consola central, necesario para dejar cartera, llaves, móvil y todos aquello que nos molesta en los bolsillos pero nos gusta tener a mano.


La posición de conducción no varía y sigue brindando una correcta postura al volante, gracias a que éste y el asiento se regulan en altura y profundidad. Las plazas delanteras son cómodas y de mullido duro para no cansar en largos viajes y retienen muy bien el cuerpo en apoyo lateral. El espacio sobra por doquier y los mandos están muy bien organizados por grupos lógicos. Detrás, la entrada al Giulietta requiere cierto cuidado, debido a la inclinación final del techo y sus plazas están mejor preparado para acoger a dos adultos que a tres, ya que el asiento central es mucho más duro, estrecho y el piso no es plano. Los laterales son ergonómicos y confortables, con sitio suficiente para piernas y caderas, pero estrecho a la altura de los hombros y altura ajustada para pasajeros de más de 1,85 metros de altura. Adolece de huecos portaobjetos, reservando sólo un pequeño espacio en las puertas, si bien el apoyabrazos central dispone de otro con tapa, no muy amplio y de poca altura, y un par de portalatas. Los respaldos de los asientos se abaten por partes asimétricas, ampliando la capacidad del maletero de los 350 litros con las 5 plazas ocupadas a 1.045 litros cuando sólo viajan dos. No deja un piso plano, pero es muy utilizable. Además, el asiento central cuenta con una trampilla que comunica con el maletero, por lo que pueden transportarse objetos largos conservando las plazas laterales, que son más ergonómicas.

Placer al volante

Nada más arrancar el Giulietta, la sonoridad del motor turbodiésel se deja sentir en el habitáculo. No molesta, pues es un sonido que transmite deportividad desde el primer momento, más aún cuando el cambio automático de doble embrague apura las marchas o reduce velocidades. La asociación de mecánica 2.0 JTD y cambio TCT funciona a las mil maravillas. El primero, con fuerza desde bajo régimen, que incrementa su tirón con la rapidez del cambio. Con el DNA en posición Natural, las transiciones son más suaves y cambia rápidamente, según pisemos el acelerador, a marchas largas para reducir el consumo. En cambio, en Dynamic, apura mucho más las velocidades, dotando al Giulietta de nervio y agilizando los adelantamientos. Con sus 175 CV y un par máximo de 35,7 mkg a 1.750 rpm, la ligereza del coche (1.450 kilos), el adecuado reparto de pesos y el bajo centro de gravedad son factores decisivos para su notable comportamiento, a lo que también contribuye una rapidísima dirección que necesita poco más de dos vueltas entre topes. Y por prestaciones nadie podrá quejarse, porque acelera de 0 a 100 km/h en 7,8 segundos y alcanza 219 km/h, velocidad suficiente para estar ojo avizor del velocímetro, porque a la mínima nos encontraremos superando el límite máximo de autopista.


Menos mal que dispone de un avisador que emite una señal acústica cuando sobrepasamos los 120 km/h. Igualmente importante es la eficiencia, y al consumo reseñado, el Giulietta añade el servicio Alfa Perfomance que, mediante instrumentos y medidores digitales, permite al conductor controlar los principales parámetros del coche, como el rendimiento, a la vez que muestra estadísticas de conducción en el teléfono móvil, además de recibir consejos de conducción en tiempo real. Dicho servicio está disponible en Uconnect 6,5″ Radio Nav LIVE, dispositivo multimedia con conexión Bluetooth para el uso del teléfono manos libres y sonido en streaming, controles por voz, lector de SMS y dispositivo DAB para escuchar la radio con calidad digital, entre otras aplicaciones, como eco:Drive, my:Car o navegación por satélite con mapas 3D a vista de pájaro, instrucciones de ruta secuencial y una introducción de destino por voz de un sólo comando.

Al volante, su correcto tamaño, 4.351 mm de longitud y 1.798 mm de anchura, junto a una dirección muy directa y bien asistida y un conjunto motor-cambio que reacciona con premura, le conceden un elevado grado de agilidad, tanto para transitar por estrechas calles como para maniobras. El sistema de arranque y parada automático del motor trabaja con rapidez y ahorra unas décimas de gasoil que, al final del día, vienen muy bien al consumo promediado.

Por autopistas y autovías, el difícil equilibrio de suspensiones entre confort y aplomo se decanta ligeramente por el segundo, restando algo de confort sobre asfalto bacheado, cada vez más frecuente en nuestras carreteras. La sonoridad es muy escasa y a partir de 120 km/h se notan ligeras vibraciones al volante, que no molestan en absoluto. En posición Natural subvira ligeramente, pero se controla fácilmente con minúsculas correcciones sobre la dirección. Mantener una media de 120 km/h es muy fácil y adelantar lo es aún más, pues basta pisar el acelerador con mayor presión para que el cambio reaccione al instante reduciendo tantas velocidades como sean precisas. Su pisada, contundente y sujetando la carrocería al suelo, transmite sensación de seguridad, que se ve ampliada por unos eficaces frenos, que detienen al coche en distancias cortas. En conjunto, calificaría con un notable alto el agrado de conducción.


Pero donde el Giulietta pone toda la carne en el asador es en carreteras de montaña. Selecciono modo Dynamic y entra en acción el diferencial electrónico Q2, que se encarga de facilitar un paso por curva increíble, siempre con tracción en la rueda que lo necesita y restando efecto al subviraje, que lo atenúa casi por completo y sin que llegue a entrar el control de estabilidad, que “mataría” la fuerza del coche a la salida de la curva. El tren delantero sigue fielmente las órdenes al volante y el trasero le sigue con naturalidad, redondeando con transportador el contorno del viraje. Enlaza unas con otras con endemoniada parsimonia y sin moverse de la trazada, lo que te da pie a seguir apurando. Al límite, el control de estabilidad hace su trabajo y, siempre que no entremos muy pasados, nos devuelve a la trayectoria. Divertidísimo y “deportivisimo” en carreteras de montaña, más cuando utilizas las levas del cambio, tras el volante, y decides en qué momento quieres mas retención o soltar gas, y todo ello acompañado por un inconfundible sonido deportivo: diesel, sí, pero deportivo.

Alfa ha remozado convenientemente el Giulietta. Tampoco le ha hecho falta mucho, porque partía de una excelente base, pero le ha dotado de una estética más atractiva, de un interior más actual, de un sistema de infoentretenimiento más completo y de una mecánica más poderosa, con un cambio prodigioso. Todo para que siga los cánones de expresión de la “meccanica delle emozioni” (mecánica de las emociones).

Juan Luis Franco


FICHA TÉCNICA

Datos del fabricante

MOTOR

  • Disposición: Delantero transversal
  • Nº cilindros: 4, en línea
  • Cilindrada (c.c.): 1.956
  • Nº válvulas por cilindro: 4
  • Alimentación: Inyección directa por raíl común, turbo de geometría variable e intercooler
  • Potencia máxima/rpm: 175 CV/3.750
  • Par máximo/rpm: 35,7 mkg/1.750

TRANSMISIÓN, DIRECCIÓN Y FRENOS

  • Tracción: Delantera
  • Caja de cambios: Automática DCT de doble embrague, 6 marchas
  • Dirección: Cremallera asistida eléctrica
  • Diámetro de giro: 10,8 metros
  • Frenos delanteros: Discos ventilados
  • Frenos traseros: Discos

SUSPENSIÓN

  • Delantera: Independiente, tipo McPherson, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Trasera: Independiente multibrazo, muelles helicoidales, amortiguadores y barra estabilizadora
  • Neumáticos: 225/40 R18

PESOS Y MEDIDAS

  • Peso en orden de marcha: 1.410 kilos
  • Long./Anch./Altura: 4.351/1.798/1.465 mm
  • Capacidad del depósito: 60 litros
  • Capacidad del maletero (mín./máx.): 350/1.045 litros

PRESTACIONES Y CONSUMOS

  • Aceleración de 0 a 100 km/h: 7,8 segundos
  • Velocidad máxima: 219 km/h
  • Consumo urbano: 5,1 l/100 km
  • Consumo extraurbano: 3,8 l/100 km
  • Consumo medio: 4,3 l/100 km

EURONCAP: –