Los drones para multar de la DGT

¿Cómo afectan a los conductores?

Recientemente, uno de los temas más comentados en la actualidad vial ha sido la posible puesta en marcha del control de las carreteras a través de drones. Sobre dicha iniciativa existen muchas versiones, pero quizá lo que más nos interese no es el número que se utilizarán o si finalmente se llegan a utilizar, sino cómo puede afectar a los conductores la utilización de estos.

Primeramente, debemos tener presente que la utilización de los mismos se verá respaldado por la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, concretamente por su artículo 89, donde dispone de manera clara y expresa “… conocimiento de la infracción a través de medios de captación y reproducción de imágenes que permitan la identificación del vehículo …”, amparado siempre por el artículo 83 de la misma ley, el cual hace referencia al control metrológico, que afecta directamente a este medio de captación de posibles infracciones.


Por todo ello, dado el caso, que como bien hemos dicho, entren en funcionamiento y sancionen, lo más normal es que debido a su estabilidad se dirijan exclusivamente a la captación de posibles sanciones que afecten a hechos no relacionados con la velocidad, pero dándose el caso de que también se utilicen para este fin, la captación de velocidad, además de tener presente, que la cámara utilizada haya pasado los respectivos controles metrológicos exigidos por la ley, se ha de tener claro el margen de error aplicable a la velocidad captada, sobre la cual se pueda aplicar un margen de error coherente y acorde al medio sancionador; es decir, un nuevo margen o si bien se ha de aplicar el margen de error dispuesto en la Orden ITC/3123/2010, donde se indica de manera clara el margen aplicable a la velocidad captada por aeronaves, entendiendo que en su momento ésta se generó para helicópteros y corresponde al 10% de la velocidad captada, siendo cierto también, tal y como anteriormente indicamos, que debido a la dudosa estabilidad del aparato empleado, dicho porcentaje debería ser revisado.


Afán recaudatorio

Finalmente, y conforme a la posibilidad, real, sobre la utilización de este tipo de aparatos para la imposición de sanciones a conductores que incumplan la normativa de tráfico, además del margen de error anteriormente citado, de los controles de las cámaras empleadas y de las diferentes alegaciones y pruebas que se pueden solicitar en caso de ser sancionado por uno de estos aparatos, debemos de tener presente la innovación que supondría la utilización de estos medios, los cuales generarían una pequeña duda acerca del afán recaudatorio del Estado, puesto que, a priori, su utilización, un tanto discutible, generaría una nueva pregunta social, tal y como surgió cuando se empezó a utilizar el Pegasus (helicóptero), sobre el fin del mismo, puesto que pese a suponer un menor gasto para las arcas de Estado en comparación con el citado helicóptero, el mismo no tendría, en primeras conclusiones, un fin más allá del recaudatorios, puesto que parece no tener otra utilidad.


Corriente europea

También es cierto, que esto supondría la continuación de una corriente europea a la hora de utilizar estos medios, los cuales ya están en funcionamiento en nuestro país vecino, Francia. País que ha comenzado a utilizar, de manera puntual y con grandes críticas, este medio de captación de infracciones en regiones como Burdeos, siendo empleados únicamente para la captación de infracciones que no afectan a la velocidad. Pero amparado también en que, nuestro país vecino, ha sido uno de los primeros países europeos en tener una regulación específica en la utilización de este tipo de aeronaves, concretamente en el año 2012, siendo en España la fecha reguladora de este tipo de aeronaves posterior, 2014, y, por lo tanto, siendo un país que apoya de manera clara la utilización de estos aparatos.

Manuel Pontes Lamas

Dpto. Jurídico de Pyramid Consulting

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