¿Estás preparado para las nuevas tecnologías del automóvil?

Deberían estar acompañadas de cursos de formación para saber utilizarlas

Las nuevas tecnologías están cada vez más implantadas en nuestra vida cotidiana. Y en los nuevos vehículos que se incorporan al mercado, cada día nos encontramos con nuevas tecnologías que ayudan, sin duda, a conseguir una conducción mucho más segura, evitando de esta forma disminuir los accidentes que se producen en nuestras carreteras.


La creciente utilización de la electrónica, cada vez más incorporada al vehículo, está provocando la aparición de siglas como GPS, SRS, 4WD, EGR, ESP, AHR, DSP y un sinfín de siglas que pretende conseguir la sensación de que cuantas más siglas tenga el vehículo en cuestión, mejor y más seguro será.

Pero, a mi parecer, el efecto que está provocando es que la mayoría de ellas no son conocidas por los usuarios y se desconoce exactamente para que sirven, lo que hace pensar que el vehículo se encuentra a veces infrautilizado, tanto en su conducción como en su rendimiento óptimo.

Además, se produce el efecto “marca”, que implica que cada fabricante intenta imponer sus siglas en cada uno de sus sistemas, lo que complica aún más las cosas, pues para un mismo sistema tenemos varios nombres, dependiendo del fabricante.

Con toda esta nueva tecnología que se instalan en los vehículos, la pregunta inmediata que surge es ¿estamos preparados para esta tecnología? Hace unos años, los vehículos de alta gama eran los que disponían de los mejores sistemas tecnológicos, pero en la actualidad, afortunadamente, esta tecnología la podemos encontrar en los modelos más básicos y al alcance de todos, lo que produce que tenemos o debemos estar al día en este tipo de tecnología.

Pero no todos los usuarios de estos vehículos tecnológicos, pertenecemos a la generación “millennials”, esa generación nacida bajo el paraguas de las nuevas tecnologías y preparados académicamente, con un excelente conocimiento de la informativa y una intuición preparada para ella. Pero existen otras muchas generaciones que utilizan vehículos tecnológicos que se siente abrumada por estas nuevas tecnologías. Puede ser que, cuando adquirimos un nuevo vehículo en un concesionario, nos expliquen detalladamente cada una de las funciones que incorpora, pero estoy convencido que no retenemos ni la cuarta parte en nuestra memoria para poder o saber utilizarlos con posterioridad, lo que produce que, en algunas ocasiones, las desconectemos con la inconsciencia que eso puede suponer.


Y ni que decir tiene, los manuales eternos que incorporan los nuevos vehículos, que sólo se consultan en caso de emergencia o, como mucho, en caso de curiosidad, y donde comprender cómo funciona, en muchas ocasiones, se convierte en todo un reto para el usuario.

Efecto de negación

Es lógico pensar que si el conductor no entiende o no sabe su utilización, puede producir un efecto de negación y una tendencia a no hacerles caso, lo que puede aumentar el riesgo en su seguridad. Así lo demuestra un estudio llevado a cabo por la universidad de Iowa, donde el 40% de los conductores reflejaron incertidumbre sobre las funciones ofrecidas por su vehículo.

Llegado a este punto, resulta evidente pensar que las nuevas tecnologías están revolucionando el mercado del automóvil y, en mi modesta opinión, esto no ha hecho más que empezar. Cada vez y más rápidamente, el mercado ofrece tecnologías nuevas que facilitan o ayudan a nuestra conducción y seguridad y cosas que hace 20 años nos parecían imposibles cuando lo veíamos en alguna película, hoy son realidad, incluso en poco tiempo tendremos el vehículo totalmente autónomo, como “el coche fantástico” que seguro recordaremos todos.

Pero también, resulta evidente, que toda esta nueva tecnología debería estar acompañada de cursos de formación para aprender a utilizarla. Sería bueno que el concesionario en cuestión diseñara cursos de formación y reciclaje para realizar el aprendizaje de todas las funciones, esto ayudaría enormemente a sacar el mayor partido al vehículo que utilizamos.


Todas y cada una de las funciones tecnológicas que ofrece el vehículo están diseñadas para aumentar la seguridad vial y conseguir reducir el número de accidentes por carretera, y no para asumir más riesgo en nuestra conducción. Pensar que conducir un coche más seguro nos permite ir más deprisa o que frenará por nosotros puede llevarnos a un error absoluto que puede tener consecuencias imprevistas.

Agilizar la comunicación

Pero, ¿cómo podemos aprovechar todas estas nuevas tecnologías si utilizamos un vehículo que se encuentra bajo un contrato de renting? Los operadores de renting son conocedores de que los vehículos nuevos disponen de sistemas de seguimiento y control y están empezando a utilizar todos estos sistemas para agilizar la comunicación con sus usuarios. La oficina sin papeles es algo cada vez es más real y estas nuevas tecnologías ayudaran enormemente a conseguir ese objetivo.

Las nuevas tecnologías instaladas en los vehículos permiten conocer y optimizar la ruta diaria, estacionamientos prolongados, paradas bruscas, forma de conducción, kilómetros realizados y multitud de etcéteras que harán que dispongamos dentro de nuestro vehículo de una autentica “caja negra” para conocer nuestros hábitos diarios.

Esta caja negra nos ayudará a la comunicación de datos con nuestro operador de renting, por lo que la comunicación con el usuario será cada vez más impersonal, debido a que lo realizará nuestra “caja negra” y, al mismo tiempo, menos asidua, puesto que la mayoría de los datos darán la información suficiente y necesaria para no perturbar al usuario.


Asimismo, el usuario podrá localizar talleres de forma automática para realizar sus mantenimientos, así como solicitar autorización de estas reparaciones. Por lo que todo pasará a través de la tecnología, tanto en conducción como en comunicación.

Y volvemos nuevamente a la formación de todos los usuarios que conducen un vehículo en renting. La formación de estos usuarios debe de ser fundamental y ésta es una función que los operadores de renting deben de llevar a cabo, al igual que los concesionarios, para conseguir que la comunicación sea cada vez más eficiente y efectiva, pues esto, indudablemente, llevará a conseguir un mayor servicio en su gestión y atención al cliente.

El sector del automóvil es uno de los indicadores de la economía en España. Se encuentra en constante evolución de mejora y el sector del renting debe seguir esta misma tendencia y encontrarse preparado para asumir el reto de incorporar todas estas nuevas tecnologías y las suyas propias y trasladarlas a sus usuarios para aumentar su nivel de servicio.

Desde Iberofleeting trabajamos para conseguir el mayor éxito en las decisiones y, alcanzando los objetivos marcados por nuestros clientes, como expertos independientes, estamos a la vanguardia de las últimas novedades que surgen en el mercado de la automoción, con búsquedas proactivas que aportan valor y, además de aportar valor, lo mantenemos en el tiempo. Esto es lo que desde Iberofleeting denominamos el concepto “Fleeting”.

Florencio Martínez

Director de Estrategia y Control

www.iberofleeting.es