El sector del automóvil español facturó 61.900 millones de euros en 2016

Renovación del parque y aumento de ventas de vehículos alternativos, retos destacados de Anfac para 2017

La facturación de las empresas fabricantes y comercializadoras de vehículos en España alcanzó los 61.900 millones de euros, lo que supone el 1,7% más que el año pasado, según el Informe Anual 2016 de Anfac, presentado por el presidente de la Asociación, Antonio Cobo, y su vicepresidente ejecutivo, Mario Armero.

La clave del éxito para la buena marcha del sector del automóvil español, como afirmó Antonio Cobo, está en la competitividad. La calidad y competitividad de los vehículos fabricados en España se sigue reconociendo en todo el mundo. Con las cifras en la mano, no cabe duda que el sector marcha por el buen camino, no sólo por ese incremento del 1,7% de la facturación respecto al ejercicio anterior, que alcanza los 61.900 millones de euros (95.900 millones de euros si sumamos los 34.000 millones de euros generados por la industria de equipos y componentes), sino también por el volumen de exportaciones, que fue del 19,4% sobre el total de España, superando los 2,4 millones de vehículos e incrementándose el 7% respecto al año pasado. Esto supuso 49.428 millones de euros, el 7,8% más que el año anterior, y elevó el superávit comercial el 6,9%, hasta alcanzar los 18.300 millones de euros.


Al respecto, Armero señaló que “estamos liderando las exportaciones y somos el primer sector contribuyente en la balanza comercial. Con otro sector como el nuestro se solucionaría el déficit comercial crónico. La industria del automóvil es un tesoro que tenemos que cuidar”.

En el capítulo inversiones, Armero cuantificó en 2.500 millones las realizadas en 2016, un 23% más que el año anterior, y matizó que “un euro invertido en el automóvil tiene un efecto inducido de 12 euros aguas abajo”.

Además, según la Encuesta de Población Activa (EPA), la industria fabricantes de automóviles española creo 6.300 puestos de trabajo el año pasado, cifra de la que la Asociación se muestra especialmente orgullosa, ya que el empleo de la industria española de automoción es muy cualificado y estable. De hecho, el 83% de los trabajadores tienen contrato indefinido.

Por otro lado, Mario Armero aseguró que el automóvil contribuyó a las Arcas Públicas con más de 26.600 millones de euros, el 3% más que el año anterior. El IVA por la adquisición de vehículos fue de 4.078 millones de euros, el 15,7% más que en 2015, mientras que los ingresos derivados por consumo de carburante llegó a los 18.758 millones de euros, el 0,3% más que el ejercicio precedente. Señaló que han pedido una rebaja en la fiscalidad del automóvil, que el Gobierno estudia, y afirmó que esperan que las administraciones autonómicas y locales sigan las propuestas de Anfac respecto a fiscalidad.

Otro cifra clave que evidencia la importancia del sector del automóvil español en la economía es su participación en el Producto Interior Bruto (PIB), que junto a la industria de equipos y componentes representa el 8,6%. Si a ello se añade comercialización, posventa, servicios financieros, seguros, etcétera, la participación se eleva hasta el 10%.


Previsiones

Uno de los principales problemas del parque español es su antigüedad, que el año pasado se situó en casi 12 años de media. Para poder incrementar el ritmo de descenso de esta edad media, es necesario, advirtió Armero, mantener un mercado por encima de los 1,3-1,4 millones de turismos al año. En este sentido, Anfac apuntó unas ventas para el año actual de 1.452.000 vehículos, el 7,8% más que en 2016, de los que 1.225.000 serán turismo (+6,8%), 198.000 comerciales ligeros (+15%) y 29.000 industriales y buses (2,4%). Concretando en la cifra de turismos, el vicepresidente de la asociación se mostró preocupado por la ralentización de la renovación entre particulares.

La capacidad de producción de las plantas españolas este año será de 2,9-3 millones de automóviles. Antonio Cobo aclaró que el Plan 3 millones consiste en tener todas las plantas a capacidad máxima. Unas lo han logrado y superado y otras aún están ajustándose. “El éxito de las plantas españolas está en su alto nivel de competitividad y productividad, donde lideran los ranking mundiales. Los vehículos aquí fabricados son de gran calidad y utilizan las últimas tecnologías. No podemos, por menos, que felicitar a los trabajadores, a las bases sociales, a las Administraciones…”, declaró. Armero, por su parte, matizó que “el actual está siendo un buen año y seguimos trabajando en ello. Esperamos que el segundo semestre haya una recuperación y lleguemos a los 3 millones de vehículos fabricados”.

Para 2018, Anfac prevé que la producción suba el 4,5% y alcance 1.280.000 turismos, que la de comerciales ligeros crezca el 5,1%, hasta las 208.000 unidades y la de industriales y buses se eleve el 6,9%, hasta los 31.000 vehículos. En conjunto, la suma es de 1.519.000 unidades, el 4,6% más que en 2017.


Los retos

Varios son los retos que tiene abiertos el sector, como el del envejecimiento del parque, la lucha contra las ilegalidades de los talleres, la mayor colaboración público-privada, el impulso a la movilidad inteligente, eficiente, sostenible y compartida (a la que Anfac destina el 20% de sus recursos), la mejora de la logística y de los costes energéticos…

Respecto al envejecimiento, Armero aseguró que las ventas de coches nuevos no son capaces de superar el envejecimiento del parque, que existen más de 7 millones de vehículos de más de 10 años, que el 75% del parque no cumple con las normativas Euro5 ni Euro6 y que en el 44% de los accidentes de tráfico hay implicados vehículos de más de 10 años. Hay un largo camino por recorrer, porque la edad media del parque no comenzará a reducirse hasta 2020 y en 2026 será todavía cercana a los 11 años

En cuanto al vehículo alternativo, el objetivo de Anfac es pasar del 2,7% actual al 10% en 2020, ya que los compromisos para la mejora de la calidad del aire y de la eficiencia del transporte así lo requieren. Para ello, señala que es preciso estimular la demanda y la industrialización, rebajar la fiscalidad y mejorar la infraestructura, sobre todo, en el tema relacionado con los gestores de recarga. “Estamos convencidos, afirmó Armero, que el Gobierno acometerá en la segunda parte del año una reforma profunda del gestor de recarga”. Concretando en el vehículo eléctrico, el vicepresidente de Anfac, prevé que la demanda llegue al 25% en 2025, a lo que Antonio Cobo añadió “en España ya se hacen vehículos con esta tecnología y todos los fabricantes nos estamos moviendo para normalizar la producción de estos modelos en las cadenas de montaje. Ahora, fabricaremos con flexibilidad 100%, ya no hay miedo a meter otros sistemas de propulsión, fabricaremos lo que decida la demanda”.

Igualmente importante para Anfac es el vehículo conectado y autónomo, que supone una auténtica disrupción tecnológica para mejorar la seguridad, la eficiencia y la sostenibilidad del transporte. Armero afirmó que “es un modelo que llegará en unos años, pero debemos gestionar la transición, sobre todo, en colaboración con Tráfico. España ha sido elegida en la alianza de telecomunicaciones acerca de los vehículos conectados”. También hizo referencia a la movilidad inteligente, con la que la industria de automoción tiene un firme compromiso, y aseguró “creemos en la movilidad compartida y aplaudimos las iniciativas de dos de nuestros asociados con su modelo de car sharing, Car2go y Emov”, pero debe haber una regulación del coche compartido, que pague sus impuestos, tenga coches de bajas emisiones y compita en igualdad con los alquiladores.


A propósito del Plan Movea, desde Anfac estiman que llega tarde, “pero lo agradecemos, aunque en los industriales a lo mejor se agota en dos días”. Aún así, “seguimos pidiendo ayudas estructurales y hemos pedido a Comisión Europea un IVA reducido para el automóvil alternativo. Nos ha dicho que sí, pero ahora es decisión de cada Estado. España no nos ha contestado aún”.

La infraestructura del transporte fue uno de los últimos puntos tratados. Armero aseveró que no se ha desarrollado bien en España la infraestructura entre tren y puerto marítimo, ya que la mayoría rutas ferroviarias terminan a un kilómetro de los puertos, lo que las hace ineficientes. Aún así, confían en que mejoren, porque “tren-puerto” es el gran objetivo y aunque en España ya se mueven trenes de hasta 600 metros, en Estados Unidos llegan al kilómetro y medio. Igualmente, aplaudió y elogió el transporte en grandes camiones, los conocidos Megatruck, que en nuestro país ya cubre 140 rutas. Aún así, Anfac reconoce que para transportar con mayor eficiencia es necesario camiones más grandes y más alto, y en ello están trabajando.

Juan Luis Franco