La Ley Macron equipara a los trabajadores de otros Estados a los galos

En transporte con origen o destino en Francia

Conocida con el nombre del Ministro de Trabajo galo, Loi Macron, el pasado 1 de julio entró en vigor una Ley en Francia que afecta a las empresas establecidas fuera del país vecino que efectúen actividades de transporte con origen o destino allí, ya sean por carretera o fluvial, y desplacen trabajadores asalariados a territorio francés.


Se excluyen del ámbito de aplicación de la norma los transportes internacionales de transito por territorio francés, así como los trabajadores autónomos. El objetivo de esta norma es la protección de los trabajadores de otros Estados a efectos de equiparlos en cuanto a condiciones laborales a los trabajadores franceses, motivo por el cual, la norma exige a la empresa que tiene contratados trabajadores desplazados la “designación de un representante permanente”. La legislación francesa fija la cuantía del salario mínimo que debe percibir el trabajador desplazado a Francia en función del tipo de vehículo de transporte conducido. Así, por ejemplo, en vehículos de hasta 3,5 MMA fija 9,68 €/hora; en vehículos de entre 11 y 19 MMA, en 9,71 €/hora, o para un conductor de un autobús turístico, en 10,64 €/hora, entre otros.

El “representante permanente” deberá tener dirección en Francia y su labor fundamental es realizar funciones de enlace con los servicios de control de la Administración francesa y de custodia de documentación durante la estancia del trabajador en Francia y 18 meses más desde su salida. Su identidad, inexcusablemente, debe constar en el Certificado de Desplazamiento que se ha de llevar a bordo del vehículo. La documentación que debe custodiar el representante es el certificado original de desplazamiento (original), los boletines originales de pago de la nómina, la copia de su designación como representante y la copia del convenio colectivo aplicable al contrato de trabajo.

Por su parte, la Loi Macron también exige al trabajador desplazado llevar bordo del vehículo cierta documentación, como es el Certificado de Desplazamiento original y copia de su contrato de trabajo, siendo válido aunque esté redactado en castellano.


La norma francesa establece la obligación para la empresa cargadora y/o destinataria de la mercancía en Francia de velar por la existencia del Certificado de Desplazamiento, así como de la efectiva designación del “representante permanente”. En caso de incumplimiento de esta obligación, el destinatario de la carga será responsable solidario por los posibles incumplimientos de la legislación laboral (impago del salario mínimo, inadecuadas condiciones de alojamiento, no respeto a las reglamentaciones laborales, etc.).

Sanciones

Las sanciones por incumplimiento de la norma previstas son, por no llevar el contrato de trabajo a bordo del vehículo, sanción de 450 euros; no llevar el Certificado de Desplazamiento a bordo del vehículo, 750 euros, mientras que el incumplimiento de no designar representante en Francia supone una sanción de 2.000 euros, que se duplicará a 4.000 euros en caso de reincidencia.

Esta norma ha sufrido una importante modificación, en vigor desde el pasado 1 de enero de 2017, a través del Decreto 2016/1044, y supone que antes de prestar un servicio de transporte en Francia es necesario solicitar el certificado de desplazamiento en la página web del Ministerio de Empleo de Francia, debiendo el conductor llevar consigo un ejemplar.


A la vista de la normativa analizada, desde el Departamento Jurídico de Pyramid Consulting aconsejamos a las empresas españolas velar por el cumplimiento de la norma antes del desplazamiento de trabajadores a suelo francés, para evitar incurrir en las responsabilidades indicadas.

Vanessa López López

Departamento Jurídico de Pyramid Consulting