Multas por captación de clientes

Vehículos VTC

Estos últimos años, el sector del taxi se ha visto perjudicado por la proliferación de vehículos de transporte con conductor (VTC) en las grandes ciudades, viéndose afectados de forma negativa ante lo que han considerado como “intrusismo profesional”, pues en numerosas ocasiones se producía una “captación de clientes”, prohibida según el artículo 182 del Reglamento de Ordenación de los Transportes Terrestres.

Ante esta situación, se han convocado numerosas huelgas y manifestaciones por parte del sector de taxi para denunciar la falta de control sobre estos vehículos. Los conductores de VTC sólo pueden transportar a pasajeros que hayan contratado previamente el servicio con las empresas con licencia de transporte de este tipo (Uber, Cabify, etc.). Es por ello que, debido a la presión ejercida por el sector del taxi, la policía ha incrementado los controles de vigilancia sobre quienes propician la “captación de clientes”.


El problema viene con la interpretación de este precepto legal, que no deja del todo claro cuándo se debe sancionar esta conducta. Parece claro que es sancionable cuando se comprueba que se está transportando a un pasajero que no ha contratado el servicio previamente, o cuando estos vehículos se posicionan cerca de una parada de taxis o un aeropuerto para aprovechar su influencia para captar clientes que desean ser transportados. No obstante, actualmente se están sancionado a conductores estacionados cerca de una zona de “afluencia”, por considerarse que el sólo hecho de estar situado en dicha zona se estima que propicia la captación de clientes.

Esto se debe a una comunicación emitida por la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid, a raíz de una consulta de la Federación Profesional del Taxi en la que se cuestionaba el concepto antes comentado de propiciar la captación de clientes. En dicha comunicación, la Consejería dictaminó que se considerará, a tal efecto, el hecho de que los vehículos adscritos a las autorizaciones de arrendamiento con conductor estarán incurriendo en dicha conducta prohibida cuando se encuentren estacionados, sin haber sido contratados anteriormente, “en cualquier sitio de concentración y generación de demanda de servicios de transporte de viajeros, como pueden ser aeropuertos, estaciones de ferrocarril, estaciones de autobuses, hoteles, paradas de taxi, centros comerciales, etc., así como en sus zonas de influencia”


Zonas de influencia

Hemos tenido ocasión de hablar con un conductor de vehículo VTC al que recientemente le han puesto una multa por “captar clientes”. Él mismo nos explica cómo se encontraba estacionado en una calle sin mucha afluencia al haber terminado un servicio, cuando un agente le requirió para que le entregase la documentación. “Usted no tiene servicio contratado, no puede estar aquí estacionado, le tengo que poner una multa”. Nos cuenta el conductor perplejo cómo colegas de profesión están viviendo la misma situación: “no podemos hacer nada, se supone que cuando acabas un servicio tienes que volver a la base o si no te multan. El problema es cuando termino el servicio y volver a la base me supone cruzar la ciudad entera para luego volver a prestar un nuevo servicio, no tiene sentido…”. En efecto, parece que se están superando récords de multas de transportes en base a lo amplio del concepto “zonas de influencia”.

¿Cuál es el radio alrededor de un sitio de concentración de viajeros para que se pueda considerar zona de influencia? No está establecido. En el ejemplo antes comentado, el vehículo estaba estacionado a más de un kilómetro de la estación de Atocha; aún así, el agente consideró que se trataba de una zona de influencia ante el carácter subjetivo de este concepto y procedió a multar al conductor.


También están siendo consideradas zonas de influencia las gasolineras cercanas a la terminal T4 del aeropuerto de Barajas, las calles donde haya zona de bares un viernes por la noche, alrededores de los estadios de fútbol y demás localizaciones, lo que lleva a pensar que es prácticamente imposible para los conductores de VTC permanecer estacionados en el centro de cualquier ciudad sin tener servicio contratado. No parece que sea esta la voluntad del legislador, que tendrá que revisar la exactitud de los términos recogidos en la normativa de transportes para ofrecer una mayor seguridad jurídica. Y es que las sanciones por captación de clientes son castigadas con 600 euros, por lo que no deben tomarse a la ligera por parte de las empresas que ofrecen servicios de arrendamiento con conductor, ya que a pesar de que se impongan a los conductores por actos llevados a cabo por ellos mismos, al final la multa recaerá sobre la empresa titular de la licencia de transporte, tal y como establece la ley.

Todo esto nos lleva a analizar, caso por caso, la viabilidad de recurrir con éxito estas sanciones en base al carácter subjetivo de las mismas, para lo que debemos tener muy en cuenta, además de las circunstancias en las que se produjo la infracción, las novedades en el ámbito de la normativa de transportes, que está en constante cambio debido a la necesidad que tiene de ajustarse a la realidad que vivimos en nuestras ciudades.

Rubén Seseña Niño

Departamento Jurídico de Pyramid Consulting