Citroën Berlingo, ideal para carretera

Citroën ha dado a conocer la tercera generación de uno de sus modelos más emblemáticos, el Berlingo, producido en la factoría de Vigo y del que se han vendido más de 1,7 millones de unidades.

Incorpora un parabrisas adelantado, un frontal alto y corto, en el que destacan la doble óptica principal, así como unos faros antiniebla con bordes redondeados. Tampoco faltan unos airbump en la parte inferior de las puertas y kits de personalización en blanco o naranja para la carrocería.


Estará disponible con dos longitudes de carrocería: talla M de 4,40 metros y talla XL de 4,75 con capacidad para 5 o 7 personas, con tres asientos individuales en las plazas traseras que son escamoteables. El volumen del maletero aumenta en 100 litros para alcanzar los 775 l en la talla M, que se amplían hasta los 1.050 en el XL, pudiéndose introducir objetos de 3,5 metros de largo si abatimos los asientos.

El habitáculo del nuevo Berlingo también ha sido rediseñado, destacando por su salpicadero despejado y depurado, así como por su posición de conducción elevada. El salpicadero, con un diseño trabajado en sentido horizontal, gana en ergonomía, sobre todo el acceso directo a los mandos de la climatización, y deja sitio a numerosos espacios para guardar objetos.

En cuanto a mecánica, nos encontramos con cuatro turboalimentadas, una en gasolina: el tricilíndrico 1.2 PureTech de 110 CV y tres diésel 1.5 BlueHDi de 75, 100 y 130 CV.


Por lo que respecta a acabados, está disponible en tres variantes. Live, Feel y Shine, con precios que se sitúan entre los 15.800 euros del Talla M Blue HDi 75 Feel y los 23.200 de la versión más cara.

El comportamiento, tanto en ciudad como en carretera, es satisfactorio y gracias a la plataforma modular EMP2, podemos compararlo con el de un turismo normal. Es un automóvil cómodo, agradable de conducir, con excelente niveles de confort y dinamismo. Las suspensiones son de tacto suave y la dirección es lo bastante rápida para permitir un buen rodar en zona de curvas. La insonorización también es buena.


La seguridad está a la orden del día y dispone de 19 ayudas a la conducción, destacando el aviso de cambio de carril involuntario, el indicador de atención al conductor, el reconocimiento de señales de tráfico, el regulador de velocidad adaptativo, el sistema de vigilancia de ángulo muerto, la alerta de riesgo de colisión, el Active Safety Brake, la conmutación automática de las luces de carretera, la ayuda al arranque en pendiente y la ayuda al estacionamiento lateral, entre otras.

Raúl del Hoyo